Las células gliales: la base funcional del cerebro

18 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Paula Rojas
El cerebro es un órgano complejo constituido por varios tipos de células. Entre las más importantes, nos encontramos con las células gliales. Precisamente por su rol fundamental, hemos querido hacer este artículo.

El cerebro es uno de los órganos más importantes del cuerpo. Gracias a él podemos hablar, movernos, sentir y pensar. Debido al protagonismo que ha tomado en la actualidad, muchas de las investigaciones se han enfocado en conocer cuál es su composición y su funcionalidad.

En un principio, las neuronas fueron tomadas como células que se encargan de desarrollar las actividades circunscritas al propio cerebro; sin embargo, nuevos experimentos han destacado el papel que juegan las células gliales para que podamos poner en marcha diferentes tareas.

En este sentido, se ha visto que las células gliales son fundamentales en el proceso se transmisión de información. Asimismo, se ha encontrado que algunas de las principales enfermedades cerebrales no solo se relacionan con problemas en las neuronas, sino que también hay afectaciones en las células gliales.

Varias células gliales

¿Qué son las células gliales?

Para entender la importancia de estas pequeñas células, pondremos un ejemplo. En muchas ocasiones, se intentó mantener a las neuronas de manera aislada en placas de cultivo, pero estas morían a los pocos días. Después, encontraron que, si al medio de cultivo se le añadía un extracto procedente de las células gliales, podían controlar la muerte o la supervivencia de las neuronas. Esto puso de relieve la importancia de las células gliales en la supervivencia de las neuronas.

Asimismo, se ha encontrado que tenemos una cantidad muy grande de células gliales o neuroglías. El nombre proviene de la palabra “glía” que viene del griego y significa ‘pegamento’ y ‘neuro’, término relacionado con el cerebro. Por lo tanto, se puede conocer como el pegamento del cerebro.

Tradicionalmente, se ha considerado que las células gliales tienen un papel muy pasivo en cerebro, siendo solo soporte metabólico, estructural y trófico de las neuronas. Sin embargo, en la actualidad se ha encontrado que tienen muchas más funciones, en diversos procesos, facilitando el trabajo en muchos casos de otros tipos de neuronas.

Funciones de las células gliales.

Se ha encontrado que las células gliales tienen múltiples funciones. Entre ellas encontramos las siguientes:

  • Aislante. Las células gliales producen una sustancia denominada mielina, fundamental para aislar las neuronas. Esta densidad tiene como fin cubrir los axones, cumpliendo la función de proteger a la célula y así ayudar a que la transmisión de la información sea rápida y eficiente. Asimismo, ayuda a que los mensajes neuronales no se mezclen. Además, colabora en la consolidación del aprendizaje; se ha encontrado que cuando aumenta el aprendizaje, aumenta la cantidad de mielina.
  • Fuente de nutrientes. Como sabemos, las neuronas del cerebro consumen una buena cantidad de energía, y a pesar de que las mismas neuronas tiene algunas reservas de nutrientes, estas no son suficientes para mantener la actividad cerebral más allá de unos pocos minutos. En este sentido, las células gliales ayudan a suministrar nutrientes y energía que les falta a las neuronas. Lo hacen por medio de incorporación de moléculas energéticas como la glucosa, que la obtienen de la sangre.
  • Limpieza. En este caso, las células gliales ayudan a remover productos de desecho relacionados con la función neuronal. Esto lo hace de dos maneras, en primer lugar, puede quitar algunos de los neurotransmisores que queden en el espacio sináptico, para después transformarlos y devolverlos a la neurona de origen para que vuelva a ser materia prima de nuevos neurotransmisores. En segundo lugar, se encargan de eliminar restos de neuronas muertas. Esto se enfatiza especialmente cuando hay un daño en el sistema nervioso. Asimismo, esta limpieza ayuda a atenuar los efectos químicos y físicos que pueden generar estos restos.
  • Potenciación de sinapsis. La presencia de estas células ayuda a la liberación de trombospondina, la cual facilita la sinapsis, impulsando a su vez la actividad sináptica.

Tipos de células gliales

Para el cumplimiento de todas las funciones que tienen, existen diferentes tipos de células gliales. Cada una tiene un rol importante en el funcionamiento adecuado de las neuronas y por ende del cerebro.

Hay diferentes divisiones en la clasificación de las células gliales, una de ellas es la ubicación dentro del sistema nervioso. Esta es la que tendremos en cuenta para explicar cada uno de los tipos.

Sistema nervioso central

En primer lugar, están los astrocitos, forman parte de las macroglías (debido a su tamaño) y tienen forma de estrella. Estas son las células gliales que más abundan en el cerebro; en cuanto a su localización, las encontramos circundando las uniones sinápticas.

Una de sus principales funciones es la de definir los límites celulares, contribuyendo a la formación de una barrera defensiva para el cerebro. Asimismo, controlan la formación y funcionalidad de la sinapsis, neurogénesis y la regulación del tono muscular. Por otro lado, ayudan a cumplir la función dar nutrientes a las neuronas.

En segundo lugar, están los oligodendrocitos. Están son macroglías del sistema nervioso central. Se relacionan con la capacidad aislante que le dan a la célula, ya que son las que proveen de mielina el axón. Estas células tienen la capacidad de mielinizar más de una neurona y, en algunos casos, pueden ayudar a regenerar el axón dañado por medio de esta sustancia.

Por último, están las microglías, las cuales ayudan a la limpieza relacionada con la función neuronal. Asimismo, responden cuando hay un daño en el sistema, limpiando los restos celulares y disparando la respuesta inflamatoria.

Células gliales con neuronas

Sistema nervioso periférico

En esta parte del sistema nervioso adquieren protagonismo las células de Schwann, las cuales son macroglías. Estas células glías se dividen en tres subtipos. El primero es el tipo que forma mielina. Como su nombre lo indica, ayuda a mielinizar los axones, teniendo la capacidad de hacerlo solo con un axón a la vez. Asimismo, cuando hay daño cerebral, estas cumplen la función de limpieza y favorecen las condiciones para la regeneración.

En segundo lugar, están las células Schwann que no forman mielina. En este caso, se desconoce en la actualidad la naturaleza de comunicación de estas células con los axones. Aun así, se ha encontrado que son necesarias para la función y el mantenimiento de axones no mielinizadas, los cuales son fundamentales para generar la sensación de dolor.

En tercer lugar, están las células de Schwann perisinápticas. Estas células gliales cubren las uniones neuromusculares, liberando neurotransmisores y péptidos. Esto se debe a que en su membrana poseen receptores para generar señales de estas sustancias. Asimismo, tiene la capacidad de controlar y potenciar las sinapsis.

Como vimos anteriormente, las células gliales son una parte fundamental del sistema nervioso. No solo les dan soporte a las células, sino que ayudan en actividades, como la sinapsis, la limpieza y la generación de nutrientes. Por lo tanto, van a tener una influencia importante en el desarrollo de algunas enfermedades, como la esclerosis múltiple.

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  • Castellano y González (2005) Células gliales. Revista mente y cerebro 13, 83-88.
  • Martínez-Gómez, A. (2014b). Comunicación entre células gliales y neuronas II. Células gliales que forman mielina. Revista de Medicina e Investigación, 2(2), 85-93. https://doi.org/10.1016/S2214-3106(15)30003-0 
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