Las competencias comunicativas del terapeuta según Begoña Rojí

21 agosto, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Laura Rodríguez
Begoña Rojí, profesora de psicología de la Universidad a Distancia (Uned), aporta una formación teórico-práctica para el entrenamiento de las habilidades comunicativas del terapeuta.

Begoña Rojí es profesora titular del Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos (Facultad de Psicología, UNED). Las aportaciones a la psicoterapia de Begoña Rojí se encuentran plasmadas en sus trabajos dirigidos a la práctica de la psicoterapia junto a otros profesionales de la psicología.

La autora señala en sus publicaciones la relevancia de las competencias comunicativas del terapeuta para la práctica de la psicología clínica. En otras palabras, ¿cuáles son las competencias comunicativas necesarias de un psicólogo para la terapia?, ¿qué fenómenos deben tener presente los profesionales de la psicología sobre la relación paciente-terapeuta en la entrevista?

Cabe destacar que Begoña Rojí y Raúl Cabestrero recogen en su obra, «Entrevistas y sugestiones indirectas: entrenamiento comunicativo para jóvenes psicoterapeutas», una guía básica para los profesionales que quieran desarrollar competencias comunicativas esenciales para la práctica de la psicología clínica. En estas líneas vamos a matizar aspectos a destacar de la misma.

Psicólogo con paciente

La entrevista en psicoterapia según Begoña Rojí

La entrevista terapéutica es un procedimiento empleado en psicoterapia con el objetivo de llevar a cabo la observación y el análisis de la conducta de un paciente para, posteriormente, con la información obtenida, establecer un tratamiento en función de sus dificultades.

Según la autora, la entrevista se basa en una comunicación entre paciente-terapeuta para conocer el problema y el contexto que le rodea.

En este sentido, es importante cómo se produce esa comunicación entre el paciente y el terapeuta. Las técnicas que el psicólogo emplee para llevar a cabo la interacción en la entrevista juegan un papel primordial en la terapia.

Las técnicas de Rojí sobre la intervención verbal

La comunicación verbal hace referencia a los mensajes expresados por palabras. La entrevista terapéutica se basa en gran parte de la expresión verbal del paciente y del entrevistador.

Se parte de la idea de que lo que el profesional dice también influye en la terapia. Por consiguiente, conductas como criticar, sermonear, bombardear a preguntas o las acusaciones repercuten negativamente en la intervención psicológica.

Las técnicas con las que el terapeuta puede guiar la entrevista de forma verbal son diversas. En este sentido, la autora realiza una clasificación en función de la directividad o no directividad del terapeuta. Se consideran técnicas directivas todas aquellas intervenciones verbales del entrevistador en las que el mensaje se encuentra estructurado y organizado previamente.

El paciente en las técnicas directivas toma un papel pasivo en el curso de la sesión. Un ejemplo de directividad es el sondeo, el cual consiste en realizar preguntas directamente sobre los problemas que cuenta el paciente: «¿a qué te refieres?» «¿qué quieres decir con eso?».

Con el término «no directividad» Begoña Rojí hace referencia a un tipo de intervención en la que el terapeuta, tras realizar una escucha activa, realiza los enunciados de la entrevista. Por ello los enunciados varían en función de lo que el paciente haya expresado, lo que genera que el paciente tenga un papel activo en la dirección de la sesión. 

Un ejemplo de técnica no directiva es el reflejo: el terapeuta recoge la parte afectiva del mensaje del cliente, le da un significado emocional al relato con mensajes tipo: «te sentiste triste en aquel momento», «aquel cambio te asustó», «te sorprendió esa situación».

Las técnicas de intervención no verbal

La comunicación no verbal puede definirse como aquellos elementos comunicativos no expresados por palabras sino mediante el lenguaje corporal. El lenguaje corporal hace referencia a la postura, la expresión facial, el contacto visual, entre otros.

Cabe destacar que, durante la entrevista terapéutica, la conducta no verbal del paciente es una importante fuente de información acerca de sus emociones y pensamientos. En este sentido, la comunicación no verbal forma parte de la expresión de uno mismo.

Partiendo de la base de que el significado de las conductas no verbales varía de una persona a otra y es diferente según cada cultura, existe cierto consenso en torno al significado de comportamientos no verbal. Por ende, se vuelve imprescindible analizar las variables de cada paciente para tener en cuenta su contexto.

Por ejemplo, el contacto ocular directo entre el paciente y el terapeuta indica atención y deseo de comunicación. Mientras que tener las piernas y brazos rígidos puede ser un indicio de tensión por parte del paciente, que puede sentirse tenso por algún tema que se aborde en la entrevista.

En la relación terapéutica no solo la conducta no verbal del paciente resulta de interés, sino que el profesional debe estar igualmente atento a los mensajes no verbales que él mismo envía a su paciente. Por lo tanto, el grado en el que los pacientes perciben al terapeuta como profesional van a influir en gran medida la eficacia del proceso terapéutico.

Por ello, el psicólogo debe ejercer cierto control y conciencia de los mensajes no verbales que emite él mismo, además de los mensajes no verbales que emite el paciente.

Psicóloga con paciente

La interacción como factor principal

La percepción que tenemos de los demás es un mecanismo primordial en toda interacción, ya que cuando dos o más personas se relacionan el factor más influyente es cómo percibo a la otra persona y cómo me percibe esa persona a mí para relacionarnos.

Probablemente, si percibimos a alguien como desagradable, no seremos muy amables en la interacción. Por el contrario, si lo percibimos como agradable, seguramente nos mostraremos simpáticos.

Por esta razón, el terapeuta debe tener en cuenta cómo interactúan los pacientes, al mismo tiempo que debe tener presente cómo interactúa él mismo. En otras palabras, es importante saber cómo es la percepción interpersonal entre paciente-terapeuta para conocer en qué grado la terapia está bien enfocada o si existe algún elemento en la interacción que no va bien encaminado.

En resumen, Begoña Rojí arroja en su trabajo su experiencia y formación profesional aportando una parte práctica de ejercicios con ejemplos del día a día de un psicoterapeuta.

En concreto, este artículo está basado en los elementos más relevantes destacados principalmente de su obra «Entrevistas y sugestiones indirectas: entrenamiento comunicativo para jóvenes psicoterapeutas». En esta parte transmite esa visión práctica a la vez que teórica de fenómenos cotidianos para todos los profesionales que nos dedicamos a la psicología.