Las ideas irracionales de Albert Ellis

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 7 noviembre, 2017
Gema Sánchez Cuevas · 8 enero, 2013

¿Cuántas veces pensar de forma errónea nos ha llevado a situaciones indeseables? Nuestra forma de pensar puede arruinarnos unos segundos, varios meses o toda la vida. Albert Ellis fue uno de los psicólogos fundadores del cognitivismo. Comenzó a desarrollar su terapia en 1962, a la cual denominó como “Terapia racional emotiva” (TRE). Ellis cree que buena parte de los problemas psicológicos se deben a patrones de pensamientos e ideas irracionales.

Ellis centra su teoría en la idea de que  “Las personas no se alteran por los hechos, sino por lo que piensan acerca de los hechos como decía el filósofo estoico griego Epicteto. Así podemos decir que la “TRE” parte de la siguiente hipótesis:

  • No son los acontecimientos (A) los que nos generan los estados emocionales (C), sino la manera de interpretarlos (B). Por lo tanto, si somos capaces de cambiar nuestros esquemas mentales, es decir nuestros patrones de pensamiento, seremos capaces de generar estados emociones menos dolorosos, más positivos y acordes con la realidad.

El pensamiento puede ejercer un gran poder sobre nosotros.

cerebros y efectos psicológicos

Las ideas irracionales

Ellis enumeró una serie de creencias irracionales y las agrupó en 11 ideas irracionales básicas que podríamos resumir así:

  • “Necesito amor y aprobación de cuantos me rodean” o “tengo que ser amado y tener la aprobación de todas las personas importantes que me rodean”.
  • “Para ser valioso debo conseguir todo lo que me propongo” o “si soy una persona valiosa, tengo que ser siempre competente, suficiente y capaz para conseguir todo lo que me propongo”.
  • “Los malos deben ser castigados por sus malas acciones”.
  • “Es horrible y catastrófico que las cosas no salgan, no sean o no vayan como yo deseo o quiero”.
  • “Las desgracias humanas se originan por causas externas y no puedo hacer nada o casi nada para evitar o controlar la pena y el sufrimiento que me producen”.
  • “Debo pensar constantemente que puede ocurrir lo peor”.
  • “Es más fácil evitar que enfrentarse a las responsabilidades y los problemas de la vida”.
  • “Hay que tener a alguien más fuerte en quien confiar”.
  • “Mi pasado es determinante de mi presente y de mi futuro”.
  • “Debo preocuparme constantemente de los problemas de los demás”.
  • “Cada problema tiene una solución acertada, y es catastrófico no encontrarla”

Estas ideas irracionales fundamentales contienen tres nociones básicas en las que los individuos hacen peticiones de carácter absoluto a sí mismo, los otros y el mundo.

  • Tengo que actuar bien y tengo que ganar la aprobación por mi forma de actuar.
  • Todas las personas deben actuar de forma agradable, considerada y justa conmigo; si no lo hacen, son despreciables y malos y deben ser castigados.
  • Las condiciones de la vida deben ser buenas y fáciles para que pueda conseguir prácticamente todo lo que quiero sin mucho esfuerzo e incomodidad.

Como vemos, casi todos cultivamos ideas irracionales en nuestra mente fruto de nuestra personalidad, educación y experiencias. El problema radica en que suelen ser la razón de nuestro malestar porque así como pensamos vemos el muno acorde a una perspectiva.

No todo es irracional…

Hombre triste mirando por la ventana pensando en sus problemas para expresar sentimientos

En la otra cara de la moneda, sin embargo, podemos encontrar las creencias racionales a cada una de las creencias anteriormente presentadas. Las creencias racionales suelen ser más flexibles, no poniéndonos obstáculos en nuestro camino y no generando un estrés tan intenso como el de las creencias irracionales.

De modo que cuando nos sorprendamos manteniendo una creencia irracional podemos detenernos a reflexionar y cuestionarla. No todo lo que pensamos es cierto, ni tampoco beneficioso, aunque al principio no lo creamos así. No olvidemos que somos tanto los amos como los esclavos de nuestro pensamiento. Por ello hay que tener mucho cuidado con el tipo de creencias que albergamos.

Lo mejor de todo es que tenemos el poder de elegir con qué queremos quedarnos así como de construir las creencias que van a dominar nuestro día a día.

Esta vez para finalizar, de un modo más práctico y dinámico, os proponemos detectar una creencia irracional de las presentadas por Ellis en vuestra forma de pensar. Incluso os invitamos a que cuando tengáis un rato libre, reflexionéis sobre vuestra vida y realicéis una lista de pensamientos irracionales que os generen malestar y en otra columna, formas alternativas de pensar. Así podrán comenzar a deshacer nudos, abriendo nuevos caminos de serenidad.

“Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”

-Ghandi-