Las mejores frases de Giordano Bruno

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 4 octubre, 2018
Pedro González Núñez · 6 octubre, 2018

Giordano Bruno vio el universo de manera muy distinta a las ideas que se barajaban en la época, y eso le costó la vida. La trágica vida de este filósofo y poeta del Renacimiento está plagada de sabiduría, de conocimiento, de amor y de muerte, por desgracia.

Bruno nació en Nápoles en 1549 e ingresó muy joven en la Orden de los Dominicos. Centrado en la teología de Santo Tomás de Aquino y la filosofía de Aristóteles, destacó muy pronto por su mente lúcida y su capacidad de razonamiento.

La trágica vida de Giordano Bruno

Bruno tuvo que abandonar con apenas 17 años sus estudios, pues fue acusado de pensar de forma diferente a la doctrina. Y aunque fue ordenado sacerdote en 1572, no tardó en tener que huir para evitar ser condenado por sus ideas.

Tras un largo exilio de casi 20 años, vuelve a Italia en 1591. Sin embargo, su filosofía, su forma de ver la vida y sus ideas sobre una Tierra redonda en un universo inmenso lleno de soles y planetas como el nuestro le costó ser uno de los blancos de la Santa Inquisición.

Tras ocho años de cárcel, Giordano Bruno fue fiel a sus ideas y su pensamiento. Se negó a retractarse de sus escritos, por lo que finalmente fue condenado a morir en la hoguera en el año 1600.

Giordano Bruno

Frases de Giordano Bruno

Giordano Bruno murió con solo 51 años condenado por uno de los mayores poderes de la época, sino el mayor. Repasando su figura y su legado encontramos una oda a la libertad de pensamiento. Por eso merece la pena conocer un poco mejor la filosofía de este gran pensador renacentista.

La luz de la vida

“Ciego quien no ve el sol, necio quien no lo conoce, ingrato quien no le da las gracias, si tanta es la luz, tanto el bien, tanto el beneficio, con que resplandece, con que sobresale, con que nos favorece, maestro de los sentidos, padre de las sustancias autor de la vida”.

Bruno fue consciente muy pronto de la importancia del Sol en nuestras vidas. Tanto es así que intuí que su luz era imprescindible para nuestra existencia. Ahora sabemos, por ejemplo, que su luz es una fuente preciosa de vitamina D o que sus presencia en el cielo nos hace menos vulnerables a la depresión.

Tras la noche más oscura, siempre vuelve la luz

“No importa cuán oscura sea la noche, espero el alba, y aquéllos que viven en el día esperan la noche. Por tanto, regocíjate, y mantente íntegro, si puedes, y devuelve amor por amor”.

Una parte importante de la filosofía de Giordano Bruno se relacionaba con la integridad y la solidaridad y, por supuesto, estaba inundada del propio espíritu renacentista, más optimista que la desesperanza terrenal que había presidido la edad media. Pues bien, Giordano entiende que todos pasamos por etapas de oscuridad en las que quizás tengamos que pelear por no hundirnos, dejando la aventura de salir a la superficie para cuando vuelva la luz.

La complejidad del ser humano

“En cada hombre, en cada individuo, se contempla un mundo, un universo”.

Bruno era un renacentista, pero también un humanista adelantado a su tiempo. Él observaba cada ser humano como un ente complejo, una especie de pequeño universo propio y único. Hoy no dudamos de ello, e incluso hemos desarrollado esta idea para enriquecer el concepto de inteligencia (inteligencias múltiples).

El paso del tiempo

“El tiempo todo lo da y todo lo quita; todo cambia, pero nada perece”.

¿Existe un equilibrio universal? Para Bruno, parece ser que sí. Las modas pueden ser cambios pasajeros, pero al final, nosotros seguimos aquí. ¿Es posible que nada muera? Tal vez, ya que, incluso tras su muerte, estamos aquí rememorando lo mejor de este filósofo. Ahora, mucho ha cambiado, pero sus enseñanzas permanecen y no se han perdido.

La verdad en el firmamento

“Así pues, donde estaba la Osa, por razón de ser lugar la parte más eminente del cielo, se coloca la verdad, que es la cosa más alta y más digna”.

Giordano Bruno escribía en base a las metáforas. Por eso asocia la Osa, la estrella brillante del firmamento, con la verdad, que es la que demuestra la más alta dignidad a la que aspira el ser humano.

Cielo lleno de estrellas

Artes y ciencias

“Donde se ve la Lira de nueve cuerdas sube la madre Musa con sus nueve hijas: Aritmética, Geometría, Música, Lógica, Poesía, Astrología, Física, Metafísica, Ética”.

Acabamos con esta preciosa frase de Bruno que asocia a la Musa con las artes y las ciencias. Si bien se ha perdido algo de actualidad, pues aparecieron nuevas ciencias y han perdido importancia algunas de ellas, como la astrología o la metafísica, no deja de ser una asociación preciosa.