Las tres grandes desventajas del sexo virtual

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 30 septiembre, 2015
Edith Sánchez · 26 diciembre, 2014

Pocos negocios han sabido aprovechar los adelantos en comunicación de una manera tan eficiente como la industria pornográfica. En los últimos años, principalmente a partir de la masificación de Internet, se ha dado una verdadera explosión de contenido para adultos en todo el mundo. Redes sociales, servicios de mensajería, dispositivos móviles se han visto inundados de pornografía al poco tiempo de su lanzamiento.

Hoy en día, este tipo de contenido es más accesible que nunca, lo cual genera más de una preocupación entre los padres de familia.

Más allá de la posición moral que podamos adoptar respecto a la pornografía, se ha podido observar una serie de comportamientos, algunos de ellos alarmantes, relacionados con el acceso sin control a este tipo de material.

 

Distorsión de ideas relacionadas con la sexualidad

 

La curiosidad adolescente frente a temas sexuales y un acceso fácil a la pornografía, a través de Internet u otros medios, son una combinación que debe ser investigada más a fondo. Un estudio realizado por la Universidad de Middlesex, en el Reino Unido, pone en evidencia la escasa educación en las escuelas sobre temas sexuales y afectivos.

Esos vacíos hacen que tanto chicos como chicas acudan a la pornografía para compensar la deficiencia formativa, lo cual provocará una distorsión en sus parámetros de conductas sexuales, placer, estética corporal y relaciones afectivas.

Lo cierto es que el ámbito pornográfico, al igual que muchas de las producciones cinematográficas de otros géneros, tienen mucho de ficción. El problema radica, entonces, en aprender a distinguir la fantasía de la realidad. Sin embargo, esto se hace difícil al evidenciar que aún existe mucho recelo en hablar de estos temas en la familia.

 

La pornografía como la mayor “fábrica de adolescentes inseguros”

 

La formación de la personalidad es posible gracias a modelos con los cuales el sujeto se siente identificado de alguna manera. En el caso de adolescentes que tienen acceso a este tipo de material, esto podría dar lugar a una fuerte inseguridad, a mediano plazo.

Un ejemplo claro de esto se da cuando el o la adolescente, muy pendiente de los cambios en su cuerpo, se compara con las actrices o actores pornográficos. La notoria diferencia podría dar lugar a un rechazo por el propio cuerpo o a la sensación de “no ser lo suficientemente atractivo”. Esto se torna muy perjudicial en las etapas inmediatamente posteriores.

 

Condicionamiento en la búsqueda del placer sexual

 

Otro hecho para tomar en cuenta es la habituación al estímulo sexual que provoca la pornografía. En otras palabras, el sujeto se acostumbra tanto a sentir excitación y placer con el material pornográfico, que se vuelve incapaz de disfrutar plenamente una situación real.

La expectativa, los modelos estéticos claramente definidos y las situaciones irreales de la pornografía serán componentes que esta persona buscará constantemente. Y al no encontrarlas, devaluará el sexo real.

 

¿Qué se puede hacer frente a esta situación?

 

Si bien se trata de un escenario bastante complejo, una buena opción es que los padres hagan el esfuerzo por entablar un diálogo abierto con sus hijos respecto a la sexualidad. Eso implica un proceso formativo para poder hablar de temas como la pornografía, en lugar de tratar de restringir por cualquier medio el acceso a esta.