Lecciones de Frida Kahlo para la superación personal

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Pocos artistas exploraron y plasmaron tan bien el sufrimiento en un lienzo como lo hizo Frida Khalo. A pesar de todas las duras experiencias por las que pasó, fue capaz de dejarnos valiosas lecciones de superación. Las analizamos.
 

Las lecciones de Frida Kahlo para la superación personal se nutren de una historia vital en la que el dolor, fue su eterno leitmotiv. Su obra y su singular legado artístico no deja a nadie indiferente, porque en sus lienzos, a medio camino entre el cubismo y el surrealismo, son un ejercicio perfecto de autoexploración y reflejo del sufrimiento. Tanto físico como emocional.

Las luchas personales a las que tuvo que hacer frente trazan una de esas historias en las que solo caben dos opciones. La desesperación o la supervivencia. Frida transitó por ambas y las transformó en arte para poder seguir adelante, para encontrar un sentido y, a su vez, un recoveco para liberar sus frustraciones, su rabia, su terror y el desconsuelo.

Posiblemente, uno de los cuadros más llamativos de esta artista sea sin duda Henry Ford Hospital. Esta obra fue pintada cuando sufrió uno de los 4 abortos que padecería a lo largo de su vida.

En dicha pintura, la vemos acostada en la cama de un hospital, sangrando. A su alrededor flota un feto, un yeso ortopédico, un caracol gigante y una cadera humana, la suya quizá, simbolizando las limitaciones de su cuerpo para traer un hijo al mundo.

 

Las enseñanzas que nos dejó a través de cada cuadro y cada palabra, son todo un crisol de conocimientos en los que reflexionar.

 “Al final del día, podemos aguantar mucho más de lo que pensamos que podemos”.

-Frida Kahlo-

Imagen representando las lecciones de Frida Kahlo para la superación personal

Lecciones de Frida Kahlo para la superación personal

Cuentan sus biógrafos que Frida Kahlo nació con espina bífida y de ahí sus tempranos problemas con la columna vertebral. A los 6 años le diagnosticaron poliomelitis, algo que le originó dolor crónico de por vida, además de una infancia de reclusión periódica en el hogar a causa de sus problemas de salud.

Más tarde, y ya con 18 años, sufriría ese accidente fatal en el tranvía que marcaría su existencia para siempre. Rotura de pelvis, costillas, pierna, clavícula… Pasó dos meses en el hospital y otros tantos en casa intentando recuperarse.

Sin embargo, aquel hecho sentenció de manera definitiva la vida de Frida Kahlo. Dicen que el dolor esculpe y moldean el carácter, que las personas se transforman cuando el sufrimiento físico y emocional nos hace cautivos. En el caso de la célebre artista mexicana, así fue.

 

Pasó semanas enteras atada a su corsé de yeso, en su cama, con su atril y su espejo para pintar. Esa situación no era nueva para ella, ya conocía el aislamiento y la soledad de los periodos de convalecencia. Era una inquilina recurrente dentro de un cuerpo herido, enfermo y roto, lo que no impidió que encontrara un canal para poder sobrevivir: el arte, la pintura y también el amor. El de Diego Rivera.

Las lecciones de Frida Kahlo para la superación personal parten de todo ese recorrido vital que poco a poco acabaría trazando la estela de uno de los iconos artísticos y sociales más famosos de todos los tiempos. Conozcamos ese legado.

Más allá del sufrimiento está la mente que puede ser libre

Con esta frase Frida Kahlo nos recordaba que la mente trasciende al cuerpo. Bien es cierto que a menudo somos cautivos de este último, que el dolor tiene la capacidad de apresarnos, de colocar nuestros pies en el suelo y la mirada en la herida para verla y recordarla una y otra vez.

 

Ahora bien, más allá de nuestros pies, más allá incluso de la piel, está la imaginación y también esos universos donde poder plasmar cada emoción y necesidad: el arte.

“Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas para volar?”.

-Frida Kahlo –

La sabiduría como meta existencial

“El dolor, el placer y la muerte no son más que el proceso de la existencia. La lucha revolucionaria en este proceso es una puerta abierta a la inteligencia”.

-Frida Kahlo-

El destino tiene a veces preparado para nuestro devenir un auténtica trampa para osos. Caemos en ella y entonces todo duele y el sufrimiento determina nuestra existencia. Una de las lecciones de Frida Kahlo para la superación personal es saber ir más allá del dolor, de la pérdida o incluso de la felicidad.

Porque lo más relevante es permitirnos adquirir sabiduría en el viaje de la vida. Y cuanta más mejor. Porque no se trata de otra cosa, los seres humanos tenemos la habilidad de trascender más allá de las cosas comunes para lograr algo extraordinario.

 

A veces, y a pesar de las adversidades y de los golpes del destino que nadie espera, las personas logramos avanzar con resiliencia, con sobrada valentía.

Dibujo representando las lecciones de Frida Kahlo para la superación personal

Encuentra tu propósito

“No estoy enferma, estoy rota, pero estoy feliz de estar viva mientras pueda pintar”.

-Frida Kahlo-

Entre las lecciones de Frida Kahlo para la superación personal, encontramos esa que sin duda, definió lo que recordamos de ella: su obra. Pintar la hizo libre. Coger la brocha, sus lienzos y pintura desde su cama era una forma de viajar sin alas ni motor. También de escapar.

No necesitaba más, solo su arte y un espejo. Al fin y el cabo, ella misma era su modelo porque… ¿A quién debía pintar si no a la persona que más conocida en el mundo?

Ella encontró el mecanismo para darle sentido y propósito a su existencia. El arte la nutría y la liberaba al mismo tiempo. Coger el pincel y autoexplorar su cuerpo herido y filtrarlo a través del cubismo o surrealismo le permitía liberarse, reencontrarse y definirse en el universo plástico.

 

Tener una pasión, un propósito y, sobre todo, hacer uso del canal creativo en nuestra vida para canalizar pensamientos, emociones y anhelos, lo hace todo más fácil.

Lecciones de Frida Kahlo para la superación personal: silenciar lo que duele nos enferma

 “Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarse a que te devore desde el interior”.

-Frida Kahlo-

Todos lo hemos hecho alguna vez: callar lo que duele para que así, duela menos. Y, sin embargo, la fórmula sigue sin funcionar a pesar de los años y los múltiples intentos. De nada sirve ser un gran arquitecto en eso de edificar muros y paredes para esconder tras ellas los sufrimientos y las desdichas.

Al final todo aflora y, si no lo hace, deforma nuestro carácter y apaga todo sentido de ilusión e intento de creer en la esperanza. Lo que callamos nos enferma o nos limita. Así que lo mejor, es higienizar espacios y liberar lo que duele.

Hablar con asertividad y desenredar esos nudos emocionales a través de la palabra, el respeto y la cercanía nos será de gran alivio.

 

Para concluir, pocas figuras del mundo del arte siguen siendo tan eternas y admiradas. Frida Kahlo nunca quiso que se la identificara con el dolor; su arte es el fiel reflejo de quien hace uso de él para encontrarle un sentido a la propia vida. Todo un ejemplo de inspiración.