Lecciones de vida de Bansky, el artista callejero

Banksy huye de los museos y las galerías para hacer de los muros de las ciudades su altavoz. Su crítica social en forma de grafiti actúa como poderoso revulsivo para invitarnos a la reflexión política y social.
Lecciones de vida de Bansky, el artista callejero
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater el 09 enero, 2021.

Última actualización: 09 enero, 2021

Las lecciones de vida de Bansky aparecen en los muros sucios de las ciudades, en esquinas de las urbes populosas, en algún edificio de su Bristol natal y también en las paredes de metros londinenses, fábricas, pubs o entremezcladas con otros grafitis en cualquier callejón inesperado. Su arte urbano es a veces efímero, pero su mensaje reivindicativo siempre perdura.

Nadie sabe cuándo y dónde aparecerá su próxima obra, pero cada hallazgo es noticia y despierta una alta expectación. Porque como el propio artista explica “no hay arma más poderosa que una pared y ese es el medio más útil con el que poder golpear al mundo”. Bansky es un misterio envuelto en un fascinante enigma artístico cuya identidad desconocemos, pero cuyo arte, revulsivo y altamente creativo, es más necesario que nunca.

Su técnica es ya casi inconfundible. Se basa en deformar imágenes publicitarias que nos son conocidas, para provocar y despertar la crítica social y moral haciendo uso de la escritura, la técnica del stencil (estarcido) y el grafiti. Inolvidable es ya, por ejemplo, su trabajo en el conocido Muro de la vergüenza en Cisjordania. Aquí, nos regaló -entre otras- la imagen de una niña intentando escapar agarrada a un conjunto de globos.

En los últimos meses, y en el actual contexto de pandemia, Bansky dejó su mensaje de apoyo y aliento al personal sanitario en un hospital de Southhampton, en el sur de Reino Unido. La imagen no podía ser más sencilla: un niño jugando con su nueva superheroína, una enfermera.

“El arte debe confortar lo perturbado y perturbar lo confortable”.

-Bansky-

Niño con enfermera representando las lecciones de vida de Bansky

5 lecciones de vida de Bansky

Si en el siglo XX el gran artista callejero fue Jean-Michel Basquiat, en el siglo XXI tenemos a nuestro artista y activista político Bansky. A día de hoy, su identidad sigue siendo un gran misterio. Lo único que se da casi por sentado es que nació en Bristol hace 46 años y que su anonimato, lejos de ser un hándicap, le otorga una pátina aún más brillante de fascinación de cara al público.

Asimismo, es una de esas figuras capaces de burlarse de las grandes casas de subastas como Sotheby’s (recordemos su lienzo Girl with Balloon autodestruyéndose tras ser subastada por más de un millón de libras). A pesar de ello, sigue alzándose como uno de los artistas más cotizados. No obstante, la persona que hay detrás del enigma destaca sobre todo por su compromiso social.

El hombre o la mujer sin identidad financió el proyecto del Louise Michel, un barco que tenía como misión rescatar a migrantes en el Mediterráneo. Por otro lado, sus grafitis, su Street Art, no buscan otra cosa más que la de despertar nuestro lado más humano y sobre todo nuestras conciencias.

Cada creación suya es un grito en un muro, una injusticia social que clama nuestra atención. Por eso, su arte no puede apreciarse en un museo. Su mensaje es para todos y debe estar cerca, en las calles, en la pared de una farmacia, en el muro de una cafetería. Reflexionemos por tanto en las lecciones de vida de Bansky.

1. En un mundo en caos, los niños son lo más importante

Una de las obras más conocidas e icónicas de Bansky es Balloon Girl (Niña con el globo). Esta creación apareció junto a una tienda del este de Londres en 2002, posicionándose al poco como una de las mejores obras de arte de Reino Unido. Cabe señalar que esta creación está inspirada en la película El Globo Rojo, de Albert Lamorisse (1956).

Inocencia, sueños, infancias perdidas… En buena parte del trabajo de este artista británico aparecen los niños como esas víctimas de nuestro mundo que la mayoría, directa o indirectamente, estamos descuidando.

2. Todos podemos luchar por la paz sin necesidad de violencia física

Las desigualdades sociales, los sistemas financieros injustos, la represión de los diferentes estados… El mundo está en caos y las brechas que se abren bajo nosotros amenazan nuestro presente y ponen en juego nuestro futuro. ¿Qué podemos hacer frente a esto? Luchar, pero no con violencia, porque de hecho hay muchas más formas de actuar frente a esas amenazas.

Su obra de un joven lanzando un ramo de flores simboliza esta misma idea. Todos podemos y debemos actuar desde la belleza y la serenidad frente a la violencia.

‘Lanzador de flores’. En este mundo loco, ¿por qué no tiramos flores en lugar de balas?

3. Todo tipo de amor es válido

Hace unos años apareció en el muro de un pub de Brighton otra de sus obras más llamativas. Entre las lecciones de vida de Bansky no puede faltar la de la defensa del amor en todas sus formas. En aquella pared aparecían dos policías uniformados besándose. No importa el género, la raza, el estatus, la religión… Nada es más bello que poder amar en libertad a quien se desee.

4. Lecciones de vida de Bansky: las tecnologías están deformando nuestra realidad

Una de las obras más llamativas de Bansky es Mobile Lovers. En ella, vemos a una pareja abrazada mientras cada uno de ellos observa la pantalla de sus móviles. La luz artificial les envuelve en una atmósfera irreal, blanquecina y sobrenatural.

Esa imagen es reflejo y metáfora de nuestra sociedad actual, desdibujada por el influjo de lo tecnológico, por ese universo del que somos adictos y que está alterando nuestra forma de relacionarnos y de entender la realidad.

5. Así es el ser humano: lo que no gusta se esconde

Otra de las lecciones de vida de Bansky más poderosas la encontramos en el mural Maid in London. En él, vemos a una mujer vestida de sirvienta escondiendo la basura por detrás del muro. Lo que no gusta se esconde, lo que es incómodo, perverso, desagradable o innombrable se oculta bajo las alfombras, en rincones oscuros o tras paredes que nadie osa derribar.

sirvienta escondiendo algo simbolizando las lecciones de vida de Bansky

Para concluir, no podemos negar que la obra de Bansky está satinada de pinceladas y metáforas que trascienden las barreras del lenguaje ordinario.

Bien es cierto que sus trabajos se cotizan por altas sumas y que como bien suele decirse, a menudo, el éxito comercial es un fracaso para un grafitero. Sin embargo, es importante ir más allá de la figura, más allá del icono y su renombre.

Debemos apreciar el propio fin que tiene toda manifestación artística: dar un mensaje al que no podemos quedar indiferentes.

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  • Bansky (2006) Wall and Piece.  Century