El liderazgo de equipos: 15 claves para ser un buen líder

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 14 diciembre, 2017
Laura Reguera · 14 diciembre, 2017

El liderazgo de equipos, sobre todo en el mundo laboral, es una de las habilidades que más ha aumentado su cotizaciónAhora, parece lógico que cualquier organización que quiera sobrevivir a la competencia coloque en puestos de responsabilidad a aquellas personas con aptitud y actitud para liderar equipos.

Si retrocedemos unos años (no es necesario que sean muchos), nos encontraremos con que primaba la imagen del jefe duro y exigente; sin embargo, en la actualidad este perfil ha cambiado de manera radical en muchas empresas. Ahora bien, ¿qué buscan los departamentos de recursos humanos en una persona para considerarla una buena líder potencial? ¡Continúa leyendo y descúbrelo!

“En el siguiente siglo, los líderes serán aquellos que impulsen a otros”

-Bill Gates-

El liderazgo de equipos cuando se forma el grupo de trabajo

Un primer punto clave en el liderazgo de equipos se centra en la tarea de componer el grupo de trabajo. A la hora de seleccionar los miembros que vayan a formar parte de él, un buen líder debe ser capaz de considerar tanto las competencias de los empleados como los objetivos a alcanzar.

Para ello, tendrá que tener en cuenta si los elegidos tienen los conocimientos y habilidades necesarias para llevar a cabo aquellos cometidos que se les encarguen, así como prever si podrán cooperar en confianza. Una vez que el líder tenga claro quiénes van a formar parte de su equipo, tendrá que centrarse en el segundo punto clave: definir la misión.

Aquí va a ser clave que los miembros del grupo entiendan perfectamente cuál es la tarea que deben desarrollar, además de tener claro lo que se espera de su desempeño. Esto último constituye el tercer punto clave en el liderazgo de equipos: establecer las expectativas y metas, tanto para el grupo en conjunto como para cada uno de los individuos que lo forman.

“La primera responsabilidad de un líder es definir la realidad. La última es dar las gracias. Entre ambas circunstancias, el líder es un sirviente”

-Max de Pree-

Equipo de trabajo

La importancia de preparar al grupo de trabajo en el liderazgo de equipos

Una vez que lo anterior está claro, hay que tener en cuenta el cuarto punto clave: estructurar y planificar el trabajo. Es decir, el líder va a tener que clarificar tanto los métodos de trabajo como los roles de cada uno de los miembros del grupo, así como los tiempos establecidos para alcanzar los objetivos.

Después es el momento de hacer hincapié en el quinto punto: formar y desarrollar a los miembros del grupo de trabajo. Un buen líder debe tener en cuenta los recursos formativos de la empresa y estimular su uso entre los empleados, así como la mentorización de unos con otros.

Un sexto punto clave en el liderazgo de equipos es que el líder trate de generar sentido de grupo, identificando los conflictos y los distintos eventos importantes para el equipo. Además, es importante que en la planificación se vayan incluyendo revisiones periódicas en las que se revise si se van cumpliendo los objetivos y las expectativas. Es decir, ha de ir monitorizando al equipo, lo que constituye el séptimo punto clave.

El liderazgo de equipos cuando la tarea se pone en marcha

Además, a medida que va realizando el seguimiento, ha de ir devolviéndoles la información relacionada con su empeño. Este sería el octavo punto clave en el liderazgo de equipos: dar feedback. También es importante que el líder vaya gestionando las relaciones del grupo de trabajo con el resto de la empresa. Esta gestión de las fronteras sería el noveno punto clave.

Personas estrechando su mano

El décimo punto clave lo constituye la capacidad del líder para retar y motivar al equipo. Pero también ha de participar e intervenir en aquellas cosas que el grupo ha de llevar a cabo. Es decir, la undécima clave del liderazgo de equipos sería desempeñar las tareas. En esta línea, encontramos la duodécima clave: ser capaz de proveer de información y recursos (materiales, personales y financieros) al equipo.

El líder, además, debe estimular el trabajo autónomo del equipo motivando a los miembros a que resuelvan por sí mismos los problemas que puedan surgir en el desempeño de la tarea. Esta manera de estimular la autogestión es el décimo tercero punto clave.

“Los grandes líderes son casi siempre grandes simplificadores. Pueden interrumpir cualquier argumento, debate y duda y ofrecer una solución que todos puedan entender”

-Colin Powell-

Pero para que esto sea posible, es indispensable que el líder atienda a los asuntos interpersonales que puedan influir en el desempeño del grupo. Dicho de otra forma: ha de apoyar el clima social, lo que sería el décimo cuarto punto clave. Para terminar, no hay que olvidarnos del último punto clave: la capacidad del líder para detectar problemas del equipo y poner en marcha soluciones efectivas.

Imágenes cortesía de Paul Bence y Rawpixel.