Esto es lo que nos hace felices: un estudio de 76 años

Esto es lo que nos hace felices: un estudio de 76 años
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 04 junio, 2019

En 1938 la Universidad de Harvard (USA) comenzó una investigación llamada “Estudio sobre el desarrollo adulto”. Su principal objetivo era determinar qué es lo que realmente nos hace felices. La investigación se extiende hasta la actualidad y es uno de los más completos en su área.

Para realizar la investigación se pidió la colaboración de 700 hombres jóvenes, inicialmente. Algunos de ellos eran personas que gozaban de una posición acomodada, mientras que otros pertenecían a clases pobres de Boston. Los investigadores acompañaron a estas personas a lo largo de sus vidas para evaluar cómo buscaban y eventualmente construían su felicidad.

“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar”.

-Thomas Chalmers-

Actualmente la investigación cuenta con más de 1.000 hombres y mujeres, algunos de los cuales son hijos de la primera generación de voluntarios. El actual director del estudio es el psiquiatra Robert Waldinger, que también es maestro Zen.

Con base en las conclusiones extraídas en estos 76 años de estudio, el profesor Waldinger ofreció un pequeño esquema de lo que podría llamarse “una buena vida”. La investigación ha permitido establecer qué es lo que realmente hace felices a las personas (o al menos la mayoría) y enseguida te contamos cuáles son algunos de esos hallazgos.

Lo más felices nos hace: la calidad de nuestras relaciones

Una de las conclusiones más importantes del estudio sobre el desarrollo adulto es que las personas se sienten auténticamente felices cuando logran establecer relaciones humanas de calidad. “Lo que encontramos es que en el caso de las personas más satisfechas en sus relaciones, más conectadas a otros, su cuerpo y su cerebro se mantienen saludables por más tiempo”, dijo Waldinger.

amistades

Respecto a la pregunta sobre qué es una relación de buena calidad, el académico señaló que es aquella en la cual te sientes confiado y puedes ser tú mismo. En otras palabras, no te sientes juzgado y tienes la convicción de que cuentas con la otra persona en prácticamente cualquier circunstancia. Este tipo de vínculo puede hacerse con la pareja, con la familia o con amigos y compañeros.

El dinero y la fama son cortinas de humo

En varias ocasiones la investigación ha aplicado cuestionarios sobre el concepto de felicidad entre los participantes, e incluso entre personas que no forman parte del estudio. Les preguntan qué les haría felices. Un 80% de los consultados ha dicho que sería feliz si tuviera más dinero y un 50% aseguró que la fama le daría la dicha. Sin embargo, tras analizar los resultados después de que mejorara la condición económica o los éxitos sociales de estas personas se concluyó que la suposición que hacían a priori no se reflejaba en los resultados después de la mejora.

mujer con máscara negra

Todo parece indicar que el dinero y la fama actúan en nuestras mentes como una especie de cortina de humo. Se podría concluir que quienes piensan de ese modo no están admitiendo que lo que buscan en el fondo es aprobación, respeto y compañía. Sin darse cuenta asumen que dinero y a la fama serán vehículos para ganar más y mejores vínculos con los demás.

Esto quiere decir que inconscientemente creen que si tuvieran mayor dinero o fama, serían más valorados por los demás, lo cual es falso. Tanto la fama como el dinero sí atraen nuevos vínculos, pero en muchos casos se trata de nexos poco auténticos, no basados en la genuina valoración del otro. Muchos se acercan a los ricos y famosos por los beneficios que pueden obtener, pero no porque experimenten auténtico afecto por esas personas.

Si ya hay una respuesta, ¿por qué no somos más felices?

El estudio de Harvard ha encontrado la respuesta a la pregunta de cómo podemos ser felices y se trata de una respuesta relativamente sencilla y muy concreta. Pero esto lleva a una nueva pregunta: ¿por qué entonces hay tantas personas infelices? ¿No bastaría con que invirtieran más tiempo y esfuerzo en sus relaciones para que pudieran vivir mejor? Ahí está realmente la clave del asunto.

Establecer relaciones de calidad no es tan sencillo. Y no lo es porque exige que para hacerlo hayamos desarrollado previamente un conjunto de valores y virtudes que no están simplemente ahí, servidas a la carta. Para construir vínculos valiosos necesitamos ser generosos, bondadosos, pacientes y cercanos en el trato.

felices

En la vida, el asunto no es encontrar “personas especiales” con las que podamos establecer vínculos maravillosos. De lo que se trata más bien es de que nosotros mismos seamos maravillosos en nuestras relaciones. Esto es lo que constituye la base de un vínculo de calidad.

La conclusión fundamental de los 76 años que tiene el estudio de Harvard es muy simple: todos buscamos, fundamentalmente, ser amados. Eso sería un sinónimo de ser felices. Sin embargo, muchas veces no se logra construir relaciones de amor genuino porque todavía nosotros no hemos desarrollado esa profunda capacidad de dar amor.


Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.