Genie y el desarrollo del lenguaje en la infancia

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 17 septiembre, 2016
Raquel Lemos Rodríguez · 17 septiembre, 2016

Genie fue una niña que en 1970 tuvo que ingresar en un hospital infantil de Los Ángeles. Tenía trece años y había pasado gran parte de su vida atada y encerrada en una claustrofóbica habitación. El único contacto humano era con su madre, quien la alimentaba. La privación física, sensorial, social y emocional le provocó un grave problema en su desarrollo del lenguaje.

El padre de Genie odiaba cualquier tipo de ruido, por eso le pegaba cada vez que intentaba decir algo o cuando hacía algún sonido

Cuando Genie ingresó en el hospital no sabía hablar, pero poco a poco logró responder a lo que le preguntaban, aunque utilizaba una sencilla sintaxis. Parecía que todo iba bien y que podía adquirir el lenguaje que le fue negado a pesar de haber dejado atrás el periodo crítico, una etapa que aparece en los primeros años de vida.

Genie

El periodo crítico en el desarrollo del lenguaje

Es en el periodo crítico donde tomamos nuestra primera toma de contacto con la lengua. Si a lo largo de esta etapa se nos priva de ella, no podremos desarrollar nuestro lenguaje con la misma facilidad. Eso le ocurrió a Genie. el esfuerzo que se tuvo que hacer con ella fue mucho mayor que el que se hace con los niños que aprenden en lenguaje durante dicho periodo crítico.

Tras realizarle muchas pruebas a Genie -pruebas que muchos han considerado experimentales, más que terapéuticas-, los investigadores concluyeron que el hecho de que Genie viese bloqueada su capacidad de comunicarse radicaba en el hemisferio izquierdo de su cerebro.

Durante el periodo crítico, los niños son como esponjas. Reciben información y la absorben lo que les permite aprender rápido la lengua que escuchan. El hemisferio izquierdo predomina ante el derecho, por lo que es en él donde se instala ese programa lingüístico correspondiente a una primera lengua. Si esto no ocurre así, la persona depués tendrá que redoblar los esfuerzos si no quiere ver comprometida su capacidad comunicativa.

Tras el periodo crítico el lenguaje no puede ser adquirido

Aunque Genie sí logró hablar, no pudo conseguir “madurar” su lenguaje. Este se quedó anclado a una sintaxis muy sencilla propia de los niños pequeños. Por lo tanto, tras el periodo crítico sí se puede llegar a aprender a hablar, pero con limitaciones y sin posibilidad de avanzar al llegar a determinado punto. El ser humano tiene una predisposición para adquirir el lenguaje en cuanto nace. Pero, si no se estimula, esta capacidad se atrofia.

Genie

Las etapas del desarrollo del lenguaje

Durante el estudio del caso de Genie se descubrió que ella pasaba por las mismas etapas que los niños normales, cuando estos se encuentran en el periodo de adquisición del lenguaje. Estas etapas sobre el desarrollo del lenguaje podemos resumirlas en las siguientes, tomando de referencia a George Yule:

  • Gorgoritos y balbuceos: durante los primeros meses de vida los niños utilizan los gorgoritos para estimular su tracto vocal para la producción del lenguaje. Ya entre los 6 y los 8 meses comienzan los balbuceos donde se combinan sonidos como ba-ba, ma-ma.
  • La etapa de la palabra única: entre los 12 y 18 meses los niños utilizan una palabra para referirse, pedir o señalar un objeto, por ejemplo “vaso”, “mesa”.
  • La etapa de las dos palabras: entre los 18 y los 20 meses se empiezan a combinar dos palabras como “gato malo”, “silla mami”.
  • Habla telegráfica: entre los 2 años de edad hay un intento de construcción de frases, pero con una sintaxis limitada, por ejemplo “gato bebe leche” o “esta mano daño”.
  • El desarrollo de la morfología: cerca de los 2 años y medio el niño empieza a conjugar verbos -pueden aparecer formas incorrectas como “vinió”, “pidió”- e incluir preposiciones.
  • El desarrollo de la sintaxis: se empiezan a utilizar conjunciones como “y” y a construir frases más completas, por ejemplo “el búho come caramelos y corre mucho”.
  • Generando preguntas: la etapa donde los niños preguntan y preguntan sin parar, aunque tal vez las estructuras sean “¿Ve mi perrito?”, “¿Qué nombre libro”?
  • Generando negaciones: la terrible etapa del “no” donde aparecerán frases del tipo “él no morder a ti”, “ella no dejará ir”.
  • El desarrollo de la semántica: en esta etapa se amplía el vocabulario y se empieza a comprender la variedad de significados de una palabra dependiendo del contexto. Por ejemplo, el niño comprenderá que “perro” también puede ser un animal y, asimismo, un caniche, doberman o pitbull.

Somos seres sociales y si nos arrebatan esto, nos habrán arrebatado también la posibilidad de comunicarnos

Como hemos podido observar, ese sería el desarrollo del lenguaje de un niño normal. Genie, a pesar de pasar por todos ellos, no pudo seguir avanzando, es más, se puede decir que se quedó anclada en el habla telegráfica. Además, si no se veía estimulada, su capacidad para comunicarse podía ir en decadencia.

Genie

Genie no es el único caso real en el que un niño es privado de estímulos que son necesarios para su desarrollo ya sea este cognitivo, lingüístico, conductual, etcétera. Estímulos necesarios a los que, si accedemos tardíamente, habremos perdido la oportunidad de quedarnos con toda la riqueza que en otro periodo nos habrían aportado.