¡Lo tengo en la punta de la lengua!

19 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera

¡Qué frustrante es! Sabemos que lo sabemos, que está allí, en algún lugar de nuestra memoria, pero… ¿por qué no podemos acceder al nombre de esa persona, o de ese lugar que conocemos bien, pero que se nos escapa caprichosamente cuando queremos evocarlo? Es el fenómeno de tenerlo en la punta de la lengua.

El nombre de este común y curioso evento expresa perfectamente esa sensación de estar tan cerca de evocar cierta palabra, que pareciera divertirse a nuestra costa escapándose de nuestro alcance. ¿Quieres saber cómo y por qué ocurre?

Tenerlo en la punta de la lengua: Un fenómeno peculiar

Mujer con la palabra en la punta de la lengua. Lo tengo en la punta de la lengua

El fenómeno de tener una palabra en la punta de la lengua (o PDL, como se conoce en el medio científico) se ha estudiado en el laboratorio. Los investigadores sostienen que, durante ese estado de intensa sensación de conocer la palabra, a la cual no se accede, recordamos cierta información sobre el término buscado.

En muchas ocasiones, incluso se recuerdan detalles como el número de sílabas, la letra inicial y final, y la ubicación del acento principal. Además, intentamos buscar sinónimos o palabras alternativas como una estrategia para hallar la palabra perdida, en apariencia.

Todo esto demuestra que el proceso de la recuperación de las palabras no es de “todo o nada”. Por el contrario, las representaciones fonológicas y semánticas de las palabras son independientes y se apoyan mutuamente.

Otra peculiaridad del fenómeno PDL es que ocurre en mayor medida con nombres propios. En menor medida ocurre con nombres comunes y, muy raramente, con verbos y adjetivos. Los investigadores sostienen que este fenómeno es común y frecuente, aumentando su incidencia con la edad.

Sin embargo, su incidencia puede aumentar independientemente de la edad, debido a factores ambientales. Por ejemplo, durante los períodos de exámenes escolares o universitarios.

No está en la lengua, sino en las redes neuronales

Neuronas del cerebro

El cerebro, ese poderoso centro donde se procesa, elabora, transforma y almacena toda la información, está formado por millones de neuronas. Ahora bien, lo que determina cuán eficientemente funciona son las conexiones  neuronales.

Así, mientras más sólidas sean dichas conexiones, mejor será nuestra capacidad para recordar y recuperar la información. También, para realizar inferencias y extraer conclusiones basadas en los datos almacenados y en los estímulos ambientales.

Dichas redes se fortalecen mediante el uso que hacemos de ellas. De esta manera, las palabras usadas con mayor frecuencia están más fuertemente conectadas con un mayor número de redes. Ya que, por ejemplo, poseemos una mayor cantidad de información física y sensorial de la misma.

La conclusión práctica es que mientras más usemos las palabras, mayor será la probabilidad de recuperarlas y de evitar el fenómeno de tenerlas en la punta de la lengua.

La clave para evitar esa frustrante sensación de tener una palabra en la punta de la lengua está en fortalecer las redes neuronales. ¿Cómo? manteniendo la mente activa, aprendiendo continuamente, interactuando socialmente y poniéndonos retos intelectuales.

Por lo tanto, si lo hacemos así, las redes fungirán de manera análoga a una malla elástica en la cual las palabras se proyectarán hacia afuera de nuestros labios con fluidez. Pero si no ejercitamos nuestro cerebro, dichas redes serán más bien como las redes de pesca, donde las palabras quedarán atrapadas en la punta de la lengua…