Los dos sistemas de pensamiento de Kahneman

13 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
¿Conoces los dos sistemas de pensamiento de Kahneman? Este psicólogo y Premio Nobel en Economía (2002) desarrolló una teoría en la que explica las dos vías de pensamiento que usamos en nuestro día a día. ¡Conócelas!

¿Qué sistemas de pensamiento se activan en el día a día a la hora de desarrollar diferentes tareas? ¿Y cuándo debemos tomar decisiones? Desde la psicología, las teorías al respecto son múltiples, aunque una de ellas ha sido fuertemente influyente: la teoría de los dos sistemas de pensamiento de Kahneman.

Daniel Kahneman, psicólogo galardonado con el Premio Nobel de Economía en 2002, escribió en 2012 el libro Pensar rápido, pensar despacio, en el que expone su teoría sobre dos sistemas de pensamiento bien diferenciados. El sistema 1 es más intuitivo, rápido y automático, y el sistema 2 es más deliberativo, lógico y lento. ¿Qué más sabemos sobre sus sistemas? ¿Cuándo los utilizamos? ¿Cómo interaccionan? Te lo contamos todo aquí.

“Una colección de pensamientos debe ser una farmacia donde se encuentra el remedio a todos los males”.

-Voltaire-

Mujer pensando en el pensamiento simbólico

Los dos sistemas de pensamiento de Kahneman

Los sistemas de pensamiento de Kahneman los encontramos en el libro del autor titulado Pensar rápido, pensar despacio (Debate, 2012). Daniel Kahneman es un psicólogo estadounidense e israelí nacido en Tel Aviv (Israel) en marzo de 1934. Actualmente es considerado uno de los pensadores más importantes del mundo, llegando a recibir el Premio Novel de Economía (2002) gracias a su trabajo en psicología sobre el modelo racional de la toma de decisiones.

Las ideas de Kahneman han repercutido en ámbitos como la medicina, la política o la propia economía. Como decíamos, en su libro Kahneman describió dos tipos de pensamiento o sistemas que modelan cómo pensamos. Mientras que el sistema 1 es rápido, intuitivo y emocional, el sistema 2 es más lento, deliberativo y lógico. ¿Quieres conocer más sobre estos dos sistemas? ¡Pues sigue leyendo!

Sistema 1 (rápido)

El primero de los sistemas de pensamiento de Kahneman es un sistema rápido, automático y emocional. Otras de sus características son que es estereotipado y subconsciente. El sistema 1 tiene la función de generar intuiciones que nos puedan servir para las tareas que desempeñemos (aunque no siempre sirven). Este sistema también es denominado sistema implícito.

Por otro lado, el sistema 1 es el que se activa con la intuición y los heurísticos. Nos permite hacer tareas básicas de nuestro día a día, como por ejemplo caminar o cepillarnos el pelo. Además, según Kahneman, el sistema 1 asocia la nueva información con patrones que ya existen en la mente. Así, a través de él, la mente no es que cree nuevos patrones a partir de cada nueva experiencia, sino que asocia información nueva con información vieja (creando relaciones con sentido).

¿Cuándo lo utilizamos?

El primero de los sistemas de pensamiento de Kahneman lo utilizamos para decidir la mayor parte de las cuestiones de nuestro día a día. Es decir, nos permite tomar decisiones rápidas y no demasiado complejas. Además, utilizamos el sistema 1 para desarrollar conclusiones de forma automática.

Sistema 2 (lento)

En cambio, el segundo sistema que plantea Kahneman, el sistema 2, es más lento y requiere un mayor esfuerzo por parte del sujeto. Es menos frecuente y más lógico que el anterior, además de calculador y consciente. Decimos consciente en el sentido de que, cuando utilizamos el sistema 2, somos plenamente conscientes de que lo estamos utilizando a la hora de resolver un problema, por ejemplo.

Su función es la de tomar decisiones finales después de observar y controlar las intuiciones surgidas a partir del sistema 1. El sistema 2, a diferencia del anterior, nos permite realizar tareas un poco más complejas, como aprender un idioma, reflexionar sobre alguna cuestión.

¿Cuándo lo utilizamos?

El segundo sistema, a diferencia del primero, lo utilizamos para tomar decisiones más complejas o difíciles; por ello, se trata de un tipo de pensamiento más deliberado. Se trata de un sistema que nos exige más concentración, ya que predomina cuando nos enfrentamos a tareas complejas. Además, este sistema lo utilizamos para emitir respuestas conscientes.

Hombre pensando preocupado por la afantasia

Interacción de los dos sistemas

Los dos sistemas de pensamiento de Kahneman están activos continuamente en el día a día y se comunican uno con el otro. Sin embargo, cada uno de ellos dominará sobre el otro en función de la tarea a realizar.

Cada uno de los sistemas tiene su función; así, mientras que el sistema 1 determina nuestros pensamientos en relación a las percepciones del entorno y a la memoria visual y asociativa, el sistema 2 se encarga de desarrollar conclusiones a partir de las intuiciones del primero. Este sistema, el deliberativo, puede resultar muy útil a la hora de tomar decisiones complejas, ya que es más pausado y requiere mayor concentración que el anterior (la concentración es un factor clave en la toma de decisiones). Por eso Kahneman a este segundo proceso lo denomina pensar lento.

En cuanto a su interacción, según Kahneman, el sistema 1 de pensamiento tiene mayor influencia en el comportamiento cuando el sistema 2 está ocupado. ¿Qué más dice Kahneman en relación a tener la mente ocupada y el uso de los sistemas? Os dejamos un fragmento suyo:

“Las personas que están cognitivamente ocupadas son más propensas a tomar decisiones egoístas, usar lenguaje sexista y hacer juicios superficiales en situaciones sociales. Memorizar y repetir dígitos disminuye el control del sistema 2 sobre el comportamiento, pero la carga cognitiva no es la única causa del debilitado autocontrol”.

-Daniel Kahneman-

En definitiva, los dos sistemas de pensamiento de Kahneman operan en la mente para ayudarnos a tomar decisiones y a resolver problemas. Sin embargo, según una entrevista realizada a Daniel Kahneman en el diario ABC, la realidad es que, la mayoría de las veces, no reflexionamos sobre cuál de los dos sistemas está dominando sobre el otro y de esta forma dirigiendo nuestro comportamiento.

“El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, mas luego se clarifica”.

-Proverbio chino-

 

  • Garnham, A. y Oakhill, J. (1996) Manual de Psicología del Pensamiento. Ed. Paidós.
  • Kahneman, D. (2012). Pensar rápido, pensar despacio. Ed. Debate.