Los efectos de los apodos en las parejas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 23 abril, 2018
Sofia Alcausa Hidalgo · 2 marzo, 2019
¿Sabes cuáles son los beneficios de los apodos en las parejas? Tal vez no te lo hayas planteado, pero los ponerle un apodo cariñoso a nuestra pareja (así como tener uno), nos reporta importantes beneficios

Los apodos en las parejas son nombres cariñosos para llamarse entre ellos: amor, rey, mi vida, etc. Además, dentro de estos apodos podemos encontrar aquellos que son más comunes pero también algunos que han sido diseñados especialmente para un miembro de la pareja, únicos en su especie.

Pero, ¿Sabías que un nuevo estudio afirma los apodos en las parejas afianza y aumentan la satisfacción en la relación? Pues sí, o al menos así lo dice un estudio realizado en 1993 por Carol Bruess y Judy Pearson de la Universidad de Ohio. El estudio se realizó con diferentes tipos de parejas, desde recién casados hasta otras que llevaban muchos años juntas. La mayoría al menos tenía un apodo, incluso algunas varios.

Es extraño encontrarse con parejas que no se apoden de alguna manera. Para algunos será «cachorrito» para otros «mi vida», algunos se referirán a la pareja como «la luz de mis días» otros como «cielo».

apodos en las parejas

Los apodos en las parejas indican salud emocional

¿Por qué el uso de apodos en las parejas es una prueba de salud emocional?

  • En primer lugar, porque indican que tienen un mundo propio y privado, porque al final para compartir algo no necesitamos nada más que la comunicación, en este caso el lenguaje.
  • En segundo lugar, el apodo se suele utilizar para manifestar contento o descontento. Así, cuando la pareja se refiere al otro por un nombre distinto al apodo: o bien la pareja se encuentra en un contexto formal (en el que hay que mantener las formas), o bien la persona que omite el apodo está enfadada. Los apodos facilitan la empatía entre los miembros de una pareja.

Así, si bien es cierto que no podemos leer la mente de nuestra pareja, elementos como el apodo pueden ser grandes facilitadores de la empatía. En el sentido contrario, el apodo también puede ser usado para reclamar un momento de intimidad o en una discusión para ablandar la posición del otro componente de la pareja.

apodos en las parejas

Apodos en las parejas: ¿Deberían buscarlo todos?

Dicho esto, la pregunta es evidente. A partir de ahora ¿deberíamos plantearnos buscar un apodo para nuestra pareja? Pues eso lo dejamos a elección de cada uno pero, si os animáis, os damos unos cuantos consejos para que vuestra elección sea acertada:

  • Los apodos de toda la vida funcionan muy bien. Cariño, cielo, mi amor, mi vida.
  • Elige el apodo adecuado según tu pareja. Si es rockera o gótica, llamarlo “papi chulo” o “mi negra” probablemente no va a tener demasiado éxito.
  • No es muy conveniente que uses un apodo que resalte alguna cualidad negativa de tu pareja. “Mi gruñón”, “gordi” o “pequitas” no suele favorecer mucho la relación y en momentos de crisis puede restar en vez de sumar si la autoestima de la otra persona no es buena.
  • Para algunos recurrir a ito/ ita como “cosita”, “pequeñita”, “amorcito” siempre es muy efectivo. Sin embargo, a otros puede parecerles el peor canto a la cursilería.
  • Hay apodos para golosos, como “bizcochito”, “caramelito”; para amantes de los animales como “gatita” o “tigre”, apodos majestuosos como “mi rey”, “princesa”…o para los amantes del son cubano “mami”, “papi”, “negra”, “negro”…
apodos en las parejas

Una vez dicho esto os invitamos a que probéis a encontrar un apodo si no tenéis. Fuera de contexto o analizándolo fríamente puede parecer muy cursi y empalagoso. Pero también puede ser una buena excusa para divertiros un rato con vuestra pareja. Todo lo que unas y compartas con ella, todo lo que pertenezca a vuestro mundo. Lo que hayáis creado en un contexto positivo siempre os va a unir.

¿Tu pareja y tú tenéis algún apodo?

  • Bruess, C. J., & Pearson, J. C. (1993). Sweet pea’andpussy cat’: an examination of idiom use and marital satisfaction over the life cycle. Journal of Social and Personal Relationships10(4), 609-615.