Medianoche en París, vivir soñando

Camila Thomas · 2 septiembre, 2018

Medianoche en París es un filme hermosamente rodado que ha cautivado el corazón de muchos espectadores. Dirigida por el afamado Woody Allen, ganó el Óscar al mejor guión, y fue nominado a múltiples premios. Medianoche en París es una oportunidad única para ver a grandes actores reunidos.

Desde Tom Hiddleston hasta Kathy Bates y Marion Cotillard, los amantes del cine encuentran aquí a muchas de sus personalidades preferidas. Además, los fanáticos de las artes y de la literatura pueden hallar múltiples detalles sobre las obras y las vidas de grandes representantes de la cultura.

Filmada en Paris, la ciudad de las luces, Medianoche en París es visualmente increíble. Juegos de luces y sombras convierten a una París contemporánea en una París de 1920. Además, la película recrea muchos lugares icónicos de los años 20, donde se reunían grandes pensadores y artistas. Indudablemente, Medianoche en París te hará querer empacar tus maletas y tomar rumbo a Francia.

Gil Pender es un escritor de Hollywood. Aunque su trabajo le ha permitido prosperar económicamente, no es suficiente para su espíritu. Gil desea algo más que no ha encontrado en su vida actual. Cuando él y su esposa viajan a Paris, Gil está deseoso de vivir la ciudad de manera romántica. Caminar por los puentes y beber vino bajo las estrellas, por ejemplo. Sin embargo, su esposa Inez tiene otros planes.

Una noche, cuando Gil sale a caminar a media noche, París le otorga una oportunidad increíble. De alguna manera mágica, Gil es transportado a París de los años 20. Allí, Gil conocerá a todos los grandes artistas del momento. Formará una amistad con Hemingway y conocerá a Salvador Dalí y a Pablo Picasso.

Gente disfrutando por la noche

Medianoche en París, idealizando un sueño

Mientras está en los años 20, Gil vive un sueño que jamás pensó que podría experimentar. Siempre deseó conocer en persona a aquellos artistas que había admirado. Ya tiempo antes de su “viaje en el tiempo”, Gil había idealizado los años 20, a los que tenía como una época dorada.

Gil imagina esta época como el más elevado momento en las artes, la literatura, y la cultura en general. En ésta época fantástica, Gil conocerá a una muchacha que le encanta: Adriana.

Gil se enamora de Adriana, y de lo que ella representa: la vida cultural de la época que él idealiza. Sin embargo, Gil sólo se da cuenta de que está viviendo una ilusión cuando él y Adriana son transportados al pasado.

De la misma manera en que Gil logró llegar a los años 20, Adriana y Gil son enviados a 1890. Allí, ellos conocen a Toulouse-Lautrec, Paul Gaugin y Edgar Degas. Cuando Adriana confiesa que esa es su época preferida, los tres pintores se ríen despectivamente. Ellos tres piensan que la época de oro ocurrió mucho antes.

Solo en este momento Gil se da cuenta de que estaba viviendo en la nostalgia. También se da cuenta de que todos hemos sentido eso de alguna manera. Y es que el presente es confuso, y tenemos la impresión de que el pasado no solo era mejor, sino que también era más simple y feliz.

Dos tipos de nostalgia

En la película, Gil Pender parece experimentar dos tipos de nostalgia:

  • El primer tipo es la nostalgia histórica. Aquí se añora un momento del pasado que no se haya vivido.
  • El segundo tipo de nostalgia es la nostalgia personal. Esta está ligada a nuestras propias experiencias y recuerdos.

Así, es el primer tipo de nostalgia es lo que lleva a Gil a disfrutar sus viajes al París del pasado. Sin embargo, es la nostalgia personal la que lo motiva a volver al presente.

Paul Bates dice, en un momento de la película, que la nostalgia no es más que la negación del doloroso presente. La nostalgia es añorar un pasado (reciente o distante), y ésta surge cuando se está inconforme con el presente.

La nostalgia puede ser interpretada como un mecanismo de defensa que permite negar las malas experiencias (al menos momentáneamente). En verdad, la nostalgia es una fantasía, usualmente idealizada. Por otra parte, la nostalgia sólo puede ser superada efectivamente cuando reconocemos que ha sido idealizada. Es necesario comenzar a entender la época que añoramos como un momento que también tuvo partes malas. Así, Gil pudo reconocer que los años 20 también tuvieron momentos negativos, y que el presente no es siempre malo.

Atardecer en París

Volver al presente

Medianoche en París no solo retrata a la nostalgia como un sentimiento de valencia negativa. Allen nos revela que el pasado no es más que una fantasía. Al mismo tiempo, nos ofrece en el pasado una pequeña vía de escape.

No nos beneficia vivir anclados en épocas que ya pasaron. Sin embargo, sí podemos convertir nuestras vidas y acercarnos a aquello que nos llena. Aquello que estaba presente en nuestras fantasías.

En el caso de Gil, él decide volver al presente, además de quedarse a vivir en Paris y comenzar su vida como novelista. Las fantasías y la nostalgia pueden ayudarnos a identificar aquellos aspectos con los que estamos inconformes. Sólo al identificarlos lograremos cambiar nuestras vidas en la dirección que de verdad deseamos.