Memes y coronavirus: ¿el humor como mecanismo de supervivencia?

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Reirnos con los memes en las circunstancias actuales no es un acto de frivolidad. El sentido del humor es más necesario que nunca, alivia el estrés y además, nos hace sentirnos más unidos al identificarnos en unas mismas situaciones y problemas comunes.
 

Parece casi impensable que siga existiendo el sentido del humor en las circunstancias actuales. Sin embargo ¿qué sería del ser humano sin su capacidad de reír o de despertar sonrisas ajenas? Moriríamos de pena, no hay duda. Por ello, estamos viendo últimamente una simbiosis algo extraña, a la vez que fascinante, en la que memes y coronavirus nos alegran casi sin quererlo a largo de nuestros días.

En un mundo en línea e hiperconectado este tipo de recursos e interacción están aliviando la ansiedad de muchas personas. Son pequeñas bocanadas de aire e ingenio que compartimos en nuestros muros, stories y a golpe de mensaje en el whatsapp. ¿Es quizá todo esto un acto de frivolidad ante lo que está ocurriendo?

La respuesta es sencilla: no. No frivolizamos ni minimizamos la percepción de lo que sucede a nuestro alrededor. Solo intentamos sobrevivir y el humor es un mecanismo idóneo y más necesario que nunca en estas circunstancias. Siempre y cuando, eso sí, esos recursos sean respetuosos, no generen más dolor a través de un humor que desprecia ni transmitan informaciones o ideas falsas.

 

Profundicemos un poco más en este tema.

Imagen representando los memes y coronavirus

Memes y coronavirus: el humor en contextos de crisis

Neil Diamond publicó hace unos días una versión alternativa de su súper clásico Sweet Caroline. Ahora, esta canción se ha hecho viral al cambiar la letra por «lávate las manos». En una iglesia de Providence, en Rhode Island, el párroco ha puesto un gran cartel ante la puerta que dice lo siguiente «No había planeado renunciar a tantas cosas en Cuaresma».

Cada vez que abrimos las redes sociales nos encontramos con comentarios originales. En medio de las malas noticias y de las imágenes que nos parten el corazón hay pequeñas pinceladas para el humor. Por tanto, no debemos sentirnos mal si acabamos riéndonos; porque reír es salud. La risa y el sentido del humor son un mecanismo de bienestar para nuestro cerebro.

Memes y coronavirus constituyen ahora un fenómeno común al que nos hemos habituado. A lo que no nos hemos acostumbrado es a los efectos de la pandemia, al número de infectados, a las pérdidas humanas y a la angustia.

En un escenario en el que nuestra mente está suspendida en un estado de incertidumbre permanente, el humor actúa como ancla y como estrategia momentánea para reducir tensiones y miedos. Es solo un parche, una tirita fugaz, pero como tal, es necesaria.

Imagen representando los memes y coronavirus

El humor en escenarios de adversidad, un recurso común

A pesar de que el fenómeno de los memes y coronavirus es un hecho que germina en estos instantes, en el pasado ya hemos vivido situaciones semejantes.

En la primera y Segunda Guerra Mundial la gente pintaba frases y dibujos en las paredes ironizando sobre la situación y en concreto, burlándose del enemigo. Las tiras cómicas de los periódicos en aquellos días eran nuestros memes de ahora. 

Su finalidad no era infravalorar la situación, en absoluto. El humor era una balsa salvavidas y un cohete que transportaba motivación a cada soldado, a cada persona que intentaba sobrevivir. Más allá de lo que podamos creer, las personas estamos «diseñadas» para hacer uso del sentido del humor aún en las circunstancias más complicadas.

Un ejemplo, en un estudio llevado a cabo por la doctora Anne Ghilmette de la Universidad de Brock (Canadá) se demostró como la risa, las bromas, el humor transmitido en la televisión, en las redes sociales o entre amigos actúa como mecanismo de afrontamiento. Se minimizan el estrés, la ansiedad y el miedo, actuando como un recurso no solo idóneo, sino necesario en escenarios de adversidad como el actual.

Persona comprando

Memes y coronavirus, cuando el ingenio actúa como un bien común

El fenómeno de los memes y coronavirus tiene más beneficios que el simple (y necesario) hecho de hacernos reír. Una razón por la que nos hacen sentirnos bien es porque, de algún modo, todos nos identificamos en esas imágenes, en esas frases.

Los memes tienen poder porque captan nuestra atención en pocos segundos y los interpretamos en muchos menos. Lo que nos dicen y transmiten nos es cercano porque nos vemos representados.

Así, descubrir que todos estamos pasando por lo mismo genera alivio y bienestar. Todos hemos visto a personas cargando en los supermercados torres de papel higiénico. Todos salimos a hacer la compra con una inusitada sensación de heroísmo y responsabilidad.

Quien más y quien menos teme contagiarse. Las mascarillas son ahora un objeto de valor y deseo, el complemento de moda que jamás hubiéramos deseado incluir en nuestra cotidianidad.

En momentos desesperados, el humor nos centra y también nos une. Por tanto, siempre que esos memes sean respetuosos y no traigan información falsa u ofensiva, bienvenidos sean. Son pinceladas de ingenio y salud que vale la pena compartir.

  • Guilmette, A. M. (2008). Review of The psychology of humor: An integrative approach. Canadian Psychology/Psychologie Canadienne49(3), 267–268. https://doi.org/10.1037/a0012776