La memoria de trabajo social

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
Quizá el término memoria de trabajo te resulte familiar. Es la capacidad de acceder y manipular información durante una tarea. Y, ¿acaso no hacemos eso constantemente en nuestras interacciones sociales? Hablamos entonces de la memoria de trabajo social.
 

La memoria de trabajo (working memory) es un tipo de memoria que hace referencia a la capacidad para manejar información de forma temporal en el transcurso de una tarea. En este contexto, analizaremos qué es, de manera específica, la memoria de trabajo social.

Vivimos en un entorno social y nuestra capacidad para llevar a cabo procesos cognitivos sociales nos caracteriza como especie. Constantemente estamos manipulando información social: ponernos en el lugar del otro en una conversación, tener en cuenta lo que la persona nos ha dicho minutos antes, recopilar y valor ideas de la persona que acabamos de conocer…

De hecho, esta necesidad de manejar demandas sociales cognitivas fue crucial en nuestra evolución, teniendo un papel fundamental en el desarrollo de nuestro cerebro, según la «hipótesis del cerebro social«.

En la psicología cognitiva, tradicionalmente se han estudiado los procesos cognitivos sociales más superiores, como la teoría de la mente. Sin embargo, los procesos básicos se han observado desde un punto de vista más computacional, del manejo de información general.

Amigas

¿Qué es la memoria de trabajo social?

 

La memoria de trabajo social consiste en el manejo de información cognitiva específica de procesos sociales. Es decir, el proceso que ponemos en marcha nuestra habilidad para pensar en los estados mentales, creencias e intenciones de los demás. Esa habilidad recibe el nombre de «mentalización» y la memoria de trabajo social se refiere al carácter más procedimental de la misma.

Cuando llevamos a cabo un proceso de mentalización, tenemos que acceder, mantener y manipular información sobre uno mismo u otra persona, y sacar ciertas conclusiones sobre el estado mental.

Primeros hallazgos

Los resultados que han llevado a pensar en la existencia de una memoria de trabajo específicamente social se basan en evidencias de que, cuando la carga cognitiva social aumenta, el rendimiento de la mentalización decrece. Esto es porque la memoria de trabajo (MT) es una capacidad limitada, y al aumentar la información se reducen los recursos para sacar conclusiones.

Así, las personas muestran más errores a la hora de establecer conclusiones acerca del estado mental de otros cuando la cantidad de información a tener en cuenta aumenta. Por ejemplo, cuando se les presenta la idea «María piensa que Juan sabía que Laura quería ir a la tienda«.

 

Qué ocurre en el cerebro

Al parecer, podría haber dos redes cerebrales implicadas en la memoria de trabajo social: la red de mentalización y la red de MT cognitiva.

  • La red de mentalización comprende las regiones frontoparietales, los polos temporales y el surco posterior superior temporal. Esta red se activa cuando hacemos inferencias sobre los estados mentales de los demás, atribuyéndoles emociones, rasgos de personalidad o prediciendo cómo se comportarán en base a sus creencias y pensamientos.
  • Por otro lado, en la red de MT cognitiva, las áreas cerebrales que se activan son generalmente la corteza prefrontal dorsolateral, la corteza parietal lateral y áreas motoras suplementarias. Además, la activación es mayor cuanta más información ha de manejarse.

Cerebro

El estudio

Para evaluar la memoria de trabajo social y observar qué regiones se activan, los investigadores pioneros en este tema crearon una tarea.

En un primer momento, se le presenta al evaluado una lista de 3 o 4 nombres de sus amistades. Tras unos segundos, aparece un adjetivo (por ejemplo, divertido) y la persona tiene que ordenar mentalmente a sus amigos en función de ese rasgo. Posteriormente, se le muestra una posibilidad («Carlos es el segundo más divertido) y debe indicar si es verdadero o falso.

 

Los resultados mostraron que, en el tiempo dedicado hacer el ranking, aumentó la actividad en las redes de mentalización y de memoria de trabajo cognitiva en función de la cantidad de amigos presentados.

Por ello, los investigadores han concluido que las regiones de mentalización apoyan los procesos de cognición social. Además, la red de MT cognitiva, aunque se activa de forma inversa a la de mentalización, en el contexto de tareas sociales parecen operar conjuntamente.

Aún quedan muchos interrogantes que descubrir alrededor de este nuevo concepto. No obstante, los resultados que se obtengan serán muy útiles para entender más detalles sobre el déficit cognitivo social que presentan algunos trastornos, como esquizofrenia o los trastornos del espectro autista.

  • Meyer, M. L., & Lieberman, M. D. (2012). Social working memory: Neurocognitive networks and directions for future research. Frontiers in Psychology, 3, 1–11. https://doi.org/10.3389/fpsyg.2012.00571
  • Meyer, M. L., Taylor, S. E., & Lieberman, M. D. (2015). Social working memory and its distinctive link to social cognitive ability: An fMRI study. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 10(10), 1338–1347. https://doi.org/10.1093/scan/nsv065
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