Corteza prefrontal dorsolateral: principales funciones

Este artículo fue redactado y avalado por el psicólogo Francisco Javier Molas López
· 31 enero, 2019
La corteza prefrontal dorsolateral es una estructura fundamental para el ser humano. Se trata de un área cerebral implicada en procesos cognitivos tan importantes como la memoria, la atención y la planificación temporal entre otros.

Los lóbulos prefrontrales representan elementos clave para la modulación y el control de la conducta humana. Sin duda, son fundamentales en la integración de información cognitiva, motivacional y emocional. Su conexión con casi todas las áreas del encéfalo les confieren una gran importancia y por ello, su estudio e investigación es tan importante. Dentro de los lóbulos prefrontales encontramos la corteza prefrontal dorsolateral: un área cuyas funciones son de vital importancia para la conducta humana.

Las regiones frontales nos permiten ser seres autónomos, facilitándonos una buena parte del control que tenemos sobre nuestras vidas. Todo ello a través de las denominadas funciones ejecutivas, funciones que nos caracterizan como seres humanos. Gracias a estas áreas construimos nuestra identidad y desarrollamos la autoconciencia.

De esta forma, es posible el diálogo interno y la comunicación con los demás. La cognición social tiene lugar en estas áreas, y de ahí surge la empatía, la capacidad para ponernos en el lugar del otro. Al mismo tiempo, también nos capacitan para predecir las conductas de los demás -anticipando sus intenciones- o entender aspectos como el engaño.

Corteza prefrontal
Corteza prefrontal

Anatomía del lóbulo frontal

El lóbulo frontal se divide en varias áreas:

  • Zona motora, premotora y suplementaria
  • Campo ocular frontal.
  • Área de Broca.
  • Corteza prefrontal.

Al mismo tiempo se subdivide en tres regiones:

  • Dorsolateral.
  • Orbital.
  • Medial.

Principales funciones de la corteza prefrontal dorsolateral

Tanto Stuss y Knight (2002) como Tirapu y Ustárroz (2012) , señalan algunas de las principales características de esta corteza:

  • Inhibición, coordinación y modulación de la conducta.
  • Búsqueda, recuperación y actualización de la información relevante en cada momento.
  • Planificación, preparación y anticipación a través de las señales temporales.
  • Regulación y control cognitivo y emocional.
  • Flexibilidad para cambiar la atención y la conducta a medida que cambian las condiciones.

Por su lado, el equipo de Burguess (2012) llevó a cabo una revisión de la literatura científica sobre las principales funciones de la corteza prefrontal dorsonaleral. Concluyeron que la mayoría de las investigaciones coincidían en que la atención, la memoria, el lenguaje y la preparación y secuenciación temporal son las funciones más destacadas.

Atención

Entre las principales funciones de la corteza prefrontal dorsolateral se encuentra el control de la atención. Este control engloba procesos como: cambio de tarea, capacidad de atención dividida, preparación para la acción y el control de interferencias.

«Sin una atención selectiva, la experiencia sería un completo caos».

-Daniel Goleman-

Memoria

En cuanto a la memoria, hay que diferenciar entre memoria de trabajo o memoria operativa y memoria declarativa. La memoria de trabajo u operativa es un sistema que permite retener y trabajar con la información de manera temporal. Baddeley (2010) afirma que la corteza prefrontal dorsolateral actuaría como un «ejecutivo central»; según el autor, tiene «la capacidad de recuperar información y mantenerla activa mientras se manipula».

Por su parte, Stuss y Levine (2002), postulan que la participación de este área aumenta cuando la información demandada «excede la capacidad de la memoria de trabajo y cuando se necesita controlar distractores que puedan interferir en la información relevante con la que se está trabajando».

En cuanto a la memoria declarativa, la corteza prefrontal dorsolateral parece estar implicada en los procesos de recuperación de la información. Participa en escoger las mejores estrategias para codificar la información y se relaciona con procesos asociados con la memoria de la fuente. Esto es, recordar las características de un acontecimiento: qué, cómo, cuándo, dónde…

Hombre recordando

Las alteraciones en la memoria de la fuente afectan la capacidad de los sujetos para examinar el origen de sus recuerdos. Este proceso se conoce con el nombre de monitorización de la realidad. De esta forma, pueden distinguir entre acontecimientos reales o imaginados. Baddeley asegura que «un déficit en este proceso puede ser responsable de los fenómenos de interferencia proactiva y de las frecuentes intrusiones y confabulaciones que presentan los pacientes con lesión prefrontal».

«La memoria es el centinela del cerebro».

-William Shakespeare-

Lenguaje

La falta de fluidez verbal está relacionada con las lesiones prefrontales, en especial las producidas en el lado izquierdo. Al mismo tiempo, el discurso narrativo también se vería afectado en cuanto a su simplificación y la omisión de formas gramaticales cuando aparecen alteraciones en esta zona.

Preparación y secuenciación temporal

Por último, la planificación temporal es una capacidad clave para organizar actividades y desenvolvernos en el día a día. Diversas investigaciones ponen de relieve la importancia de las áreas frontales en la planificación. Arnedo, Bembibre y Triviño (2013), afirman que la preparación y la monitorización temporal se lleva a cabo «a través de una constante actualización de la información relativa al tiempo que se requiere parece realizar una acción y mantenerla en la memoria hasta el momento de llevarla a cabo».