Mi hijo tiene baja autoestima, ¿cómo puedo ayudarle?

7 octubre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Laura Rodríguez
¿Cuáles son los síntomas de una baja autoestima? ¿Qué nos lleva a plantearnos que un niño pueda tenerla? Pensemos que la identificación es el primer paso para prestarle la ayuda que necesita.

«Mi hijo tiene baja autoestima, ya que noto que se siente inseguro, retraído y le cuesta hablar con los demás». Es frecuente escuchar relatos de padres que perciben una baja autoestima en sus hijos, lo cual puede repercutir en las diferentes áreas de su vida. La baja autoestima parte de una falta de confianza hacia uno mismo y hacia su capacidad de logro. Así, influye directamente sobre la autoeficacia.

Esto es, alimenta la creencia errónea de no tener la capacidad necesaria para conseguir aquello que se proponen. En contraposición, la personas con baja autoestima piensan que los demás sí poseen esa capacidad y se comparan continuamente, situándose a sí mismas en una posición de inferioridad.

Cabe destacar que la autoestima es la pieza fundamental de nuestro propio engranaje, es la base sobre la que construimos nuestro yo y va a determinar cómo nos relacionemos con el mundo y con nosotros mismos. Se comienza a forjar en la infancia y se va construyendo conforme vamos creciendo. Está influida por las experiencias que vamos viviendo a lo largo de nuestra vida.

Si bien es cierto que un gran número de niños construyen una identidad y una autoestima saludable, no lo es menos que otros niños desarrollan una autoestima que les perjudica. En este sentido, es importante que tanto padres como profesores estén atentos a las señales que un niño con baja autoestima para poder prestarle así la ayuda necesaria.

«Las personas que tienen una autoestima saludable se ven a sí mismas como seres humanos positivos, responsables, constructivos y confiables”.

-Asociación Nacional para la Autoestima-

Niño triste

¿Cómo puedo detectar si mi hijo tiene baja autoestima?

Realmente, ¿cuáles son los síntomas de una baja autoestima? ¿Qué nos lleva a plantearnos que un niño pueda padecerla? Es importante para proporcionarle la ayuda correspondiente conocer los posibles síntomas que puedan aparecer. Nombramos algunas señales de alarma:

  • Inseguridad: no confía en sus propias posibilidades ni en su potencial. Si mi hijo tiene baja autoestima, posiblemente piense que no es capaz (baja autoeficacia).
  • Pesimismo: es posible que esté convencido de que no le saldrán bien las cosas. Da por hecho que va a fracasar de antemano, tomando una perspectiva negativa de sí mismo.
  • La timidez: un niño que sufre de baja autoestima se vuelve excesivamente tímido. Tiene cierto miedo al contacto social porque piensa que no va a conseguir los objetivos que se marque en este plano.
  • Perfección: los niños con baja autoestima tienden a ser perfeccionistas, ya que consideran que algo no está bien hecho hasta que no dejan de detectar errores, por pequeños que sean. Por lo que además existe un nivel de autocrítica alto al no conseguir aquello que desean «no valgo para nada porque no he podido sacar las mejores notas».

Es primordial atender a las señales de alarma, pues una adecuada salud psicológica se asienta sobre una buena autoestima, tal y como afirma el psicólogo Nathaniel Branden.

El autor, en su obra Los seis pilares de la autoestima asegura que una baja autoestima es uno de los factores desencadenantes de padecer problemas psicológicos.

A continuación, nombramos ciertas recomendaciones que consideramos de gran relevancia si mi hijo tiene baja autoestima.

Adiós a las comparaciones

Es importante evitar las comparaciones negativas, ya que pueden generar que se sientan poco válidos o peores que el resto. Por ejemplo: “tu hermana saca mejores notas que tú”, “tu compañero de clase tiene mejores habilidades”, «tu amigo juega mejor que tú». Es probable que, tras esas comparaciones, se sienta avergonzado y poco valorado. Incluso puede que sienta envidia hacia los demás.

Asimismo, se deben evitar las comparaciones demasiado positivas: “tú eres el mejor de la clase», «eres el mejor jugador de todos», pues proyecta sobre el niño un nivel de exigencia que pueda ser difícil de alcanzar. De hecho, su motivación puede empezar a moverse en torno a esa autoexigencia en base a esa valoración positiva que quiere mantener a toda costa.

En definitiva, es fundamental mostrarle al niño sus límites y/o dificultades sin juicios ni críticas negativas, asumiendo que todos las tenemos y que pueden ser útiles para superarnos a nosotros mismos sin exigencias ni comparaciones. De esta forma, se motiva al niño para que consiga sus propios logros desde sus capacidades y recursos, potenciando así su motivación.

Madre hablando con su hija con baja autoestima

Ofrece apoyo y amor incondicional

Tu hijo necesita saber que estás ahí; pase lo que pase, con independencia de los errores que cometa; que no lo quieres más por conseguir mejores notas o destacar en algún plano. Es decir, que entienda que el vínculo y su calidad no depende de su rendimiento.

Con los niños que tienen una baja autoestima es todavía más importante cuidar el lenguaje. Etiquetas tipo «eres tonto», «eres malo» provocan que, probablemente, el niño se conciba en función de esa etiqueta, creándose un autoconcepto negativo sobre sí mismo. Recuerda que los hijos construyen su identidad en gran parte influida por la valoración que hacen los demás de sí mismos.

Asimismo, crea un clima de confianza y comunicación. El objetivo es que se sienta cómodo para expresar cómo se siente y qué piensa. De esta manera, podremos ayudarle a gestionar sus emociones y a entender qué es lo que le ocurre. Es posible que, al sentirse comprendido y escuchado, su autoestima mejore.

Es fundamental crecer en un ambiente con un vínculo de apego seguro; es decir, con amor incondicional y sensación de protección.

  • Branden, 2001 N. Branden. La psicología de la autoestima. México: Paidós; 2001.