Mileva Maric, una mente maravillosa a la sombra de Einstein

Este artículo ha sido escrito y verificado por la trabajadora social Silvia Carrasco
Mileva Maric, fue apartada a la sombra de ser 'la mujer de Albert Einstein'. Pocas personas conocen que esta mujer fue una verdadera genio de las matemáticas ya que, probablemente sin ella, la figura de Albert Einsten no había brillado del mismo modo.
 

Mileva Einstein o Mileva Maric, da igual si la mencionamos con su apellido de casada o de soltera. Ella hoy es la protagonista.

Seguramente alguna vez habremos oído eso de ¿qué fue primero: el huevo o la gallina? Una pregunta al aire que podría aplicarse a historias como la que hoy compartimos. Una mujer con capacidad para haber destacado y brillado por la publicación de sus propios trabajo e investigaciones, pero que se quedó a la sombra de un gran genio.

Así, hoy presentamos el caso de Mileva o, para algunos, la primera mujer de Albert Einstein.

Mileva Maric

Primeros años y estudios

Mileva Maric, más conocida como Mileva Einstein, nació en Serbia en el seno de una familia acomodada. Desde sus primeros años, destacó por su gran inteligencia con las matemáticas y la física, así como con la pintura y la música.

Estudió desde pequeña en un colegio de niñas y llegó a la universidad, gracias a un permiso especial que solicitó su padre ya que, por entonces, solamente se reservaba la asistencia de estas clases para los hombres.

Se formó con constancia y entrega, tanto en física como en química, destacando con la mejor nota en matemáticas y física. La joven continuó su formación en diversos centros hasta que en 1896 ingresó en el Instituto Politécnico de Zúrich.

 

En dicho lugar, uno de los pocos en donde se admitían a mujeres, se animó a estudiar durante un semestre medicina. Allí, conoce a Albert Einstein, quien comienza sus estudios de matemáticas y física.

La joven nunca quiso dejar de formarse y al año siguiente se marchó a Alemania donde aprendió muchos conocimientos matemáticos de manos de grandes figuras de los números.

Cuando, en 1901, se encuentra preparando su tesis doctoral, se entera de que está embarazada de su primera hija con Albert Einstein. Sin embargo, tienen que pasar dos años hasta que contraen matrimonio y se van vivir juntos a Berna (Suiza).

Juntos comienzan a realizar diversos estudios. Fue tal el valor de sus trabajos que, al publicarse en 1905, fueron merecedores de un Premio Nobel.

Su matrimonio con Albert Einstein

Su matrimonio con Albert Einstein no encajó en el prototipo de la época. Tuvo una niña que falleció con un año y no fue hasta dos años después de este embarazo cuando contrajeron matrimonio y se marcharon a vivir juntos a Suiza.

El matrimonio tuvo tres hijos. Una niña y dos niños. La primera en nacer fue una chica que falleció de escarlatina y, posteriormente, llegaron los dos varones. El menor de ellos también nació con una enfermedad que precisaba diversos cuidados, de los que se hizo cargo en todo momento Mileva.

 

Mileva relegó su profesión y sus estudios para hacerse cargo del cuidado de sus hijos y de su hogar. No obstante, siguió colaborando con su marido en todo momento, sin llegar a comenzar ningún proyecto de manera individual.

Años más tarde, el matrimonio se fue a vivir a Alemania aunque no por mucho tiempo ya que se disolvió. Ella volvió a Zurich con sus hijos, mientras que Albert se quedó en Berlin junto a Elsa, quien además de ser prima suya, se convirtió posteriormente en su segunda esposa.

En 1919, se formalizó su divorcio. A raíz de esto, se negocia que el dinero del Premio Nobel que ganarían en 1921, fuera transferido a Mileva, ya que, era coautora de dichas investigaciones pese a que solo se reconozca el nombre de Albert Einstein.

Mileva dedicó todo ese dinero a la enfermedad de su hijo, al que años después también se le diagnosticó esquizofrenia.

Según recogen diversos testimonios, Albert nunca se preocupó por la salud de su hijo menor, dejando todo el peso a Mileva. Sin embargo, en 1965 el joven falleció y en su esquela aparece lo siguiente: «Eduard Einstein. Hijo del fallecido profesor Einstein«. De su madre, quien lo había cuidado en todo momento, ni rastro.

 

A la sombra de Einstein: la teoría de la relatividad

Mileva Maric fue desconocida para el mundo de la ciencia. Esto fue así, ya que las investigaciones en las que colaboró con su marido solo recogieron el nombre de Albert y no el de los dos.

Sin embargo, una figura como la de Albert Einsten que ha sido tan destacada, también ha dado para que se hayan hecho muchos estudios sobre él y su legado.

En algunos de ellos, se reconoce como la figura de Mileva fue fundamental para desarrollar las teorías de Einstein y, por tanto, para que existiera el legado que nos dejó. De hecho, muchos de ellos hacen referencia a que los mejores trabajos los desarrolló durante su matrimonio con Mileva, como la teoría de la relatividad.

Agujero de gusano

Reflexión tras los ojos de Mileva

Querer destacar la imagen de Mileva, no implica que se quiera desprestigiar la carrera de Einstein pero, como se indicaba al principio: ¿qué fue primero? ¿el huevo o la gallina?

Sobre una investigación tan importante en nuestros días como ha sido la teoría de la relatividad, ¿alguien había oído hablar de Mileva? ¿O solo de Albert Einstein? ¿Conocíamos que era una teoría que tenía dos autores?

 

¿Podemos plantearnos que, tal vez, sin los cálculos matemáticos de Mileva, las teorías físicas de Albert no se habrían desarrollado del mismo modo?

Albert era un genio de la física, mientras que Mileva lo era de las matemáticas. Si se reconoce la figura de uno es de justicia reconocer la del otro.