Mindfulness: la atención y conciencia plena

Claudio Navarro · 13 septiembre, 2013

¿Qué es exactamente mindfulness? Este término se ha definido de diversas formas en diferentes escritos sobre el tema, pero más o menos todas las definiciones de mindfulness coinciden en dos aspectos:

  • Una conciencia deliberada de tu estado presente, tus pensamientos y sentimientos.
  • Una actitud abierta hacia estos, sin juzgar.

Una persona puede lograr un estado de mindfulness mediante la costumbre de realizar algunos ejercicios de meditación. Esos ejercicios ayudarán a tomar conciencia de los propios sentimientos y de las reacciones o movimientos para poder controlar los pensamientos.

“La mejor manera de capturar momentos es prestar atención. Esta es la forma en que cultivamos la atención plena.”

-Jon Kabat-Zinn-

Meditar

La meditación relacionada con mindfulness no debe confundirse con la meditación relacionada con prácticas religiosas. Hay una diferencia entre ambas fundamental.

La meditación relacionada con el budismo y otras religiones tiene que ver con concentrarse en la respiración o en un mantra que es repetido una y otra vez, con el propósito de alcanzar algún tipo de iluminación espiritual.

En cambio, el ejercicio mental de consciencia plena tiene que ver con estar atento, lúcido y adoptar una disposición libre de crítica con el objetivo de estar más al tanto de tus pensamientos para evitar sentirte abrumado por ellos, y así poder manejarlos mejor.

Mujer con la mente simbolizando mindfulnessEl mindfulness requiere esfuerzo, pero vale la pena

Para lograr un estado de consciencia plena hace falta dedicar tiempo para entrenar tu mente. Muchas personas toman un curso para aprender las técnicas relacionadas a la consciencia plena. Generalmente, los cursos consisten en varias sesiones de grupo con un promedio de dos horas, durante 8 semanas.

No es una varita mágica que funciona de manera inmediata, pero cuanto más te esfuerzas para lograrlo, más podrás percibir los buenos resultados.

¿Por qué dedicar tanto tiempo a aprender esta habilidad? Pues, esta tiene un efecto positivo en condiciones como la presión alta, enfermedades cardiacas y el dolor crónico. También incrementa tu concentración y ayuda a superar la depresión, la ansiedad y las adicciones.

Pruebas que demuestran la valía del mindfulness

Cuando vemos todos los beneficios del mindfulness, puede ser que pensemos que parece demasiado bueno para ser cierto. ¿De veras hay pruebas de que funciona? Pues, definitivamente, sí.

Según el sitio web bemindful.co.uk, varios estudios clínicos han producido los siguientes resultados: un 70% de reducción de ansiedad y una reducción continua en ansiedad hasta 3 años después de haber tomado el curso. También se observó una disminución en las visitas al médico y un aumento en los anticuerpos que combaten las enfermedades.

Otros estudios mostraron un sueño de mejor calidad y mejoras en condiciones físicas tan variadas como la fibromialgia y la psoriasis. El Dr. Timothy A. Pychyl, que realizó un estudio en los efectos de la consciencia, plena dice que esta práctica hasta puede ayudar con la procrastinación.

“La atención plena se trata de estar completamente despiertos en nuestras vidas. Se trata de percibir la exquisita intensidad de cada momento. También de tener acceso inmediato a nuestros propios recursos internos para la transformación y la curación.”

– Jon Kabat-Zinn-

Mindfulness y estrés

Mujer haciendo mindfulness en el campo

El profesor Mark Milliams de la Universidad de Oxford explica (en un vídeo en el sitio bemindful.co.uk) cómo el mindfulness ayuda a controlar el estrés y, por ende, contribuye a que no nos sintamos tan exhaustos, sobrecargados e irritables.

Williams expone algo muy sorprendente: cuando siempre estamos apresurados, corriendo de aquí para allá para hacer mil cosas, experimentamos la misma respuesta emocional que si estuviéramos huyendo de un depredador. El estrés sabotea nuestra capacidad de enfocarnos y dedicarnos a nuestras tareas.

El profesor también dice que la consciencia plena nos ayuda a que apreciemos cada cosa que estamos haciendo y a encontrar quietud en un mundo frenético. De este modo logramos, como resultado, una mejor concentración y más memoria.