Noam Chomsky: biografía de una mente brillante

Sonia Budner · 25 enero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 25 enero, 2019
Noam Chomsky, padre de la lingüística moderna, es uno de los pensadores más relevantes de los siglos XX y XXI. Sus aportaciones han servido de estudio a diversos campos y es una de las voces más críticas de la sociedad americana contra los gobiernos y poderes establecidos.

Noam Chomsky es una de las mentes más brillantes del siglo XX que, a sus 91 años de edad, continúa escribiendo y dando conferencias. Ha sido también una de las voces más críticas de la sociedad americana contra los gobiernos, los políticos y los poderes establecidos.

Lingüista, filósofo y analista político está considerado como el padre de la lingüística moderna por ser el creador de un nuevo modelo de descripción del lenguaje. Chomsky ha hecho grandes aportaciones a la ciencia cognitiva con sus teorías. La vida de este profesor emérito resulta todo un viaje por la historia, la ciencia y el entendimiento humano durante el siglo XX. Conocer a Noam Chomsky y su obra resulta casi imprescindible para entender el mundo en el que vivimos actualmente.

Un autor multidisciplinar, que ha sido catalogado por el New York Times como «el más importante de los pensadores contemporáneos». Un autor, pese a ello, muy polémico, pues no ha estado exento de críticas por sus postulados en contra del empirismo y sus críticas al capitalismo. Nos encontramos ante un personaje fundamental, cuyas aportaciones han influido en áreas tan dispares como la ciencia, la política y la psicología; aunque, sin duda alguna, ha resultado ser un auténtico revolucionario en la lingüística y, en consecuencia, imprescindible para la filología.

Sus primeros años

Noam Chomsky nació en Filadelfia, en diciembre de 1928. Nació en el seno de una familia de inmigrantes judíos. Su padre fue un respetado maestro de hebreo, que trabajaba en una prestigiosa escuela dedicada la formación de profesores de esa lengua.

Chomsky pasó su infancia entre Filadelfia y Nueva York, y estuvo marcada por la gran depresión acaecida en Estados Unidos. A pesar de pertenecer a una familia de clase media, tuvo la oportunidad de presenciar muchas injusticias sociales a su alrededor. No obstante, se le describe como un niño brillante y lleno de curiosidad.

Con apenas diez años, presenciaba las conversaciones de adultos sobre política y derechos sociales y su visión del mundo quedó forjada entonces. Por esa época, siendo aún un niño, escribió un artículo para el colegio sobre el ascenso del fascismo en Europa después de la Guerra Civil española. Este artículo fue la base de un ensayo posterior que presentaría en la Universidad de Nueva York. Chomsky, ya entonces, defendía que las personas pueden entender la política y la economía y tomar sus propias decisiones. También que la autoridad debe ser probada antes de considerarla legítima y digna de poder. Este tipo de pensamientos, desarrollados en su tierna juventud, han quedado plasmados a lo largo de toda su obra.

Noam Chomsky dando un discurso

Su carrera

Noam Chomsky se formó en lingüística, filosofía y matemáticas en la Universidad de Pennsylvania, bajo la tutela del profesor Zellig Harris. Este y otros profesores influyeron definitivamente en las ideas políticas de Chomsky. Además, fue presentado en la Sociecy of Fellows de Harvard, un grupo de académicos reconocidos por su extraordinario potencial, a quienes se les otorgaban oportunidades distintivas para el crecimiento individual y la colaboración intelectual.

Chomsky se sentía conmovido por lo que el lenguaje podía revelar sobre la sociedad. Discrepaba drásticamente con los enfoques que consideraban la mente humana como una pizarra en blanco. Para él los conceptos básicos del lenguaje eran innatos, estaban en la mente de todos los seres humanos y solo estaban influenciados por el entorno sintáctico de cada cual. Su tesis exploró varias ideas que, finalmente, en 1957, expondría en uno de sus libros más conocidos sobre lingüística: Estructuras Sintácticas.

Hablar de Chomsky es hablar de generativismo y de gramática universal. La gramática universal consiste, a grandes rasgos, en la idea de que existen determinados principios comunes a todas las lenguas del mundo; estos principios son, por tanto, innatos. Cuando hablamos de lenguas naturales, debemos hacer hincapié en que englobamos también a las lenguas de signos, cuya adquisición se da de la misma manera que en una lengua oral.

La gramática universal no quiere decir que todas las lenguas del mundo posean una misma gramática, sino que hay cierto innatismo en nosotros, cierta predisposición a la adquisición de la lengua materna, sea cual sea. En otras palabras, en nuestro cerebro existe un proceso predeterminado que, en condiciones normales de desarrollo, recibirá el estímulo externo de la lengua materna y desencadenará dicho proceso para su adquisición.

La revolución sintáctica de Noam Chomsky

Chomsky trabajó como profesor emérito del Departamento de Lingüística y Filosofía del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) durante medio siglo, antes de retirarse de la enseñanza activa en 2005. Ha sido, además, profesor visitante de otras universidades como Columbia, OCLA, Princeton y Cambridge.

Una de sus contribuciones más famosas fue su sistema de jerarquía. Una división de la gramática en grupos, que se mueven hacia arriba o hacia abajo en sus habilidades expresivas. Esta jerarquía está vinculada a la gramática generativa, que busca dar respuesta a por qué son posibles determinadas combinaciones sintácticas en una lengua y otras nos dan un resultado agramatical.

La gramática generativa, sin embargo, no es prescriptiva, sino descriptiva. Es decir, no pretende postular qué es correcto y qué no lo es; sino que busca definir qué reglas y principios sigue un hablante para determinar y producir todas las oraciones posibles en su lengua. Chomsky observa que, en cada lengua, podemos producir y comprender un número infinito de oraciones; como consecuencia, partimos de una gramática interna, innata, es decir, un mecanismo finito de conocimiento con posibilidades infinitas.

Estas teorías y la jerarquía chomskyana, más allá de sus contribuciones obvias a la lingüística, han tenido enorme influencia en la psicología moderna y la filosofía; ayudan a entender la naturaleza humana y cómo se procesa la información.

Chomsky en una conferencia

Política y controversias

En 1967, Noam Chomsky publicó un ensayo titulado La responsabilidad de los intelectuales, en protesta por la intervención de Estados Unidos en Vietnam. A este ensayo, le siguieron otros de análisis político, publicados de forma esporádica. Su visión política y social del mundo ha sido una constante que ha trabajado siempre en paralelo con sus estudios en lingüística y ciencia cognitiva, lo que le ha generado también numerosas críticas de las facciones políticas e intelectuales más extremas.

Entre sus muchos libros de análisis político destacan American Power and the New Mandarines (1969), ¿Paz en el medio Oeste? (1974) y Consentimiento de fabricación: La economía política de los medios de comunicación (1988). En la actualidad, Noam Chomsky sigue siendo un pensador muy respetado y controvertido que permanece activo en los círculos de conferencias. Ha acumulado numerosos premios académicos y humanitarios, que incluyen el Premio a la Contribución Científica Distinguida de Asociación Americana de Psicología y el Premio Humanitario a la Paz de Sydney.

En definitiva, se trata de un autor controvertido pero, sin duda, muy prolífico. Ha criticado duramente el capitalismo y, en especial, al sistema estadounidense. Podemos estar más o menos de acuerdo con sus teorías, pero lo indudable es que sus aportaciones han sido realmente relevantes y han servido a diversos campos. Actualmente, su labor se centra más en el activismo político, pero sin descuidar su pasión por el conocimiento y la investigación.