¿Qué nos dicen los políticos con su lenguaje no verbal?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 28 agosto, 2017
Edith Sánchez · 28 agosto, 2017

Muchos de los políticos más populares tienen un lenguaje verbal diferenciado y se comunican con sus seguidores en gran medida gracias a este. Cuando se trata de comunicación de masas, en muchos casos tienen más impacto los gestos, que las palabras mismas (el contenido del discurso).

Una multitud no sigue el discurso de los políticos con una alta concentración. Capta lo esencial de las palabras. Se queda principalmente con los mensajes sintetizados en consignas. En cambio, la imagen del líder produce un impacto que intenta ser muy cuidado por los asesores de comunicación de cada partido. La forma en la que el político va vestido, su tono de voz, su expresión facial y su mímica dan lugar a un sentimiento hacia ellos.

Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje”.

-Aldous Huxley-

La política es cada vez más un terreno que se entremezcla con el espectáculo. Los debates televisados han resultado determinantes durante las elecciones en muchos países. Los medios y la comunicación que los políticos hacen a través de ellos quizás nunca han tenido un impacto tan elevado en el número de votos. Por otro lado, la gran mayoría de ciudadanos se pega de tradiciones, pero también de sensaciones, para participar políticamente en la sociedad.

Los investigadores han logrado detectar siete gestos que son comunes en los políticos que logran capturar la simpatía de las masas. Estos ademanes también están presentes en otro tipo de líderes como empresarios, directivos o “influencers” televisivos. También han detectado otros gestos que revelan mensajes ocultos. Son los siguientes.

Obama saludando

Los 7 gestos de los políticos eficaces

Las personas, inconscientemente, le otorgan una connotación de poder a los individuos que exhiben algunos gestos. Esto, por supuesto, aplica para los líderes políticos. Algunos los ostentan naturalmente, mientras que otros deben ensayarlos hasta que los consiguen. Corresponden a los siguientes elementos no verbales:

  • No fruncen el entrecejo. Un entrecejo relajado denota mando y control sobre la situación. Contagia confianza y seguridad. Al contrario, indica tensión y angustia.
  • Miran directo a la cara. O a la cámara, que es lo mismo en el lenguaje televisivo. Las personas creen más a las personas que las miran de frente.
  • Respiración tranquila y constante. Es señal de autocontrol y de convicción frente a lo que se dice. Implica no hablar atropelladamente, ni quedarse sin aire. Comunica “cabeza fría” o ser “cerebral” e inteligente.
  • Manos y dedos sin tensión. A diferencia de lo que muchos pudieran pensar, los puños cerrados, los dedos que señalan y todos los gestos similares, originan desconfianza. Unas manos relajadas, en cambio, comunican cercanía y calidez.
  • Sin movimientos en las piernas y pies. Transmite firmeza, seguridad y franqueza.
  • No tocarse el rostro. La gente interpreta que quien se toca el rostro mientras habla a un auditorio, está mintiendo o se siente confundido.
  • Saludo mesurado e igualitario. Los líderes confiables para la gente siempre saludan amablemente, a todos, por igual. Si están frente a un gran número de personas, miran hacia todas las direcciones al saludar.

Lo que la gente espera en la actualidad es que sus líderes políticos sean una especie de amigos protectores y confiables. Lo mismo vale decir para los directivos de empresas o para cualquier persona que ejerza una posición de liderazgo o poder.

Otros gestos reveladores

Los políticos y líderes siempre generan un impacto visual con su presencia. Es su primer acto de comunicación con los seguidores. En tal impacto visual hay cuatro áreas que ejercen gran influencia: la expresión facial, el lenguaje corporal, la vestimenta y la pulcritud. Todos esos elementos corresponden al lenguaje no verbal y generan una “impresión”, es decir, una marca en la percepción.

Donald Trump y Hillary Clinton

Cuando existe un doble discurso, hay elementos del lenguaje no verbal que lo delatan. Estos son algunos de ellos:

  • El pestañeo excesivo. Neurológicamente indica que la persona está buscando en su mente alguna salida porque se siente atrapada. Es un gesto usual en los políticos cuando deben tratar un tema en el que no se sienten muy cómodos.
  • Tensión en los músculos de la mandíbula. Se manifiesta como dificultad para vocalizar o como una excesiva rigidez en la zona inferior del rostro. Corresponde a quienes temen que se descubra lo que piensan o sienten frente a algo.
  • Detener la respiración por un segundo. Es un gesto que delata a los políticos poco sinceros. Representa un conflicto entre lo que se piensa y lo que se dice. Los jugadores de póker siempre están muy atentos a ese gesto para adivinar la “mano” del otro.

Los políticos se valen cada vez más de la psicología de masas para ejercer influencia sobre sus electores. Es un arma sutil, pero muy eficaz. El lenguaje no verbal es empleado a veces como una herramienta de comunicación y otras veces como un factor de manipulación. Al saber interpretar la mímica de los líderes, estaremos en una posición que nos permitirá controlar la influencia que puedan intentar ejercer sobre nosotros.