Optimismo inteligente: feliz a pesar de todo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 8 octubre, 2017
Alex Bayorti · 30 noviembre, 2012

¿A que nos referimos cuando hablamos de optimismo inteligente? El divulgador científico y economista Eduard Punset, sintetiza  las claves del optimismo en tres puntos fundamentales: la esperanza de vida, la medicina personalizada y el conocimiento de las emociones. Puntos que, según él, atraen la verdadera felicidad.

Sin embargo, estas son las claves de un optimismo que, en una situación crítica, se puede desmoronar ante  la voluntad y la salud mental debilitada de cualquier persona. Si esto es así, ¿quedan pocas esperanzas para ser feliz a pesar de todo? De ninguna manera, si te atreves a conocer y poner en práctica las claves del optimismo inteligente, la felicidad aparecerá.

“Un optimista ve una oportunidad en toda calamidad, un pesimista ve una calamidad en toda oportunidad.”

-Winston Churchill-

Pero, ¿qué es eso de optimismo inteligente?

No son pocas las personas que aún piensan que el optimismo está vinculado a la ignorancia o a “la negación de la realidad”, mientras que el pesimismo se relaciona con la “iluminación mental”.

Estas afirmaciones sostienen un tipo de optimismo que se centra en ser feliz por ser feliz, cerrando los ojos ante la realidad con el propósito de no ser dañado.

Mujer con un avión de papel simbolizando el optimismo inteligente

De esta clase de optimismo se puede asegurar que están los gabinetes psicológicos repletos. De personas que, desconociendo su entorno y a sí mismas, en una mala época descubren que se han estado engañando durante años y que, para su sorpresa, ni ellas mismas ni sus seres cercanos o situación social y económica eran lo que se pensaban.

Esto no tiene nada que ver con el verdadero optimismo. El optimismo inteligente surge a partir de la denominada psicología positiva, una tendencia muy actual que ha encontrado un enfoque diferente en el tratamiento psicológico, centrando sus esfuerzos en el estudio de los elementos de la salud mental en vez de concentrarse en la enfermedad, como ha sido común en psicología.

El optimismo inteligente es mirar más allá de lo negativo y poder convertir la situación que se nos presenta en una posibilidad para avanzar. 

Ser optimistas de manera inteligente significa que nos centramos en las soluciones en lugar de las dificultades y no, no es pasar de lo negativo, sino utilizarlo para crecer. María Dolores Avia, Catedrática de Psicología de la Personalidad de la Universidad Complutense de Madrid y escritora del libro “Optimismo Inteligente”, ha sentado precedente sobre su importancia en el desarrollo del individuo.

Cuatro mandamientos para que seas feliz a pesar de todo

Podemos ser felices a pesar de las circunstancias que nos rodean, pero para ello lo más importante es querer serlo y empezar a cultivar esa actitud. Estos consejos te ayudarán:

1. Abre los ojos

Todos recordamos la famosa película homónima que retrataba una autoimagen distorsionada, así como una imagen subjetiva con respecto al entorno. Justamente esto es lo que quién practique el optimismo inteligente debe evitar: mantener sus ojos cerrados a la propia realidad y a lo que ocurre alrededor. Los prejuicios, el miedo y el acomodamiento son los peores enemigos del autoconocimiento.

Mujer meditando y practicando el optimismo inteligente

2. Alimenta la mente y el cuerpo

No se puede ser feliz a pesar de todo si pesa más la apatía, el carácter autodestructivo (rencor, nostalgia, culpa, melancolía…) y la desesperanza. No hay una fe mayor que la que procede de la fuerza de voluntad de alcanzar un objetivo. Si alimentas la mente y el cuerpo con nuevos objetivos, nunca dejarás de ser optimista.

3. Cultiva los pequeños placeres

Directamente desde la película de Jean Pierre Jeunet y Marc Caro, Amelie, esta frase es la síntesis del optimismo inteligente. En ocasiones, estamos tan ocupados con llevar a cabo grandes empresas que nos olvidamos de ese día a día, de esos pequeños placeres cotidianos que realmente dan sentido a nuestra vida entera.

4. Lucha

Frases como “yo ya lo he hecho”, “ya soy demasiado mayor” no sirven. La vida es luchar y, curiosamente, la misma batalla, querer crecer, aprender, crear y derribar muros son una garantía contra la enfermedad. ¡Mientras estés vivo, siéntete vivo!