Parejas disparejas, costumbres en conflicto

28 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Decía Dante: "Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada, no tratar de modificarla". ¿Será cierto? En este artículo trataremos el tema en profundidad

¿Qué son las parejas disparejas? En este artículo daremos repuesta a tan controvertido término. Y es que, en ocasiones nuestro corazón nubla nuestra razón.

Cuando tomamos la decisión de iniciar una relación amorosa sin conocer realmente a la otra persona, existe la posibilidad de haber escogido un camino incierto lleno de incertidumbre y falsos ideales. Muchas veces nos dejamos llevar por la ilusión de haber encontrado a la “pareja perfecta”, desconociendo en profundidad las debilidades del otro.

Si todo esto te suena algo familiar, probablemente te encuentres en una relación destructiva que al principio pudo haber resultado manejable e incluso, muy satisfactoria.

Parejas disparejas: ¿Cómo saber si formas parte de una?

La costumbre, nuestros deseos y anhelos, en ocasiones, nos impiden ser del todo objetivos. A veces deseamos modificar una realidad que se escapa de nuestro control y que no podemos cambiar. ¿Qué hacer entonces? Podemos asimilar la realidad y transformarnos a nosotros mismos, o pretender cambiarla sin comprender su esencia. ¿Qué es lo correcto? Has de decidir el camino a escoger.

Comportamientos reconocibles en parejas disfuncionales o parejas disparejas

  • Siempre surge el interés de querer cambiar al otro. Uno o ambos están convencidos de que al modificar algunas características en la personalidad de su pareja, los problemas desaparecerán.
  • Las diferencias no se resuelven a través de un diálogo constructivo ni de la asertividad. Por contra, se intentan solventar con chantajes, insultos, descalificaciones, manipulación, abandono, amenazas o hasta abusos físicos.
  • La frustración se convierte en una constante. Él o ella experimenta angustia porque no se siente a gusto con la situación. Aunque tampoco pueda ponerle “punto final” a la relación.
  • La autoestima y la confianza son fortalezas que se van perdiendo paulatinamente, hasta desencadenar problemas paralelos.
  • No hay respeto.

Sé parte de la solución

Puede que tu pareja tenga sus fallos y limitaciones (normales en cualquier ser humano, pues ninguno es perfecto). No obstante, si la quieres, seguramente harás todo lo posible por recuperar la comunicación que se ha perdido. Aunque sea una tarea difícil, es factible que la armonía vuelva de nuevo a esa relación que se tornó tan complicada.

Lo primero que necesitas saber es que no existe una fórmula mágica para hacerlo. Debes aceptar a tu pareja tal como es, siempre y cuando se logren establecer límites a través del diálogo y la negociación.

Si quieres dar el primer paso, comienza por fomentar tu asertividad, recupera la atención y el cariño que tenías en los primeros momentos. Seguramente, estos cambios conlleven a resultados diferentes. Si el/la otro miembro de la pareja responde a estos cambios positivamente, sin duda, algo habrá cambiado para mejor. Ahora estos cambios deben mantenerse.

Nuevas costumbres para mejorar la relación de pareja

  • Hay que atrás los fantasmas del pasado, vivir el ahora.
  • Perdonar los errores cometidos hasta la fecha
  • Centrarse en el presente y en los proyectos futuros
  • A menudo, nos unen más cosas de las que nos separan. Hay que tratar de fomentar precisamente lo que nos une.
  • Iniciar proyectos de ocio y/o crecimiento personal y profesional con la pareja.

En conclusión, uno siempre tiene la posibilidad de elegir y dar el paso de solucionar o no los problemas. Estancarse en una relación disfuncional no hará más que algún día te lamentes por el tiempo perdido y las oportunidades desperdiciadas. En tu mano está tu vida; tienes derecho a ser libre y feliz.