Paul Cézanne, el gran pintor ermintaño

Camila Thomas · 12 abril, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 12 abril, 2019
Paul Cézanne, que vivió en continuado aislamiento creativo, es considerado uno de los más grandes pioneros del arte moderno y la pintura. Ha sido visto como un genio tanto por el método de poner sobre lienzo exactamente lo que sus ojos vieron en la naturaleza, como por las cualidades de la forma que logró a través de un trato único con el espacio y el color.

Paul Cézanne fue un pintor francés a quien muchos consideran pionero de las pinceladas abiertas características del postimpresionismo. Su obra formó un puente entre el impresionismo de finales del siglo XIX y la nueva línea de investigación artística de principios del siglo XX, el cubismo.

El dominio del diseño, el tono, la composición y el color que abarca su obra es muy característico. Su manera de pintar es única y puede ser reconocida con facilidad en todo el mundo. Tanto Henri Matisse como Pablo Picasso fueron muy influenciados por Cézanne.

Infancia y juventud

El famoso pintor Paul Cézanne nació el 19 de enero de 1839 en Aix-en-Provence, Francia. Su madre parece haber sido la principal influencia en sus primeros años, por su visión hacia la vida y el arte.

Su padre, Philippe Auguste, fue el cofundador de una empresa bancaria que prosperó a lo largo de la vida del artista. Esta empresa le brindó al pintor una seguridad financiera que no era habitual en la época y de la que no disfrutaron la mayoría de sus coetáneos. Al final de su vida, la empresa familiar le legaría al pintor una gran herencia.

Asistió a la escuela primaria junto con sus hermanas menores, Marie y Rose. Posteriormente, continuó sus estudios en la escuela Saint Joseph, en Aix.

En 1852, Paul Cézanne ingresó al Collège Bourbon, donde conoció y se hizo amigo de Émile Zola. Esta amistad fue decisiva para los dos hombres: con el romanticismo juvenil, imaginaron carreras exitosas en la floreciente industria artística de París: Cézanne como pintor y Zola como escritor.

Obra de Paul Cezanne

Inicios de su carrera

Cézanne comenzó a estudiar pintura y dibujo en la École des Beaux-Arts de Aix en 1856, pero su padre se opuso a su carrera artística. En 1858, su padre lo convenció para que ingresara en la facultad de derecho de la Universidad de Aix-en-Provence.

Cézanne continuó sus estudios de derecho durante varios años. Sin embargo, compaginó dichos estudios simultáneamente con la École des Beaux-Arts en Aix, donde permaneció hasta 1861.

En 1862, tras una serie de amargas disputas familiares, el aspirante a artista recibió una pequeña asignación y fue enviado a estudiar arte en París. Había planeado mudarse junto a Zola.

Se presentó ante l’école des Beaux-Arts de París. Sin embargo, su solicitud fue rechazada. Por esa razón, comenzó sus estudios artísticos en la Académie Suisse.

El circulo de artistas

La Académie Suisse fue un estudio en el que los jóvenes estudiantes de arte podían trabajar con modelos en vivo por una cuota mensual muy modesta. Allí, Cézanne conoció a pintores como Camille Pissarro, Claude Monet y Auguste Renoir.

Su pintura en este momento se encontraba en una vena de romanticismo desenfrenado y grosero. En sus cuadros de la época, Cézanne mostró cierta predilección por temas como la violencia y el erotismo. Un estilo completamente distinto al de sus obras más maduras que le consagrarían como pintor.

Todos los jovenes de la Académie Suisse de la época eran también artistas con dificultades. Pronto, formarían parte de los miembros fundadores del movimiento impresionista naciente.

Aunque Cézanne se había inspirado en las visitas al Louvre y, en particular, a estudiar a Diego Velázquez y Caravaggio, dudó de su vocación después de cinco meses en París. Por ello, decidió regresar a Aix y adentrarse en la banca de su padre, aunque nunca dejó la escuela de arte.

En 1869, conoció a Hortense Fiquet, una modelo y costurera, que se convirtió en su amante y, posteriormente, le dio un hijo, Paul, nacido en 1872. Paul Cézanne los mantuvo en secreto de su familia; le aterraba la reacción de su dominante padre. Finalmente, se casó con Hortense en 1886, poco antes de la muerte de su padre.

En 1886, Cézanne se enemistó con Zola por lo que interpretó como referencias ligeramente disfrazadas de sus propios fracasos en una de las novelas del escritor. Como resultado, rompió relaciones con su partidario más antiguo.

Cézanne en Aix, los años de mayor producción

En el mismo año, heredó la riqueza de su padre y, finalmente, a la edad de 47 años, adquirió independencia financiera; pero socialmente se mantuvo aislado. Tras la muerte de su padre, heredó la finca familiar ‘el Jas de Bouffan’.

“El mundo no me entiende y yo no entiendo el mundo, por eso me he retirado de él”.

-Paul Cézanne-

La finca aparece en muchas de sus pinturas y, a partir de ese momento, Cézanne vivió principalmente en Aix. Se dedicó fundamentalmente a algunos de sus temas favoritos: retratos de su esposa Hortense, naturalezas muertas y, sobre todo, el paisaje de la Provincia, especialmente el Monte Sainte Victoire.

Cézanne estaba interesado en la estructura subyacente. Así, sus pinturas, rara vez, dan una indicación obvia de la hora del día o incluso de la temporada representada.

Sus pinturas posteriores son generalmente más compuestas y abiertas, impregnadas de una sensación de aire y luz. La tercera dimensión se crea a través de la perspectiva o el acortamiento, pero mediante variaciones de tonalidad extraordinariamente sutiles.

En 1872, se instaló en Auvers sur-Oise, cerca de Pontoise, el hogar de Camille Pissarro. En este lugar, Cézanne  inició una larga y fructífera asociación con Pissarro. En el último año de su vida, aún se describió a sí mismo como un ‘alumno de Pissarro’.

Paisaje de Paul Cezanne

El color y la luz en sus cuadros

Muchos de los primeros trabajos de Cézanne fueron pintados en tonos oscuros aplicados con pigmentos pesados y fluidos. De esta manera, seguía la estela del expresionismo romántico y caprichoso de generaciones anteriores.

Bajo la tutela de Pissarro, y en un breve periodo de tiempo comprendido entre 1872-73, Cézanne cambió de tonos oscuros a tonos brillantes. Además, comenzó a concentrarse en escenas de tierras de cultivo y aldeas rurales.

Expuso con los impresionistas en 1874 y lo haría de nuevo en 1877. Sin embargo, Cézanne nunca se identificó con el grupo impresionista ni adoptó totalmente sus objetivos y técnicas. Pues estaba más interesado en el análisis estructural de la naturaleza.

Recorrió un camino solitario y difícil hacia su meta de un arte que no atraía superficialmente al ojo, sino a la mente. Este arte combinaría lo mejor de la tradición clásica francesa de estructura con lo mejor del Realismo contemporáneo.

Su trabajo fue prácticamente desconocido a lo largo de su vida. En 1895, Ambroise Vollard, un ambicioso comerciante de arte de París, organizó una muestra de las obras de Cézanne, que fueron promovidas de manera exitosa en los años posteriores.

Para el momento de su muerte, en 1906, Cézanne había alcanzado el estatus de figura legendaria.

Legado

Al observar el trabajo tardío de Cézanne, es imposible pasar por alto el surgimiento de un enfoque artístico único. Cézanne ofreció una nueva forma de  comprender el mundo a través del arte.

«Para un impresionista pintar desde la naturaleza no es pintar el tema, sino realizar sensaciones»

-Paul Cézanne-

Con su reputación en constante evolución en los últimos años de su vida, un número creciente de artistas jóvenes cayó bajo la influencia de su visión innovadora. Entre ellos, se encontraba el joven Pablo Picasso.

Bajo influencia de Cézanne, Picasso pronto conduciría la tradición occidental de la pintura a una nueva dirección completamente nueva y sin precedentes.

Fue Cézanne quien enseñó a la nueva generación de artistas a liberar la forma del color en su arte. Así, crearon una realidad pictórica nueva y subjetiva, no simplemente una imitación servil.

  • Venturi, L. (1960) Cuatro pasos hacia el arte moderno: Giorgione, Caravaggio, Manet, Cézanne. Nueva Visión.
  • Machotka, P.; Cézanne, P. (1996) Cézanne: Landscape into art. Yale University Press.
  • Smith, P. (1996) Interpreting Cezanne. London: Tate Publishing.
  • Rewald, J.; Feilchenfeldt, W.; Warman, J. (1996) The paintings of Paul Cézanne: a catalogue raisonné. Musée du Louvre.