Paul Ekman, el cazador de mentiras

Sonia Budner · 25 agosto, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 25 agosto, 2019
¿Sabemos detectar las mentiras? En realidad muy pocos son capaces de hacerlo sin instrucción previa. En este contexto, hoy hablamos del padre de las microexpresiones y su proyecto Wizards.

Hoy dedicamos un espacio a un gran psicólogo estadounidense. Paul Ekman es pionero en el estudio de las emociones humanas y su relación con las expresiones faciales. Sus investigaciones le han llevado a ocupar un puesto destacado entre los 100 psicólogos más citados del siglo XX.

Ekman creó un atlas de emociones que contiene más de 10.000 expresiones faciales. Su descubrimiento más notable fue las microexpresiones. Son expresiones específicas que pueden aparecer en el rostro humano durante fracciones de segundo y fueron el resultado de una investigación seminal sobre los correlatos biológicos específicos de emociones específicas.

Sus investigaciones, además, han proporcionado un material de incalculable valor al estudio de todos los aspectos sociales del engaño. Estudió en profundidad los motivos por los que las personas mienten, y cómo es posible detectar las mentiras a través de las microexpresiones.

Hombre con varias caras mostrando emociones

Carrera profesional

Paul Ekman nació en Washington, DC, en 1934. Sus estudios los realizó en las Universidades de Nueva York y de Chicago. En 1958 obtuvo su doctorado en psicología clínica. Terminados sus estudios dedicó algún tiempo como consultor en el Instituto Neuropsiquiátrico de Langly Porter.

Fue profesor de psicología en el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de California en San Francisco. Estuvo en activo en ambos hasta el año 2004.

Ha recibido numerosos premios por sus trabajos de investigación, incluido el Premio Científico de Investigación del Instituto Nacional de Salud Mental norteamericano, que se lo ha concedido en seis ocasiones.

Paul Ekman y la comunicación no verbal

En 1957, Paul Ekman publica su primer libro, fruto de su temprano interés por la comunicación no verbal. Entre otras cosas, demostró que los movimientos faciales que creaban diferentes expresiones faciales podían estudiarse a través de la investigación empírica.

Después de su primera publicación dedicó sus esfuerzos a desarrollar diferentes técnicas para medir la comunicación no verbal. Poder medir empíricamente el comportamiento no verbal fue su objetivo más importante en esa etapa de su carrera.

Fue un colega, el psicólogo Silvan Tomkins, quién convenció a Ekman para que ampliara sus estudios sobre comunicación no verbal desde el cuerpo hasta el rostro. Descubrió, entonces, que los seres humanos somos capaces de realizar más de 10.000 expresiones faciales. De todas ellas, tan solo 3.000 son relevantes para las emociones.

Las expresiones universales de la emoción

En los años 50, y siguiendo los postulados de Darwin, se creía que las expresiones faciales, junto con sus significados estaban biológicamente determinadas y eran universales.

Paul Ekman y su compañero de investigación, Wallace Friesen, demostraron que, a pesar de que algunas expresiones eran universales, como el miedo, la ira, la tristeza, la alegría y la sorpresa, algunas emociones se expresaban determinadas por el entorno cultural, a través del aprendizaje.

Sus estudios concluyeron que algunas emociones se exhibían bajo reglas específicas marcadas por la cultura y como estas reglas podían ocultar el efecto universal de la expresión. Es decir, la expresión de algunas emociones estaba regulada por prescripciones sociales específicas sobre quién, cuando y a quién pueden mostrarse las emociones o no.

Pinzas con caras de emociones

Detectando las mentiras

En su dilatada carrera de investigación, Paul Ekman dedicó parte de su tiempo al estudio sobre el engaño y sus aspectos sociales. Estudió alrededor de 20.000 personas de todos los ámbitos sociales y demostró que, de todas ellas, tan solo 50 eran capaces de detectar un engaño sin una capacitación expresa y previa.

Este estudio es conocido como el proyecto Wizards y Ekman bautizó cariñosamente a las personas capaces de detectar el engaño en otras como los Magos de la verdad. Su investigación se amplió a la influencia social que tiene las mentiras y a la importancia que tiene el engaño para el bienestar emocional.

La contribución de Paul Ekman a la psicología

Una popular serie de televisión titulada Miénteme (Lie to me) está basada en los trabajos de investigación de Paul Ekman. El protagonista de la serie es un doctor, entrenado para detectar el engaño, y está inspirado por completo en el propio Ekman.

Las microexpresiones son pequeñas alteraciones involuntarias en las expresiones faciales que indican ansiedad o incomodidad. Creó así un sistema de codificación (FACS) donde cada expresión es clasificada, tanto en el rostro como en el resto del cuerpo. Sus trabajos de investigación han dejado un legado importante a la psicología moderna. En especial sus estudios sobre las microexpresiones utilizadas para detectar si las personas dicen la verdad o no.

  • Shen, X. B., Wu, Q., & Fu, X. L. (2012). Effects of the duration of expressions on the recognition of microexpressions. Journal of Zhejiang University. Science. B, 13(3), 221–230. doi:10.1631/jzus.B1100063
  • Matsumoto, D. ; Hwang, Hyi Sung (2011). Reading facial expressions of emotion. Basic research leads to training programs that improve people’s ability to detect emotions. American Psychological association APA
  • Ekman, P. (1972). Universal and cultural differences in facial expression of emotion. In J. R. Cole (Ed.), Nebraska Symposium on Motivation, 1971 (Vol. 19, pp. 207-283). Lincoln, NE: Nebraska University Press.