Paul Gauguin, cuestionando la inspiración aborigen

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 13 abril, 2019
Camila Thomas · 15 abril, 2019
El francés Paul Gauguin vivió su vida de manera errante, pintando y trabajando a destajo. Además de su amistad con Van Gogh, ¿sabes qué le hace tan famoso? Descubre el origen de la inspiración tahitiana de Gauguin en este artículo.

Eugene Henri Paul Gauguin, más conocido como Paul Gauguin, fue un destacado artista francés. Su trabajo se ha clasificado como postimpresionista, sintetista y simbolista.

Como artista postimpresionista su labor fue más allá de la pintura, también fue escultor, impresor y escritor. Aunque, su obra adquirió importancia solo después de su muerte.

El artista es particularmente conocido por su relación creativa con Vincent van Gogh. Además, es conocido por haber abandonado a su familia optando por un exilio autoimpuesto en Tahití, Polinesia Francesa.

Gauguin, famoso por sus colores atrevidos, formas simplificadas y líneas fuertes, no tuvo ningún entrenamiento artístico formal. El pintor siguió su propia visión contra las convenciones artísticas de la época. Sus experimentos artísticos influyeron en muchos desarrollos de vanguardia a principios del siglo XX.

Paul gauguin
Paul Gauguin. Obra: La cosecha.

Infancia y juventud

Nació el 7 de junio de 1848 en París, Francia, en el seno de una familia acomodada. Sus padres fueron Clovis Gauguin y Aline Maria Chazal. Su padre era periodista.

La familia materna merece especial mención, su madre era hija de la líder feminista y protosocialista Flora Tristán. Su abuelo materno, de ascendencia aragonesa, pertenecía a una familia influyente en Perú.

En 1849, las actividades políticas de su padre obligaron a la familia a exiliarse huyendo de Luis Napoleón Bonaparte. La familia Gauguin partió hacia Perú en un viaje marcado por la tragedia, pues su padre falleció durante el viaje. La madre de Gauguin y sus dos hijos se mudaron con un tío abuelo del pintor.

En la ciudad de Lima, viviría en la aristócrata mansión de los Tristán y Moscoso por varios años. De allí que el castellano fuera su primera lengua.

Su estancia en Perú le marcaría de por vida, hasta tal punto que él mismo se bautizara como el ‘salvaje peruano’. La familia regresó a Francia cuando Paul Gauguin tenía siete años.

Durante tres años, estuvo en el internado católico de La Chapelle-Saint-Mesmin. Se desempeñó como marinero cuando tenía 17 años y, más tarde, se unió a la armada francesa con la que sirvió durante dos años.

Paul Gauguin: su carrera

En 1871, cuando contaba 23 años, regresó a París. Logró un empleo como corredor de bolsa y llegó a convertirse en un exitoso hombre de negocios. En esta etapa, Paul Gauguin vivió en la prosperidad.

Comenzó a pintar como pasatiempo en 1873. Forjó una gran amistad con el artista Camille Pissarro, y su trabajo atrajo el interés de los impresionistas.

Los impresionistas eran un grupo de artistas revolucionarios que desafiaban los métodos y temas tradicionales. Aunque la mayoría había sido rechazada por los academicistas del arte francés.

Gauguin fue invitado a exhibir en la cuarta exposición del grupo en 1879. Así, su trabajo apareció entre las obras de Pissarro, Edgar Degas, Claude Monet y otros grandes artistas.

Con el tiempo, se desilusionó con el impresionismo y la pintura tradicional europea y se sintió intrigado por el arte de África y Asia. Durante ese tiempo en Europa, el arte de otras culturas estaba de moda.

En 1889, su arte había evolucionado hacia el cloisonismo después de haber sido influenciado por el arte popular y el arte japonés. Ese año, produjo su obra más famosa: El cristo amarillo.

Con el deseo de escapar de la sociedad europea, Paul Gauguin viajó a Tahití en 1891. Allí, esperaba explorar su libertad creativa. En este periodo, pintó By the Sea y Ave Maria, junto con otras pinturas que representan la vida tahitiana.

Regresó a Francia en 1893 y pintó el Día de Dios en 1894, obra en la que retrató la religión tahitiana. Posteriormente, se trasladó a Punaauia, costa oeste de la isla de Tahití, en 1897; en este lugar, pintó ¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿A dónde vamos?.

Paul gauguin
Paul Gauguin. Obra: Dos mujeres en Tahití.

Principales obras

Su pintura El Cristo amarillo es, sin duda, considerada como una obra clave del simbolismo. Muestra la crucifixión de Cristo en la Francia del siglo XIX. Para su desarrollo, utilizó líneas audaces y colores brillantes como el rojo y el verde en el fondo, que contrastan con el amarillo que usó para plasmar a Cristo.

La pintura ¿De dónde venimos? ¿Qué somos? ¿A dónde vamos?  abarca las preguntas existenciales que surgen en las mentes de los seres humanos para las que buscan respuestas espirituales. La pintura está marcada por pinceladas gruesas y colores llamativos y se considera un obra maestra del movimiento pictórico postimpresionista.

“El arte es plagio o revolución”

-Paul Gauguin-

Para 1891, Gauguin tomó prestada la cultura que le rodeaba y logró crear obras verdaderamente innovadoras. En La Orana María, representó en una madre y un niño tahitianos a las figuras cristianas de la Virgen María y Jesús.

De acuerdo con diversos historiadores del arte, la obra de Paul Gauguin fue muy inspiradora para los pintores que posteriormente desarrollarían el cubismo. Pablo Picasso, en particular, admiraba las pinceladas gruesas de Gauguin.

Vida personal y legado

A los 25 años, se casó con la danesa Mette Sophie Gad, una pintora aficionada. Con ella, tendría 5 hijos en los siguientes 10 años. Luego de perder su empleo en la bolsa, en 1884, la familia se mudó a Dinamarca.

Allí trató de ganarse la vida trabajando como vendedor. Sin embargo, este esfuerzo no tuvo éxito y su esposa tuvo que hacerse cargo y convertirse en el principal sostén de la familia.

Paul Gauguin decide abandonar a su esposa e hijos y dedicarse de lleno a la pintura. A partir de este momento, su camino se convierte en una verdadera procesión de desgracias y vicisitudes. También comienza su larga lista de amantes y de hijos abandonados.

En 1886, se traslada a la región de Bretaña, allí llega a gozar de reconocimiento en la comunidad de pintores jóvenes. En Pont-Aven, su amor no correspondido con la pintora de 17 años Madeleine Bernard influye en su decisión de viajar a Arles, invitado por Van Gogh.

La convivencia con Van Gogh resultó en uno de los episodios más oscuros de la vida de ambos pintores. Es en esta etapa, se produce el trágico suceso en el que Van Gogh pierde su oreja. En ocasiones, se ha visto a Gauguin como el detonante de la locura de Van Gogh.

Sus escarceos con las amantes son continuos. Así, deja embarazada a otra de sus amantes, Juliette Huet, a quien abandonaría posteriormente.

Seguidamente, inicia su aventura de marchar a Panamá y las Antillas francesas. Durante un breve periodo de tiempo, trabajó como obrero para la Compañía del Canal de Panamá.

Posteriormente, Paul Gauguin se instala en Martinica en 1887. En la isla, produjo sus primeras obras impregnadas del indigenismo que más tarde lo conduciría a la fama.

Paul Gauguin. Obra: Cuentos bárbaros

Paul Gauguin en Tahití

En 1891, se muda a Tahití, isla en la que produciría su obra más reconocida posteriormente. Vivió en Tahití desde 1891 hasta 1893 y, nuevamente, desde 1895 hasta su muerte.

En esta época, tiene relaciones con una niña de 13 años, Teha’amana, vendida por sus propios padres. Con ella tuvo una hija y, además, sirvió de modelo para sus pinturas.

Tras abandonarla, Paul Gauguin tiene multitud de amantes con edades similares o aún menores. Esta tendencia a la pederastia, ya en la época, suscitó una enorme polémica.

En 1893, Gauguin regresó a Francia para mostrar algunas de sus piezas tahitianas. La respuesta a su obra de arte fue mixta y no logró vender demasiado.

Los críticos y compradores de arte no sabían qué hacer con su estilo primitivista. En poco tiempo, Gauguin regresó a la Polinesia Francesa.

La precariedad económica fue constante en esta etapa de su vida. Su pintura no fue entendida ni apreciada en su tiempo.

“Quiero acabar mi vida aquí, en la soledad de mi cabaña. Ah, sí, aquí soy un delincuente, ¿y qué? Miguel Ángel también lo era”.

-Paul Gauguin-

Antes de su marcha a Panamá, ya padecía de tuberculosis, y también sífilis. A lo largo de su vida sufrió ataques de depresión y adicción al alcohol, e incluso había intentado suicidarse en una ocasión.

Murió como consecuencia de una sobredosis de morfina y un ataque al corazón en 1903, a la edad de 54 años.

Recientemente, fue representada la vida del pintor en la película Gauguin, viaje a Tahití, de Edouard Deluc. En la cinta, la pequeña indígena inspiradora de varias obras maestras, que en la vida real tenía solamente 13 años, está encarnada por una actriz mayor Tuhei Adams, de 17 años.

  • Sweetman, D.; Gauguin, P. (1998) Biografía de un salvaje. Barcelona: Paidós Testimonios.
  • Gauguin, P.; Velázquez de Montalbán, M. (2012) Antes y después. Nortesur.
  • Solana, G. (2004) Gauguin y los orígenes del simbolismo. Editorial NEREA.
  • Gauguin, P.; Netti, L. (1977) Diario íntimo. No. 82. Centro Editor de América Latina.