Pequeños actos de bondad que te alegrarán el día

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 enero, 2016
Okairy Zuñiga · 13 noviembre, 2015

¿Cuándo fue la última vez que hiciste algo que implicase poco esfuerzo para ti pero que fuese un gran acto para otra persona? Estoy segura de que has escuchado sobre los pequeños actos de bondad. Estos son acciones que a ti no te cuesta nada hacer pero que para otra persona significan un gran evento en su vida.

Una de las claves es que se deben hacer de forma desinteresada. Cualquier persona y cualquier momento son perfectos siempre que te motiven. Otra de las claves de los pequeños actos de bondad es que son fáciles de hacer.

Unos cuantos minutos te bastarán para completar la tarea y el resultado será una sonrisa todo el día en ti y en quien recibió ese pequeño acto.  A continuación te propongo algunos pequeños actos de bondad que seguro te inspiran cada día.

1. Crea una fecha especial para celebrar a una persona que sea especial para ti

No debes limitarte a esperar a Navidad o al día de las madre para festejar con tus seres queridos. Uno de los pequeños actos de bondad que te alegrarán el día es crear una fecha especial con otra persona. ¿Qué tal “El día de comer helado en familia?” Al ser una celebración propia, creará mayor unión entre quienes la celebren y con el paso de los años te dará grandes recuerdos.

amistad

Las fechas de celebración tradicionales no deben quedar fuera de tus ocasiones especiales. Pero seamos sinceros, ¿realmente necesitas esperar a un día marcado por otros para celebrar a tus seres queridos? ¿Por qué no creas tus propios momentos especiales?

2. Comparte un día con un ser querido que veas poco

¿Cuándo fue la última vez que viste a tu abuelo? Con el paso del tiempo vemos que nuestra agenda se llena de compromisos que nos alejan de las personas que más queremos. Otro de los pequeños actos de bondad que te harán el día más feliz está en visitar a tus seres queridos. Quizá para ti no signifique mucho desviarte esta noche para visitar a tu madre o a ese amigo que no ves hace años. Pero para ellos puede ser un momento especial.

El simple hecho de pasar y saludar a quien no ves hace tiempo les demuestra que te interesan. Seguro que a ti también te gusta cuando alguien aparece de sorpresa y te demuestra que le interesas.

3. Encuentra una oportunidad para elogiar a alguien

No hablo de elogiar a tu hijo o de decirle a tu jefe lo bueno que es. Estas dos cosas las hacemos muy a menudo. Entre los pequeños actos de bondad que pueden cambiar tu día está el elogiar a alguien a quien no le prestes demasiada atención normalmente. ¿Cuándo fue la última vez que volteaste a ver a la persona que hace la limpieza en tu oficina y le agradeciste por su trabajo?

Damos muchas cosas por hecho como el trabajo y esfuerzo de los demás. Esto nos lleva a pasar por alto a quienes nos rodean. Simplemente puedes pasar a su lado y ni siquiera darte cuenta que están ahí, se convierten en fantasmas para ti. Hoy tómate un momento para ver a estas personas y eligiarlas por el trabajo que hacen. Un gracias o una sonrisa puede alegrarles el día completo.

4. Escucha a alguien que necesite hablar

¿Cuántas veces has necesitado que alguien te escuche pero no hay ninguna persona ahí? Ya sabrás que es una situación que duele mucho. Por eso debes saber que otro de los pequeños actos de bondad que te van a alegrar el día es escuchar a quien lo necesite. Saber que has podido ayudar a esa persona y que quizás le has dado un motivo para continuar sin duda te hará sentir bien.

Amigas tomando café

Pero este acto va más allá de cómo puedes sentirte, piensa que así como ahora has estado ahí para quien te necesitaba, más adelante alguien estará para ti. No siempre resulta fácil pararse un minuto a escuchar a alguien más. Los seres humanos preferimos hablar antes que escuchar pero hacer esto último puede ser más enriquecedor de lo crees.

Los pequeños actos gritan fuerte

Estos pequeños actos te alegran el día porque te permiten ver más allá de lo habitual y de ti. Además son tan sencillos que seguro encuentras una oportunidad diaria para llevarlos a cabo y la alegría se quedará contigo por mucho tiempo ¿Cuál es tu favorito? ¿Y el último que hiciste?