Period. End of sentence: un revolucionario corto sobre la menstruación

28 febrero, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la crítica de cine Leah Padalino
Las mujeres de Kathikhera no pueden acceder a algo tan fundamental como una compresa. Period. End of sentence es un cortometraje documental que reivindica la lucha que están llevando a cabo estas mujeres, naturalizando algo que rara vez vemos en el cine: la menstruación.

«No me puedo creer que una película sobre la menstruación acabe de ganar un Óscar», con estas palabras, una emocionada Rayka Zehtabchi agradecía el premio a la Academia. Y no es para menos, Zehtabchi y sus compañeras han conseguido dar visibilidad a un problema que sufren muchas mujeres en la India.

Period. End of sentence nos muestra una verdad silenciada, unas mujeres que se ven obligadas a abandonar los estudios por el simple hecho de no poder cambiarse el pañuelo que utilizan durante su menstruación.

Period. End of sentence se hizo con la estatuilla a mejor corto documental en una gala no exenta de polémica, pero sí bastante diversa. En el mundo de Hollywood, nunca habíamos visto tantos galardonados afroamericanos, siete en total; además de doce presentadores también negros. Igualmente, la gala se tiñó de acentos, de acento español, concretamente, mexicano.

Algunos de los ganadores aprovecharon la ocasión para recordar la importancia de abrazar las diferencias, así lo hicieron Peter Farrely, Spike Lee e incluso Rami Malek, que recordó su origen egipcio. Hasta Javier Bardem aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje en español y libre de fronteras. Pero a pesar de las buenas intenciones y de abrazar la diversidad, lo cierto es que los nombres femeninos brillan por su ausencia en el mundo del cine.

Las cifras no pueden ser más alarmantes, en las categorías mixtas, había 143 nominados masculinos, frente a 48 femeninas. Y cabe destacar que ninguna mujer lo estaba como directora.

El galardón a Period. End of sentence rompió un poco la barrera esa noche, pues no solo se trata de un cortometraje hecho por mujeres, sino que habla de la menstruación y del tabú existente en India.

Period. End of sentence: otro cine es posible

Otra forma de consumo ha aparecido y las películas han encontrado una nueva forma de difusión. Esa forma de difusión no es otra que las plataformas de streaming. Period. End of sentence encontró en Netflix una buena forma para darse a conocer y ha hecho de este corto un arma todavía más poderosa. Su importante mensaje ha llegado a un gran número de personas.

Apenas encontramos mujeres detrás de las cámaras y mucho menos ejemplos que hablen de la menstruación de una forma clara.

Disney se atrevió con un corto educativo titulado The story of menstruation en 1946. Dicho corto pretendía enseñar a las mujeres en qué consistía exactamente su periodo, sin embargo, lo cierto es que, además de anticuado, resulta espeluznante.

La menstruación se ha visto con frecuencia como algo sucio, un estigma lleno de connotaciones negativas y, como consecuencia, las mujeres se han visto apartadas durante sus periodos.

En un artículo de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Nuevo León, se ofrece una visión diacrónica acerca del simbolismo y las prácticas asociadas a la menstruación. Por desgracia, esta clase de artículos son bastante recientes y pocas veces se apuesta por una perspectiva histórica y cultural.

En campos normalmente dominados por hombres, no es de extrañar que la menstruación no haya sido objeto de estudio. La visión que vemos en los medios de comunicación tampoco se acerca a la realidad, los anuncios de compresas nos ofrecen una imagen con la que ninguna mujer se sentirá identificada.

Por ello, Period. End of sentence resulta ser un cortometraje revolucionario, aporta algo de luz y naturalidad permitiendo que las mujeres se sientan en la libertad de hablar de ello. La información debería darse de forma temprana y de la manera más natural posible.

Mujeres juntas fabricando compresas

Una nueva visión

Period. End of sentence no es solo un corto sobre la menstruación, es un corto que nos muestra una pequeña pero importante revolución que se está llevando a cabo en la aldea india de Kathikhera. Las mujeres crearán una alianza con el fin de mejorar su situación y la de sus compañeras, poniendo fin a una injusta exclusión.

A través de entrevistas y de las opiniones de un grupo de hombres y mujeres, conocemos una realidad que, para muchos de nosotros, era desconocida.

Actualmente, no podemos llegar a creer que una mujer tenga que abandonar sus estudios por algo tan natural como la menstruación. Sin embargo, en Kathikhera, así ocurre. Estas mujeres se ven obligadas a utilizar un trapo cuando tienen la menstruación y, en ocasiones, algo tan sencillo como poder cambiarse resulta especialmente difícil. A esta enorme dificultad, hay que añadirle el tabú existente en la sociedad.

Incluso en el mundo occidental, la regla puede convertirse en tabú, puede llegar a ser un problema y generar cierta incomprensión. En numerosas ocasiones, nos encontramos ante cierta falta de comprensión o empatía que no solo proviene de los hombres, sino también de algunas mujeres.

Dibujo de mujeres indias

Nadie duda en ponerse en la piel del otro ante un dolor de garganta, un resfriado o fiebre. Pero cuando se habla de la regla, se tienden a obviar los diversos problemas físicos y psicológicos de muchas mujeres durante la menstruación. Esto ocurre en Occidente, pero en la aldea que vemos en el cortometraje, la situación se agrava. La propia palabra ya es tabú y las mujeres ni siquiera pueden rezar durante esos días del mes.

Period. End of sentence nos muestra el desconocimiento absoluto de algunos hombres acerca de la regla; de mujeres avergonzadas que ni siquiera conocen cómo funciona su ciclo menstrual y que tampoco sabían a qué se debía su primer sangrado.

En cualquier supermercado, podemos encontrar compresas o tampones, pero no ocurre así en la aldea que vemos en pantalla. Incluso en nuestros supermercados, los precios resultan bastante desorbitados para unos productos que no utilizamos por gusto, sino por necesidad.

Lo que para muchas de nosotras es lo normal, para estas mujeres indias es imposible. Por ello, serán las propias mujeres quienes decidan emprender un negocio y fabricar sus propias compresas que venderán a un precio asequible. Algo que, paradójicamente, ha sido posible gracias al invento de un hombre que ha logrado comprender el problema al que se enfrentan las mujeres de Kathikhera.

Las dificultades son enormes y los constantes apagones dificultan el trabajo, pero la ilusión por crear una sociedad mejor es más fuerte que cualquier problema. Period. End of sentence marca un antes y un después, aporta algo de luz a un tema que apenas ha sido explorado desde los medios audiovisuales y, por supuesto, reivindica el valor y la decisión de estas mujeres indias.

Mujeres que, lejos de conformarse con su exclusión, deciden reclamar sus derechos y emprender un negocio que, además de aportarles cierta independencia económica, supone una auténtica revolución en su pequeña aldea.

Una mirada hacia un futuro más igualitario, en el que ninguna mujer tenga que ser excluida por su menstruación. Con esta iniciativa, además, han logrado crear lazos más fuertes entre ellas, trabajando juntas y luchando por su futuro. Toda una lección de sororidad y superación.