Personas con discapacidad: por un futuro más inclusivo

3 diciembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
Una persona con discapacidad no necesita nuestra compasión, lo que necesita es inclusión. Lo que espera de la sociedad es recursos y medios para realizar sus actividades, para sentirse competente y poder llevar una vida plena en igualdad y felicidad.

Las personas con discapacidad conforman la «minoría» más extensa de nuestra sociedad. Según la OMS, cerca del 15 % de la población mundial presenta alguna limitación que entorpece el correcto funcionamiento de su vida cotidiana.

Asimismo, este amplio colectivo demanda por encima de todo, un cambio de percepción y una visión más real sobre ellos donde poder construir entre todos, un futuro más inclusivo.

Cuando hablamos de este sector tan destacable de nuestra sociedad, es común que aparezcan casi al instante términos como «minusválidos» o «incapacitados». Las palabras importan, porque el lenguaje da visibilidad y define hechos reales que acontecen a nuestro alrededor.

Así, algo que se demandan en primer lugar desde los correspondientes organismos es que optemos siempre por hablar, sencillamente, de personas con discapacidad. De ese modo evitamos la connotación negativa.

Estos términos se ajustan mucho mejor a dicha realidad social, porque con ellos, designamos a un grupo de personas que por algún problema en concreto ve limitada su funcionalidad.

No obstante, gracias a diversos recursos, como apoyos técnicos u otros productos, sus limitaciones dejan de ser tan amplias. Es más, a veces, esa discapacidad está realmente en un entorno no adaptado que no sabe dar respuesta y también, en una sociedad que aún no facilita algo indispensable: la inclusión.

“La única discapacidad en la vida es una mala actitud”.

-Scott Hamilton-

Personas con discapacidad en campo de fútbol

Personas con discapacidad: no son diferentes, son personas con necesidades específicas

Cada 3 de diciembre se celebra el día de las personas con discapacidad en un intento por promover los derechos y el bienestar de este colectivo. Es esencial no solo que se faciliten adecuados recursos a cada hombre, a cada mujer y cada niño que se encuentre en una situación de vulnerabilidad. La atención es el primer paso. Sin embargo, aún nos queda trabajar mucho más en otros aspectos.

Un ejemplo: en la actualidad no hay demasiada visibilidad de las personas con discapacidad en nuestras esferas públicas. En el mundo de la cultura, de la empresa o de la política, no abundan en exceso nombres que pertenezcan a este colectivo. Desearíamos sin duda tener también líderes con alguna discapacidad, directores o directoras de cine, artistas, etc.

A nuestra mente nos vienen figuras como Stephen Hawking, quien a pesar de sufrir ELA (esclerosis lateral amiotrófica) pudo avanzar en su carrera y alzarse como una figura de renombre en su campo. Nos falta empoderar mucho más a estas personas para crear un futuro más inclusivo e igualitario donde no descuidemos tampoco a los países del tercer mundo.

Por otro lado, el informe mundial de la OMS nos señala diversos aspectos en los que deberíamos reflexionar sobre la situación actual de las personas con discapacidades. Profundicemos en ellas.

Datos sobre las personas con discapacidades

  • Más de mil millones de personas vive con alguna discapacidad. Son, por tanto, la «minoría» más extensa de nuestra sociedad.
  • Los problemas de discapacidad tienen un impacto mayor en las personas sin recursos.
  • La atención médica que se recibe no siempre es la más adecuada.
  • Tienen mayor riesgo de experimentar maltratos, tanto físicos como psicológicos.
  • Los niños con alguna discapacidad siguen presentando mayor vulnerabilidad que los niños sin problemas físicos, intelectuales o del desarrollo.
  • Tener algún tipo de discapacidad implica tener menores oportunidades de empleo.
  • Algo tan básico como recibir recursos, rehabilitación y apoyo social y medico cambia por completo la vida de las personas con discapacidad.
  • Este colectivo sufre problemas para poder integrarse en su comunidad y participar de actividades cotidianas.
Personas con discapacidad hablando lengua de signos

¿Qué necesitamos para propiciar una inclusión real y efectiva a las personas con discapacidades?

Una persona con discapacidad no es un discapacitado. Es una persona que ve limitada su funcionalidad en un aspecto concreto y que, con adecuados recursos, podría incluso desenvolverse con normalidad.

Ahora bien ¿cómo conseguirlo? ¿qué se necesita para garantizar su inclusividad? Estas serían algunas claves.

Necesitan apoyo, no solo cuidados. Quieren respeto y no lástima

Una persona con discapacidad no espera que lo cuidemos (no al menos en todos los casos), ni que estemos supervisando cada uno de sus pasos para acudir en su rescate. Lo que quiere y necesita son medios para valerse por sí mismo en la medida de lo posible, disponer de autonomía y de las mismas oportunidades que cualquier otro.

Por lo tanto, si nos limitamos a ver solo lo que nos diferencia de ellos, estaremos discriminando. La concienciación es sin duda el primer paso para la inclusión.

Apoyo social y político

Los gobiernos y organismos públicos deben mediar en las siguientes estrategias:

  • Facilitar el acceso de las personas con discapacidad a cualquier servicio de la comunidad.
  • Facilitar el acceso laboral a este colectivo evitando cualquier discriminación.
  • Mejorar la educación mediante adecuados recursos y apoyo a los niños con discapacidades.
  • Fomentar la investigación para mejorar la vida de las personas con discapacidad.
Niños con síndrome de down

Para concluir, este colectivo tan amplio e importante de nuestra población no debería necesitar un día puntual en nuestro calendario para acordarnos de ellos.

Más allá del 3 de diciembre hay 364 días más donde ellos siguen presentes, aguardando quizá su primer empleo, esperando un profesor de apoyo en su aula, y soñando también con tener una vida plena y feliz como cualquiera de nosotros.

Pensemos en ello.