¿Por qué las mejores ideas surgen bajo la ducha?

31 Octubre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
A la mayoría nos ha pasado alguna vez. Entramos en la ducha y a medida que el agua cae sobre nosotros, empiezan a fluir también ideas, sueños y nuevas perspectivas que relativizan nuestros problemas y preocupaciones. ¿Qué tiene este lugar para estimular así nuestra creatividad?

Stephen King suele señalar que las mejores tramas para sus libros siempre le han llegado en el baño. A veces, en la taza del váter y otras duchándose. Lo cierto es que las mejores ideas surgen bajo la ducha y esto es algo que muchos hemos experimentado más de una vez. El propio Arquímedes, por ejemplo, gritó su célebre “Eureka” mientras se sumergía en una bañera…

¿Qué tiene de especial el agua? Dentro del mundo espiritual, simbólico y tradicional, suele decirse que el agua es el más creativo de los cuatro elementos y que soñar con ella supone tomar contacto con el tejido de las emociones más íntimas. ¿Es quizá un mecanismo catártico e idóneo para abrir la puerta a la mente más innovadora, flexible y original?

Lo cierto es que el agua por sí misma no es el vehículo exclusivo que facilita esa creación de ideas tan originales. La clave está en ofrecerle al cerebro dos buenos regalos: un instante de descanso y desconexión y una actividad placentera con la que producir un buen “cargamento” de serotonina, dopamina y endorfinas.

Una mente descansada es una mente libre que trabaja mucho mejor…

Hombre representando la duda de ¿Por qué las mejores ideas surgen bajo la ducha?

¿Por qué las mejores ideas surgen bajo la ducha?

Puede que haya alguien a quien no le funcione este recurso. Algunos reciben las mejores ideas cuando salen a correr, cocinando o mientras viajan en el metro. Sea como sea, todas estas actividades tienen algo común con una ducha: son escenarios en los que desconectar de nuestras obligaciones y donde permitir además que la mente divague.

La creatividad surge en instantes en los que el estrés se disuelve y reina la calma interna. Así de sencillo y así de profundo. Un ejemplo: David Lynch, director de cine, guionista, artista y fotógrafo señala que es imposible crear cuando estamos mal.

A menudo, suele decirse aquello de que las grandes obras surgen de mentes atormentadas, sin embargo, no es lo común. Las figuras más creativas de la actualidad señalan, por ejemplo, la utilidad de meditar y más aún de pasar tiempo en soledad.

Ahora bien, pero ¿por qué las mejores ideas surgen bajo la ducha? Es como si este rincón de la casa fuera tuviera un singular poder para encender el pensamiento lateral o las compuertas de ese sexto sentido que, de pronto, haya la solución a nuestros problemas. Veamos a qué se debe.

Soledad y conexión con uno mismo

Ron Friedman es un psicólogo y experto en cambio de comportamiento y motivación humana. Uno de sus libros más conocidos es Best place to work. En este trabajo nos revela que muchos de nuestros escenarios laborales en lugar de potenciar la innovación, la vetan. Son lugares donde, a veces, la hiperconexión agota los recursos mentales.

Las personas necesitan de instantes de soledad. Así, la razón por la que las mejores ideas suelen llegar en el baño o en la ducha es porque estamos en un escenario relajante, solitario, libre de presiones y prejuicios. En ese estado de relajación absoluta el cerebro trabaja mucho mejor.

El poder de las tareas sencillas y automáticas

Las ideas más innovadoras no llegan resolviendo ecuaciones de cuarto grado, jugando al ajedrez o resolviendo el enigma del Big Bang. Los razonamientos más creativos surgen en la mente mientras realizamos tareas sencillas. Al fin y al cabo, al cerebro no le agrada malgastar energía ni aún menos las multitareas.

Al realizar algo básico, relajante y automático, le permitimos a la mente relajarse y divagar en sus propios universos. De este modo, actividades como darnos una ducha, fregar los platos o sentarnos en actitud contemplativa bajo un árbol como lo hizo Newton cuando le cayó la manzana son, sin duda, la estrategia más idónea.

¿Por qué las mejores ideas surgen bajo la ducha? Cuando la imaginación es libre

En ocasiones, nos vemos en la tesitura de resolver un serio problema. Por lo general, ideamos razonamientos de uno en uno, los valoramos para después aceptarlos o desecharlos. Ahora bien, si las mejores ideas surgen bajo la ducha es porque no solo nos quitamos la ropa y nos relajamos bajo el agua. También nos desvestimos del estrés y de la presión de tener que resolver ese algo.

En ese instante de calma bajo el agua tibia o muy caliente, la imaginación es más libre, juguetona, descansada. De pronto, surgen mil ideas a la vez, caen los filtros y las posibilidades son infinitas. Casi sin saber cómo nos vienen a la mente mil ideas y muchas de ellas son válidas para afrontar ese problema.

Mujer duchándose

Serotonina para las mejores epifanías mentales

Lo señalábamos al inicio, el sufrimiento, el estrés y la preocupación no son buenos canales para la creatividad. La mente necesita equilibrio, calma y bienestar.

Así, un cerebro que disfruta de un instante de relajación bajo la ducha, no duda en regalarnos buenas dosis de endorfinas, de serotonina y dopamina. Ese cóctel sensacional de neuroquímicos enciende el pensamiento lateral y esa epifanía en que relucen las ideas más innovadoras.

Para concluir, no dudemos en regalarnos buenos instantes de bienestar y conexión para nosotros mismos. Porque gran parte de los sueños que nos llegan bajo la ducha, lejos de irse por el desagüe, nos cambian la vida.