¿Por qué los adolescentes utilizan el alcohol como facilitador social?

12 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Paula Rojas
Son varias las motivaciones que se encuentran detrás del consumo de alcohol en la adolescencia. Una de ellas es su papel como facilitador social. Ahora bien, ¿qué podemos hacer como padres y educadores?
 

El alcohol es una de las sustancias psicoactivas más consumidas. Al ser su consumo legal y tener múltiples efectos cuando se abusa de ella, se ha convertido en un problema tanto a nivel social como sanitario.

Aunque en lo adultos pueda tener consecuencias importantes, en el caso de los adolescentes la situación suele ser más preocupante. Esto se debe a la cantidad de factores que puede afectar su consumo, hasta el punto de convertirse en un facilitador social.

Por lo tanto, es importante entender el por qué los adolescentes utilizan el alcohol como y facilitador social o como parte del desarrollo de su autonomía. Asimismo, se deben dar a conocer algunos factores que pueden ayudar a que no se dé el consumo en esta etapa de desarrollo.

Adolescentes con bebidas alcohólicas

¿Por qué los adolescentes son vulnerables al consumo de alcohol?

La disponibilidad y consumo de bebidas alcohólicas se incrementa en la sociedad por múltiples factores. Entre ellos está la presencia física, la facilidad de las personas para adquirirlas en cualquier momento y la actitud poco crítica de la sociedad por su consumo en exceso. De igual manera, va a ser importante la relación que existe entre el consumo de las mismas con actividades lúdicas, festivas y cotidianas.

 

Asimismo, las condiciones inherentes de la edad aparecen como factores que los predisponen a ser consumidores de esta sustancia nociva.

Esto también se ve afectado por las situaciones sociopsicológicas que atraviesan las personas en esta edad. En este caso, algunos de los aspectos que pueden estar influyendo en el consumo son:

  • El hedonismo característico de esta edad.
  • Búsqueda de su propia identidad de manera personal o a partir de los factores grupales que se desarrollan.
  • Exploración de nuevas sensaciones.
  • Integración grupal.

De igual manera, se tiene una perspectiva positiva hacia esta sustancia, ya que es para ellos es un facilitador social. Con consecuencia, les permite mejorar las relaciones sociales y, por ende, se suplen varias de estas necesidades que, para su edad, son primordiales. Aun así, es importante indicar que el tipo de consumo es episódico y explosivo.

También, se relaciona especialmente con actividades nocturnas y grupales, que se dan con especial frecuencia los fines de semana. Además, en este tiempo, el consumo se hace de manera excesiva. Por lo tanto, puede ser “su estrategia” para desenvolverse en el terreno social y sentirse parte de un grupo.

Aspectos personales de los adolescentes que convierte el alcohol en un facilitador social

Para comenzar, es importante tener en cuenta que los adolescentes tienen creencias “positivas” sobre el alcohol. Refiriéndose especialmente a cambios en el estado de ánimo, comportamientos y emociones.

 

Por lo tanto, encuentran consecuencias gratificantes en el consumo, como lo son sentir euforia y relajación, pérdida de la noción del tiempo o desinhibición.

Un buena parte conoce las consecuencias negativas del consumo. Es decir, ellos son conscientes de que el consumo de alcohol es un factor de riesgo para que ocurran determinados eventos negativos.

Aquí, adquiere protagonismo la sensación de invulnerabilidad que sienten muchos adolescentes. Dicho de otra forma, saben que existe un riesgo, pero en su cabeza la estimación de probabilidad de que eso le pase a ellos es muy baja.

En otras palabras, ellos toman una posición en la que, para ellos, no se pueden ver afectados por el consumo de sustancias. Un ejemplo de esto el rechazo de la sensación de resaca, la cual se ve especialmente disminuida en los adolescentes. Como resultado, la sensación física de malestar suele estar notablemente disminuida en esta población

La autoestima y la autorreferencia es otro aspecto relevante en el consumo de alcohol en los adolescentes.  Conceptos como: reputación, sentirse parte de un grupo, proyectar una buena imagen en los demás suelen estar relacionados con este aspecto.

En el caso del alcohol, se ha encontrado que su consumo puede ser un camino para mejorar la imagen que proyectan a los demás. Asimismo, el adolescente puede probar sus capacidades físicas y psicológicas respecto a esta sustancia.

¿Cómo la familia contribuye al consumo de alcohol en los adolescentes?

 

Los padres juegan un papel fundamental en el proceso de desarrollo de los adolescentes. Por lo tanto, pueden ayudar a que ellos tengan estrategias diferentes al consumo del alcohol para desarrollar aspectos sociales y de la autoestima.

Deben tener en cuenta las modalidades de comunicación con ellos. Asimismo, toma protagonismo la presentación acertada de los riesgos y consecuencias del consumo de estas sustancias.

El aprendizaje de estrategias de comunicación entre padres e hijos es fundamental para evitar convertir el alcohol en un facilitador social. Por lo tanto, es buena favorecer:

  • Comunicación abierta y asertiva.
  • Apoyo en las decisiones y opiniones de los hijos.
  • Tener expresiones de afecto en la familia.
  • Comprender las diferentes actitudes y rasgos de la personalidad.

Al tener en cuenta estos puntos, es más probable que los adolescentes se sientan valorados, aceptados, seguros de sí mismos y de la familia.

Como consecuencia, los hijos acudirán a los padres para que les guíen y ayuden en el desarrollo social con sus pares. Sirviendo de guía para diferentes situaciones sociales y ayudando a desarrollar estrategias de socialización sanas. La consecuencia es que dejaran de ver al alcohol como un buen facilitador social.

Padres con su hija adolescente
 

Estrategias para evitar el consumo de alcohol en los adolescentes

Existen diferentes estrategias que se pueden implementar para que los adolescentes se alejen del consumo de bebida alcohólicas.

Una de ellas es estimular el aprendizaje desde la niñez de los valores positivos. En este caso, muchos adolescentes, igual que los adultos, tienden a mantener una coherencia entre los valores que defienden con sus actos y aquellos que defienden con sus palabras.

Un desapego por la disonancia que favorece el autocontrol. Un elemento que permite a los adolescentes satisfacer sus necesidad de autonomía y sus ganas de experimentar. Por lo tanto, este tipo aprendizaje no solo ayudará a que el comportamiento sea mejor en cualquier tipo situación, sino que también les alejará del consumo de alcohol.

Otra de las estrategias que se puede utilizar es realizar una escuela para padres. En ella profesionales de psicología, educación y ciencias sociales facilitan diferentes herramientas para que sepan cómo posicionarse ante los retos que puedan plantearles los adolescentes.

El objetivo de esta actividad es que los padres sean capaces de estimular:

  • Valores.
  • Habilidades sociales.
  • Conductas adecuadas.
  • Afrontamiento a las dificultades.
  • Autoestima.
  • Equilibrio psicológico en sus hijos.

Todo esto se da con el fin de que ellos mismos sean quienes cuiden de su salud, priorizando los beneficios sobre a esta a otros derivados del consumo de alcohol, como puede ser el aumento de la cohesión en el grupo.

 

Asimismo, pueden transmitir el mensaje el alcohol no es el mejor facilitador social, ya que hay estrategias más poderosas y menos arriesgadas.

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