¿Por qué tengo tanto sueño? Causas y soluciones - La Mente es Maravillosa

¿Por qué tengo tanto sueño? Causas y soluciones

María Hoyos 21 junio, 2018 en Psicología clínica 0 compartidos
Mujer con mucho sueño

Nuestras dificultades para dormir pueden apoyarse en diferentes factores, al igual que esa necesidad continua de cerrar los ojos que tienen algunas personas o nosotros mismos en algunos periodos. Así, la sensación de tener mucho sueño de manera continuada puede ser el síntoma de una enfermedad o la consecuencia lógica de no descansar bien durante los periodos destinados a ello.

Hablamos de exceso de sueño cuando la necesidad de dormir se presenta fuera de las horas destinadas a ello y, ya de por sí, este tiempo supera las ocho horas. No debe confundirse con la fatiga o la apatía, las cuales están causadas a menudo por la falta de ocupación física y mental. Por otro lado, la necesidad de dormir a todas horas puede estar motivada por una depresión o por haber pasado por una etapa de mucho estrés.

Los trastornos del sueño

La somnolencia puede estar causada por muchas enfermedades relacionadas con el sueño, también llamadas trastornos del sueño. Entre ellas se encuentran la hipersomnia, la narcolepsia, la apnea del sueño, el insomnio o el síndrome de Kleine-Levin. De estos ejemplos, los relacionados con la somnolencia extrema son la hipersomnia, la narcolepsia y el síndrome de Kleine-Levin, también denominado “síndrome de la bella durmiente”.

Mujer con insomnio

Hipersomnia

La hipersomnia se subdivide en diferentes clases, pero todas hacen referencia a la abundancia de sueño durante el día. Las hipersomnias no impiden el sueño nocturno, por lo que las personas que las padecen duermen sin mayores problemas durante la noche.

El sueño que experimentan tiende a aparecer en situaciones monótonas en las que la estimulación se encuentra por debajo de un determinado umbral. Ejemplos de esta clase de situaciones pueden ser las conferencias, las reuniones en el trabajo o el cine. En ningún momento este sueño diurno es reparador, por lo que los pacientes ven frustrado su día a día por esta sensación, disfrutando en pocos momentos de la sensación de estar descansados.

El síndrome de Kleine-Levin

Una clase de hipersomnia, la hipersomnia recurrente, se relaciona con el síndrome de Kleine-Levin, no muy común y que afecta fundamentalmente a hombres. Los episodios de sueño extremo en esta enfermedad ocurren con una frecuencia de 1 a 10 veces por año y su duración oscila entre días y semanas. Estas personas pueden dormir de 16 a 18 horas.

Narcolepsia

Los pacientes de narcolepsia pasan inusualmente rápido de la fase de alerta a la fase REM, por lo que sufren “ataques de sueño” en situaciones inesperadas. Estas “siestas” duran unas horas y, aunque el efecto es reparador, la necesidad de dormir se presenta de nuevo a las 2-3 horas. Esta necesidad es muy peligrosa, ya que pueden quedarse dormidas mientras caminan o conducen.

Estrategias para prevenir o aliviar los síntomas

Detectada la necesidad anormal de dormir, lo primero será consultar a un especialista. Por otro lado, adquirir unos buenos hábitos relacionados con el descanso siempre nos beneficiará, independientemente de que padezcamos o no una patología. Estas son algunas pautas que podemos seguir:

  • Beber suficiente agua. Una mala hidratación hará que nos sintamos más cansados. Si realmente padecemos una enfermedad del sueño, no deberíamos agravarla con el mal hábito de no beber agua. Es más, con esta costumbre estaremos ayudando al buen funcionamiento del total de nuestro cuerpo.
  • Alejarse del estrés. Las situaciones que generan en nosotros estrés afectan a la calidad de nuestro sueño y lo alteran. Puede que tengamos la sensación de haber dormido profundamente durante muchas horas, pero haber tenido un sueño demasiado ligero.
  • Rodearse de emociones positivas. Las emociones negativas influyen en la fatiga y afectan de muchas otras maneras a nuestro organismo. Cuando estamos bajos de ánimo o angustiados solo nos apetece dormir.
  • Crear patrones saludables. Un buen método para controlar nuestro sueño es mantener una rutina clara: irnos a la cama siempre a la misma hora, evitar las siestas largas y a horas variadas y dormir siempre una cantidad saludable de horas. De esta manera, nuestros ritmos circadianos estarán en perfecto estado de salud.

Mujer dormida

Pensemos que nuestro patrón de sueño puede verse modificado por diferentes circunstancias de nuestro entorno: no es necesariamente un indicador de enfermedad. Nuestra forma de dormir cambia constantemente, en función de nuestra edad, nuestros hábitos o cómo nos relacionemos con el entorno. Es por ello que, ante cualquier sospecha y como paso previo a preocuparnos, deberíamos consultar con un especialista y aplicar las estrategias que hemos citado (solucionen o no el problema, en todos los casos van a lograr que descansemos mejor).

María Hoyos

Soy filóloga y profesora de español: mi meta en la vida es comunicar y transmitir conocimiento. Y la información es el camino para ello.

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