¿Por qué unas veces caemos bien y otras no tanto?

Raquel Muñoz Jorge · 22 febrero, 2014

Una vez leí que para caer bien a una persona tienes que hacer muchas cosas y para caer mal no tienes que hacer nada. Sí que es cierto que puede haber personas que no logren caer bien en bastantes ocasiones, algunos expertos consideran que no es cuestión de genes, sino de habilidades sociales por lo que afortunadamente es posible aprender un poco de carisma para conseguir ser más popular si ese es nuestro deseo.

¿Pero cuáles son las causas que provocan que a veces caigamos bien y otras veces caigamos mal, si somos la misma persona?

Algunos expertos aseguran que el físico puede influir a la hora de caer bien o mal, hablan de un instinto básico o primitivo en el caso de los bebés. Por ejemplo un recién nacido “se ríe y pasa más rato observando una cara bonita con una expresión amable que una cara que no le resulte tan agradable”. Así que aunque suene injusto, los guapos podrían de entrada caer mejor que una persona que no sea tan espectacular físicamente hablando.

Otros expertos señalan que es suficiente ocho segundos para determinar si una persona nos cae bien. Sugieren que esto se debe a que en sólo 300 milisegundos (medio segundo) la imagen del individuo queda grabada en nuestro lóbulo frontal, el cual durante ocho segundos analiza los rasgos que de acuerdo a nuestra memoria, neuronas espejo y conocimiento determinan si es agradable o no.

A parte de un instinto básico o lo que analiza nuestro cerebro en ocho segundos existen otros factores que pueden hacer que una persona nos caiga mal de entrada, como aquellas personas que de buenas a primeras empiezan a contar su vida privada o sus problemas sin mostrar ningún interés por conocerte. También están aquellas a las que las les gusta escuchar cosas positivas y no le gusta oír las negativas,  las que hablan mal de terceras personas, las que sólo hablan de sí mismas o las que hablan todo el tiempo sin dejar hablar a los demás.

Por otro lado, que caigamos mal, y no sea explicable por un déficit en nuestras habilidades sociales, puede deberse a que despertamos emociones en los demás. Algún aspecto físico o psicológico, nuestra sonrisa, nuestra manera de andar, nuestra manera de gesticular le recuerda a alguna otra persona con la que ha tenido una mala experiencia y lo extrapola a nuestra personalidad o a nuestra visión de conjunto, en ese caso tan sólo caemos mal porque está basado en la emociones de la otra persona debido a sus experiencias vividas con recuerdos negativos y sería algo completamente ajeno a nosotros.

 

¿Cuáles son las caractéristicas comunes de las personas que caen bien?

 

1. Escuchan y se interesan por la situación de su interlocutor.
2. Saben conversar
3. Aprecian a los demás y hacen cumplidos.
4. No critican a los demás y no se quejan.
5. Sonríen más y se muestran cercanas y cariñosas
6. Valoran opiniones, aceptan consejos y reconocen  los propios errores
7. Saben pedir favores y saben agradecer.

 

Algunos consejos para aumentar nuestra popularidad en un nuevo grupo

 

-Hay que cuidar los gestos: sonreír y no tensar los rasgos de la cara (los labios tensos, los dientes apretados y la mandíbula rígida producen rechazo). Las personas inconscientemente analizamos el lenguaje no verbal, ya que nos proporciona más información que el lenguaje verbal.

Practicar la escucha activa: Dejar hablar a los demás y escucharles con interés, tratando de entender cómo se sienten y de qué manera se les puede ayudar. Si no se está de acuerdo en algo, expresarlo con asertividad.

Utilizar el humor si la ocasión lo permite: el acto de bromear puede actuar  como un imán en las relaciones personales. Pero es importante no abusar de él.
Ser tolerante: un modo de hacerse querer es aceptar a cada persona como es, sin prejuicios. Es una cuestión de respeto.

Cuando conoces a alguien nuevo hay que asegurarse de recordar su nombre y repetirlo varias veces a lo largo de la conversación. A las personas les resulta agradable escuchar su nombre a lo largo de una buena charla.

Y recuerda si no le caes bien a alguien, tampoco es el fin del mundo, no podemos  caerle bien a todo el mundo , aunque seamos seres excepcionales y nos comportemos como tal, siempre habrá alguien que le encuentre algún “ Pero” a nuestra manera de ser y de actuar. Lo mejor en estos casos es aceptarlo y vivir con ello y si no le caes bien a alguien ¡Seguro que al menos habrá como mínimo otras 99 personas que encuentren grata tu compañía!

Por último sé tu mismo si tu te ves bien los demás te verán bien.