Pros y contras del trabajo a distancia: ¿te independiza o te aísla?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 4 diciembre, 2018
Edith Sánchez · 4 diciembre, 2018
El trabajo a distancia es uno de los nuevos fenómenos en la cultura. Aunque le da mayor autonomía al trabajador, también puede volverse invasivo y deteriorar su mundo social. Así mismo, eventualmente empobrece intelectualmente su labor.

El mundo del trabajo ha cambiado significativamente en los últimos años. Una de las transformaciones más relevantes es la irrupción y masificación del trabajo a distancia. Hoy en día es una modalidad que está presente en todo el planeta prácticamente. Y se espera que en el futuro sea la modalidad laboral que predomine.

El trabajo a distancia trae consigo grandes beneficios. Permite ahorrar tiempo valioso en desplazamientos de un lugar a otro, a la vez que contribuye a disminuir las congestiones de tránsito y, por lo tanto, la contaminación ambiental. En general, ofrece mayor flexibilidad en la organización del tiempo y le da mayor autonomía al trabajador.

Sin embargo, el trabajo a distancia también tiene varios aspectos problemáticos. Entre otros, el hecho de que casi siempre implica laborar físicamente en soledad. No tienes el compañero al lado para comentar con él alguna cosa o para bromear durante una pausa. Los demás comienzan a ser una presencia abstracta y estrictamente funcional.

Esto plantea interrogantes en torno al futuro de las organizaciones. ¿Ya no existirán los entornos colaborativos? ¿Será nociva esa falta de contacto con los pares, que muchas veces contribuye a resolver problemas y generar innovaciones en conjunto?

Si quieres ir rápido, ve solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado”.

-Proverbio africano-

Persona trabajando distancia

Los pros del trabajo a distancia

El trabajo a distancia ofrece beneficios muy relevantes. El primero de ellos, ya mencionado, es el ahorro de tiempo en desplazamientos. Esto también implica ahorro de dinero y de energía emocional, al no tener que enfrentar el frenesí que muchas veces hay en las grandes ciudades. Por todo esto, es más económico tanto para el trabajador, igual que para la empresa y para la sociedad.

De otro lado, con el trabajo a distancia, o teletrabajo, se eliminan las barreras geográficas. Una persona puede trabajar en cualquier parte del mundo, para cualquier empresa del mundo. La compañía sale ganando porque esto le permite acceder a perfiles eventualmente más talentosos. Y el trabajador también, pues tiene un mercado laboral mucho más amplio para escoger.

El teletrabajo, sobre todo, le ofrece un amplio margen de autonomía al trabajador. Además de que tiene más posibilidades de negociar su horario, también se evita otras presiones del trabajo presencial. Por ejemplo, tiene que invertir menos en ropa de calle. Así mismo, cuenta con la posibilidad de diseñar su propio entorno de trabajo y hacerlo de la manera que le haga sentir más cómodo. En últimas, el trabajo a distancia le da mayor independencia.

Los contras del teletrabajo

Así como el trabajo a distancia garantiza mayor autonomía, también exige una gran autodisciplina. No hay nadie haciendo un seguimiento estricto de la labor y esta falta de control externo podría llevar a algunas personas a desorganizarse. Hay quienes no logran replicar la rutina laboral de la empresa dentro de su casa. Entonces el desorden y la inestabilidad serán la nota predominante.

Al no salir de casa diariamente, también los problemas del hogar terminan interfiriendo con la labor en algunas ocasiones. No hay un corte con el entorno familiar y si este no es saludable, esto traería consecuencias negativas sobre el rendimiento. Adicionalmente, es posible que en la casa haya muchas más interrupciones y distractores que en un lugar de trabajo. Esto podría incidir en que se gaste más tiempo realizando alguna actividad.

Por otro lado está el hándicap de que ya no se cuenta con un grupo de compañeros presente físicamente. Esto podría empobrecer la vida social y generar sensación de soledad. Así mismo, puede perjudicar el trabajo en el sentido de que se pierde el estímulo intelectual y emocional que da un equipo inmediato. Con ello, las labores podrían verse empobrecidas, así como las habilidades para el trabajo colaborativo.

Mujer trabajando en una cafetería

Un modelo en construcción

El trabajo a distancia es una modalidad relativamente nueva (ligada principalmente a la informática, aunque si buscamos en la historia encontraremos otros precedentes, como el trabajo de costura).Estamos en una fase en la cual se están puliendo y perfeccionando los métodos y los procesos para potenciar todas sus ventajas. De hecho, en el mundo de la informática no se registra un interés muy grande por solucionar los problemas de forma que este tipo de trabajo exige.

En principio, la distancia no tendría por qué ser una limitación para llevar a cabo experiencias colaborativas y de integración. Estas son la base de la innovación. Actualmente se ha impuesto la estructura tipo “pulpo”, en la cual hay una cabeza que concentra, crea y une a las piezas dispersas. Esto tendría que evolucionar con el tiempo.

Lo ideal es que el trabajo a distancia no genere trabajadores aislados, solitarios e invadidos por el trabajo en su vida personal. Hay muchas piezas por ajustar en ese objetivo. El teletrabajo es un desafío nuevo para las organizaciones y para los encargados del bienestar organizacional. Seguramente se diseñarán respuestas eficientes a esos retos en pocos años.