Psicodrama: la inigualable forma de representar los problemas - La Mente es Maravillosa

Psicodrama: la inigualable forma de representar los problemas

María Alejandra Castro 29 abril, 2018 en Terapias 0 compartidos
Dos máscaras mirándose de frente para representar la formación reactiva

El psicodrama es una herramienta terapéutica en la que la escenificación es el principal elemento. En este tipo de terapia pueden participar: niños, adultos, adolescentes y personas mayores. Consiste en conectarnos con lo más profundo de nosotros y representar lo que nos agobia. Así, es una forma creativa de solucionar los problemas que tenemos.

Entonces, el psicodrama busca solucionar los problemas a través de la representación teatral y el análisis que realiza el terapeuta y los participantes. Se trata de una técnica de psicología creada por Jacob Levy Moreno, un psiquiatra rumano al que se le ocurrió que es terapéutico escenificar lo que nos sucede. Aquí te contamos de qué se trata esta interesante forma de resolver nuestros conflictos.

Terapia de grupo

¿En qué consiste el psicodrama?

El psicodrama se utiliza en psicoterapia como medio para que los pacientes encuentren una solución a aquello que les agobia. Se puede aplicar de forma individual, en pareja, en familia, y en grupo; esto depende de cada persona y de cada terapeuta. En esta forma de intervención generalmente se mantiene el siguiente proceso:

  • Calentamiento. En esta parte del psicodrama se hacen ejercicios para que los asistentes se integren y tomen consciencia del inicio.
  • Escenificación. Aquí se anima a una persona para que explique el problema que tiene, y esta puede representarlo o escoger a otras para que escenifiquen su problema.
  • Análisis grupal. En esta parte del encuentro, las personas comparten su experiencia, bien sea porque hayan participado actuando o a través de la percepción que obtuvieron siendo espectadores.
  • Cierre. Aquí cada participante habla de su aprendizaje durante la sesión. Finalmente, el terapeuta hace un resumen de la sesión y facilita su comprensión.

En todos los pasos interviene el terapeuta, ayudando a que el proceso fluya e interviniendo cuando lo considere necesario. Por ejemplo, si una persona se desborda o si tiene que hacer énfasis en algo. Además, el grupo tiene una participación activa, no solo en el momento de la escenificación sino en la parte del cierre y el análisis grupal, lo que hace que cada participante del psicodrama resulte esencial.

Este proceso facilita la disposición de los participantes, porque cada paso va favoreciendo una mayor apertura e integración de las personas que desarrollan el psicodrama. Además, no solo aporta estos aspectos a nivel psicológico, sino físico a través de los ejercicios diseñados por el terapeuta. Entonces, cada paso no es una improvisación, este proceso está debidamente planificado por el terapeuta, quién sabe lo que necesita el grupo.

¿Por qué funciona el psicodrama?

A veces cuando tenemos problemas nos cuesta asumirlos y entenderlos, incluso nos cuesta saber qué es lo que nos pasa. A través del psicodrama podemos darle forma a esos pensamientos y emociones que nos hacen sentir mal; la representación, en este caso, es el papel en blanco sobre el que escribir.

La escenificación facilita la expresión de esos aspectos difíciles de elaborar. Esto sucede porque la persona es capaz de ver sus problemas desde otra perspectiva y explora mentalmente o en el escenario diferentes posibilidades como solución. Además, se siente apoyada por el grupo y por el terapeuta. Y, porque los ejercicios ayudan a que la persona se desinhiba y vaya mostrando qué es lo que le sucede.

Mujer con máscara

Ahora bien, el facilitador es indispensable, porque es quien guía el proceso, ayuda a interpretar y a desarrollar diferentes rutas para solucionar los problemas. Entonces, el terapeuta es imprescindible para guiar el proceso, establecer cuáles son las necesidades del grupo y analizar los elementos que se presentan durante el proceso. Por ejemplo, obtiene mucha información a través del lenguaje no verbal, una maravillosa forma de interpretar lo que mostramos a través del cuerpo.

Por otra parte, el psicodrama funciona porque potencia el crecimiento personal a través del aprendizaje de la experiencia directa simulada. Y, al fomentar el vivir el momento presente, amplía la mirada. Es decir, promueve que apliquemos en nuestra cotidianidad el poner atención al “aquí y ahora” y a ver los problemas desde diversos ángulos. Por ende, ayuda a que entendamos nuestras ideas y pensamientos desde una perspectiva más amplia.

Técnicas del psicodrama

En el psicodrama, las formas de escenificación son múltiples. Cada terapeuta pone a disposición de los participantes diferentes métodos para facilitar la solución de los problemas. Entonces, cada encuentro psicodramático va a ser distinto. Aquí te mostramos algunas formas de escenificación del psicodrama, veamos:

  • La escultura. Se trata de hacer de una o más personas una escultura, que exprese esos sentimientos y pensamientos que nos agobian. La persona también puede moldear su propio cuerpo. Esta es una maravillosa forma de poner toda nuestra creatividad.
  • El espejo. Consiste en que otras personas representen el problema que tenga alguno de los participantes y este lo vea desde afuera. Aquí aprenden ambas personas de la experiencia, y el público, como observador, también.
  • El soliloquio. Se trata de que la persona hable de lo que le sucede, como si estuviese pensando en voz alta.
  • Roles. Aquí la persona toma la función de otra en algún momento de la escenificación, para ver el problema desde los puntos de vista de otras personas que están involucradas en él. Y, para representar problemas de otros para facilitar el entendimiento de sus problemas y aprender de la experiencia.

Ahora bien, estas actividades siempre van acompañadas de un análisis que realiza el terapeuta y de sugerencias que hace este para propiciar un ambiente terapéutico. Y, todas las personas que participan, por ende, aprenden de cada experiencia, bien sea siendo protagonistas, ayudantes o espectadores.

El tipo de actividad va a depender de las necesidades de las personas que estén involucradas en el proceso psicodramático y de los problemas que se aborden. El terapeuta, como experto sabe determinar qué tipo de acciones se van a llevar a cabo para propiciar un ambiente de aprendizaje y expresión.

¿Qué propicia el psicodrama?

El psicodrama propicia diferentes aspectos. Aquí te mostramos algunos de ellos:

  • La toma de conciencia sobre los problemas.
  • La exploración de distintas soluciones para los problemas.
  • El autoconocimiento.
  • Comprender los sentimientos del otro.
  • Encuentro grupal.
  • Que las personas se hagan cargo de sí.
  • La creatividad.
  • La espontaneidad.
  • Vivir el presente.
  • Liberación emocional.

Psicóloga hablando con paciente

Ahora bien, mediante la dramatización, la interpretación y el análisis podemos llegar a entender lo que nos pasa, teniendo en cuenta el trabajo en grupo y la facilitación del terapeuta. Una maravillosa forma de encontrarnos con nosotros, desarrollar nuestra creatividad, hacernos cargo de lo que somos, y de comprender al otro.

El psicodrama es un recurso capaz de ayudarnos a solucionar nuestros conflictos. Cada experiencia será un aprendizaje, una forma increíble de autoconocernos y de fortalecer la empatía y la creatividad, liberándonos de las emociones y pensamientos que nos agobian. El psicodrama no sólo es una herramienta terapéutica, es una forma de expresión y solución de los problemas.

Referencia bibliográfica

Anchústegui, C. Técnicas básicas psicodramáticas. Instituto Español de Psicoterapia y Psicodrama Psicoanalítico, 1-9.

María Alejandra Castro

Psicóloga y psicoterapeuta enamorada de la neurociencia, el arte y la escritura.

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