Psicogerontólogo: características y funciones

Raquel Lemos Rodríguez · 5 agosto, 2018

Una de las ramas de la psicología se centra en las personas de la tercera edad para intervenir en este ciclo vital y mejorar su calidad de vida. El profesional que se dedica a esto se le conoce como psicogerontólogo y se especializa en satisfacer las necesidades específicas de estas personas que se encuentran en la vejez aportándoles herramientas que les serán muy útiles. Normalmente, desarrolla su trabajo en residencias geriátricas.

Al igual que la adolescencia no es un problema, sino una etapa vital, lo mismo sucede con la vejez. Solemos entender este periodo de nuestra vida como un lugar en el que se amontonan las pérdidas. Para cambiar esta visión, el psicogerontólogo se centra en otros aspectos fundamentales, que solemos dejar a un lado y que equilibran la balanza.

El psicogerontólogo crea grupos de apoyo

Muchas personas, cuando llegan a la tercera edad, se sienten solas. Sus hijos se han ido de casa para hacer su vida, su pareja puede que haya fallecido y los únicos familiares que tienen se encuentran lejos y con el peso de una agenda bastante apretada. En estas circunstancias, las personas se enfrentan a una de las peores enfermedades que afecta, también, a jóvenes y adultos: la depresión.

Para bajar el riesgo, el psicogerontólogo puede crear y gestionar grupos de apoyo. Sentirse acompañado por otras personas que se encuentran en el mismo ciclo vital, sentir que alguien escucha con interés sus historias y entablar lazos de amistad mejorará sin duda la calidad de vida de las personas mayores.

Los grupos de apoyo le permitirán al psicogerontólogo trabajar con las personas mayores aspectos tan importantes como la autoestima. Algo esencial que les hará sentirse mucho menos vulnerables a lo que les está ocurriendo y que les permitirá disfrutar de una mejor calidad de vida.

Un psicogerontólogo se centrará en aspectos que más pueden mejorar la calidad de vida de la persona. Los grupos de apoyo son una herramienta que ayuda a que las personas mayores que se sientan autorrealizadas, participativas, cuidadas. Pero, sobre todo, les ayudará a sentirse independientes.

psicogerontólogo con un anciano

Herramientas para el afrontamiento de retos

Como mencionamos al principio, el psicogerontólogo cuenta con una serie de herramientas fundamentales destinadas a las personas de la tercera edad que pueden ayudarles a alcanzar determinados objetivos. Algunos de ellos los vamos a exponer a continuación:

  • Procesos de duelo: ante la muerte de un familiar o de la pareja, el psicogerontólogo ayudará a la persona a pasar por cada una de las etapas del duelo para superar esta situación, evitando que se estanque y que caiga en depresión, para que así pueda comprender cada día sigue lleno de posibilidades.
  • Control de emociones: el psicogerontólogo animará a la persona a compartir sus emociones y le enseñará procedimientos para que pueda ser más inteligente en su gestión.
  • Potenciar la autonomía: muchas personas, cuando alcanzan una edad, pueden acumular un buen número de limitaciones. En este caso, lo importante no es lo que no pueden hacer, sino lo que sí pueden hacer.
Manos de un psicogerontólogo y una persona mayor

El mayor de los retos con los que se encontrará el psicogerontólogo es el acompañamiento y el acercamiento a la muerte. Un final que todos experimentaremos y que puede generar mucho sufrimiento y desolación cuando lo sentimos demasiado cerca.

Como hemos visto, el psicogerontólogo tiene a su alcance varias herramientas para atenuar el impacto de las pérdidas, incluso el miedo a la última, que es la vida. La memoria, el pasado, es una gran ayuda para las personas mayores: el orgullo por aquello que hicieron. Sin embargo, no lo es menos el hecho de que sigan pudiendo participar de recuerdos que merezcan la pena.

El psicogerontólogo tiene un papel fundamental si una persona sufre una enfermedad terminal en este ciclo de su vida o si, aun gozando de una buena salud, le atemoriza ese final de esta etapa. Su sensibilidad y su capacidad emocional serán indispensables para realizar un buen acompañamiento y afrontamiento de la muerte.

Como nos hemos podido dar cuenta, los profesionales de la psicología tienen también papel importante y que requiere de mucha sensibilidad cuando se trata de ayudar a las personas de la tercera edad. Saber mejorar su calidad de vida y evitar el aislamiento que muchas suelen padecer en esta etapa de su vida es indispensable para que puedan disfrutar, hacer amigos, continúen aprendiendo y, en definitiva, disfrutar de un presente que siguen pudiendo disfrutar.