Psicología budista para afrontar las emociones difíciles

Sara Clemente · 23 diciembre, 2017

Las situaciones emocionalmente difíciles y dolorosas forman parte del ciclo de la vida. Por otro lado, este tipo de situaciones, o suelen escapar a nuestro control o son consecuencia directa de nuestras decisiones o acciones. Por eso, normalmente tendemos a encerrarnos en nosotros sin saber qué hacer o cómo reaccionar. Este es uno de los casos en los que la psicología budista puede ayudarnos.

Para afrontar cualquier desavenencia, a menudo es el apoyo de las personas de nuestro alrededor el que nos mantiene a flote o nos ayuda a seguir avanzando. Pero, ¿y cuándo no queremos o tenemos a amigos o familiares cerca? Es momento de que conozcas más en profundidad los beneficios que te puede reportar la psicología budista.

Surgió para acabar con el sufrimiento humano

Se suele considerar al budismo como una de las principales religiones del mundo oriental. Hace 2.500 años, esta corriente nació como un sistema filosófico y psicológico, sin ningún tipo de pretensión religiosa. De hecho, según el asceta Siddharta Gautama, conocido como Buddha, el budismo es la ciencia de la mente.

Buddha fundó esta escuela con la finalidad de dar a conocer un método que erradicara el sufrimiento, el nuestro. Para ello, parte de una serie de postulados y de una estructura de pensamiento muy útil para entender y aceptar tus emociones.

Budismo

4 nobles verdades de la psicología budista

La psicología budista parte de una idea que, aunque puede parecer pesimista, es esperanzadora: la naturaleza de la vida humana es el sufrimiento. A partir de ahí, propugna cuatro nobles verdades. Estas contienen la mayoría de las enseñanzas de la psicología budista y son la base sobre la que se sustenta este tipo de meditación:

  • El sufrimiento existe.
  • El sufrimiento tiene una causa.
  • El sufrimiento puede acabarse, extinguiendo su causa.
  • Para ello, debemos seguir el noble camino óctuple.

Erradicar nuestro sufrimiento o “dukkha”

Para poder afrontar estas situaciones difíciles y erradicar el dolor, Buddha propone que necesitamos conocer su origen. Y solamente cuando hayamos establecido esa causa podremos liberarnos de nuestro sufrimiento. Solo así seremos capaces de ver la inutilidad de nuestras preocupaciones y desalientos.

“El 10% de nuestra vida está relacionado con lo que nos ocurre, y el 90% restante, con la forma en que reaccionamos ante ello”

– Stephen R. Covey –

Según la psicología budista, las personas llevamos a cabo numerosos hábitos que nos han convertido en unos ignorantes de la vida. Desconocemos cuáles son los procesos y etapas de la vida y eso es lo que nos causa sufrimiento.

“El dukkha proviene del deseo, apego y la ignorancia. Pero puede ser vencido”

-Buddha-

Mujer triste mirándose al espejo

Los postulados prácticos

La última de las cuatro verdades habla del Noble camino óctuple. Un sendero o camino compuesto por 8 ramas o postulados prácticos que permiten lograr la armonía, el equilibrio y el desarrollo de la conciencia total. Se suele representar con la rueda del dharma, donde cada uno de los rayos simboliza un elemento del camino. Estas ramas se pueden agrupar, a su vez, en tres grandes categorías:

  • Sabiduría: comprensión y pensamiento correctos
  • Conducta ética: palabra, acción y ocupación correctas
  • Enrenamiento de la mente: esfuerzo, atención consciente y concentración, meditación o absorción correctos.

Estas 8 postulados no deben ser interpretados como una serie de pasos lineales. Sino que han de ser desarrollados de manera simultánea, dependiendo de las capacidades de cada uno.

La mal incomprendida felicidad

Todos queremos ser felices, pero nadie está de acuerdo en cómo definir la felicidad. Cada persona tiene una idea diferente de lo que es: ascender en el trabajo, abundancia material, tener descendencia… Esta corriente asegura que ni siquiera cuando conseguimos todas esas metas que nos proponemos, nos sentimos en plenitud.

Cuando uno de nuestros deseos se cumple pasamos a otro y después a otro. Y así poco a poco vamos sumiéndonos en un círculo que no parece terminarse. Todo ello con la falsa esperanza de ser felices.

Necesidad de liberarnos del apego

La psicología budista considera que los deseos instaurados en nuestra mente nos llevan a derivarnos psicológicamente y desembocan en el apego (a personas, a bienes materiales, a creencias…). Es precisamente esta una de las causas de mayor sufrimiento, porque al apegarnos, nos identificamos con objetos o personas y perdemos nuestra identidad. Nos olvidamos de nosotros mismos y las verdaderas necesidades humanas.

El budismo nos da herramientas para poder trabajar sobre el apego y buscar el conocimiento. Solamente a partir de él podemos entender qué más requerimos (desarrollo personal, vida afectiva armónica…) y movernos en la escuela de la vida con mayor conciencia.

Buda con mariposas

¿Cómo dejar de sufrir?

A través de la meditación. Como hemos visto, las prácticas de reflexión budista pretenden aumentar la comprensión y la sabiduría y erradicar el sufrimiento. Aunque las técnicas, dependiendo de cada escuela y tradición varían, todas tienen el fin común de alcanzar de un estado de máxima atención y tranquilidad.

Estas son las principales corrientes del budismo que te pueden ayudar a dejar de sufrir en aquellos momentos especialmente difíciles emocionalmente:

  • Theravada: se define a sí mismo como analista. Por eso anhela describir los diferentes estados psicológicos o de meditación para sistematizar la experiencia meditativa.
  • Zen: se centra en la espontaneidad e intuición de la sabiduría. Su práctica busca una armonía natural en el individuo y evitar el dualismo en la comprensión de la realidad.
  • Tibetano: busca aumentar la comprensión de la realidad a niveles profundos. Por eso, se focaliza en los mecanismos simbólicos e inconscientes de la mente. Es la más simbólica y mágica de todas las tradiciones budistas.
  • De la Tierra Pura: resalta la devoción, humildad y gratitud como vías directas de realización espiritual. Es un tipo de meditación devocional donde los mantras son los protagonistas.

En definitiva, el budismo trata de que te relaciones con tus emociones abiertamente. De que las hagas conscientes, las designes y las aceptes. Son parte de tu existencia pero, como todo, son cambiantes, por eso no hay necesidad de controlarlas.