Psicología de la moda: el lenguaje de tu ropa

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 30 septiembre, 2018
Eva Maria Rodríguez · 3 octubre, 2018

No es necesario ser un entusiasta de la moda para darse cuenta de la importancia que tiene la manera de vestir en cómo nos ven los demás. La ropa entra de ese cajón de elementos que analizamos cuando, por ejemplo, nos presentan a alguien (psicología de la moda). La ropa que vestimos nos permite proyectar la autoimagen de nosotros que queramos mostrar.

Incluso si no es nuestra intención, la forma de vestir puede decirles mucho a los demás sobre nosotros. Además, puede que lo que queramos transmitir con nuestra ropa no sea lo que los demás interpretan. En este artículo hablaremos de psicología de la moda.

Diversos estudios científicos y encuestas psicológicas han estudiado el verdadero impacto de las elecciones de vestuario en la forma en que nos percibimos y juzgamos entre nosotros. Los diferentes experimentos han revelado resultados sorprendentes.

“Las características especificas que hacen atractiva a una persona dependen de la moda de la época, tanto física como mentalmente”.

-Erich Fromm, El arte de amar (1956) –

La moda no es solo cosa de mujeres

La creencia de que las mujeres son más conscientes de la moda que los hombres está muy extendida. Sin embargo, los estudios demuestran que los hombres están más condicionados por la moda de lo que la mayoría de nosotros piensa. Contrariamente a las creencias comunes, Solomon y Schopler (1982) demostraron que los hombres son a menudo más influenciados que las mujeres en lo que respecta a su sentido del vestir personal y a la forma en la que son valorados.

Además, con independencia de que seas hombre o mujer, las elecciones de moda que hagas pueden afectar tanto a la propia imagen y a la impresión que transmite a los demás como a la forma en que las personas se comportan contigo. Pueden influir en todo, desde el resultado de un partido deportivo hasta el juicio que se puede formar un entrevistador sobre tu capacidad para trabajar.

Hombre probándose ropa

En este sentido, un estudio encontró que usar el color rojo en la ropa deportiva aumentaría la probabilidad de ganar. Otra investigación quiso averiguar en qué medida la ropa de un solicitante influye en las percepciones del entrevistador sobre las características de gestión y las decisiones de contratar mujeres para los puestos directivos.

La masculinidad de la ropa fue significativa al predecir la percepción de todas las características de gestión examinadas. Los solicitantes fueron percibidos como más enérgicos y agresivos al vestir topa “más masculina”. Los solicitantes también recibieron recomendaciones de contratación más favorables al usar ropa más masculina.

Psicología de la moda: lo que tu ropa dice de ti

La ropa y la forma de vestir no siempre ha sido tan variada dentro de una cultura ni tampoco ha tenido tanta influencia. Los avances técnicos aparecidos a lo largo de los siglos son los que han hecho significativo al vestuario.

Al principio, el objetivo principal de la ropa era mantenernos calientes y secos, además de protegernos del sol o el polvo. Era una cuestión de supervivencia. Poco a poco se le fue dando también una utilidad práctica para facilitar tareas cotidianas (por ejemplo, lo vemos en la inclusión de bolsillos en las piernas). A medida que los medios tecnológicos avanzaron, la ropa empezó a dejar de ser tan importante en términos de supervivencia y utilidad.

La ropa ya no solo nos ayuda a sobrevivir y nos facilita las tareas.  Así, si bien es verdad que la ropa no ha dejado de ser un útil práctico, también ha ganado significado en otros campos. Por ejemplo, vemos como determinada ropa o determinadas marcas pueden llegar a representar un estatus determinado.

En muchas sociedades, el sentido del vestir personifica la riqueza y el gusto personal. George Taylor demostró esto con el Índice Hemline (1926). Taylor señaló que cuando un país entra en recesión y adopta hábitos de gasto austeros, las mujeres a menudo muestran una preferencia por los vestidos más largos, mientras que en tiempos de prosperidad la tendencia es la contraria.

“Es muchísimo más fácil ser buena cuando las ropas están a la moda”.

-Lucy Montgomery, en Ana de las Tejas Verdes (1908)-

Una segunda influencia clave en nuestro sentido del vestir es el resultado de millones de años de desarrollo como especie. Al igual que ocurre con muchos animales, el concepto de selección de pareja en la psicología evolutiva sugiere que nuestro comportamiento está determinado por nuestros esfuerzos para encontrar pareja y reproducirnos.

La capacidad para elegir atuendo también nos ofrece una posibilidad: la de diferenciarnos, la de hacernos más atractivos para aquella persona a la que pretendemos como pareja. Piensa, salvando las distancias, en un pavo real mostrando su abanico de plumas encubiertas cuando está tratando de atraer a una hembra para aparearse.

Por el contrario, también podemos usar la ropa para fundirnos en una multitud y ocultar nuestra individualidad; por ejemplo, vistiéndonos con un uniforme o adoptando estilo más o menos homogéneo en un determinado entorno. Qué mal visto está eso de llevar un vestido repetido, ¿no?

Mujer con vestido rojo

Las influencias culturales en la psicología de la moda

Muchos de los hallazgos de la investigación sobre la psicología de la moda y las elecciones de ropa están sujetos a los valores culturales de la sociedad en la que vive una persona. Las diferencias culturales son importantes. De hecho, no en todas las culturas se perciben las mismas cualidades asociadas, por ejemplo, a un color concreto.

También es necesario destacar que la superficialidad de las elecciones de ropa raramente es el único factor, en cuanto a vestimenta, que condiciona la imagen que nos hacemos de los demás o que los demás se hacen de nosotros. Así, no solo importa la ropa, sino también cómo la llevemos o cómo la conjuntemos.

“La moda tiene que ver con dos cosas: la evolución y todo lo contrario”.

-Karl Lagerfeld-