El papel de la psicología en el fútbol infantil

Maria Prieto · 27 julio, 2018

La psicología en el fútbol infantil es una disciplina fundamental. Nos sirve para analizar en profundidad el papel que juegan todos los factores que conforman el entorno del niño que practica este deporte. El comportamiento de los padres, los métodos de los entrenadores y la actitud de los niños son los pilares sobre los que se sustenta el éxito o fracaso de un equipo de fútbol.

El fútbol es probablemente el deporte más seguido en la mayor parte del mundo. Millones de personas lo adoran tanto para practicarlo como para disfrutarlo en los campos o a través de los medios de comunicación. Todos opinan sobre el juego: el público, los aficionados, los periodistas, los jugadores y los técnicos.

Por lo tanto, se trata de un deporte con un gran impacto social y económico, independientemente de si hablamos de fútbol infantil, profesional o de alto rendimiento.

El papel de la psicología en el fútbol infantil

En los últimos años, el fútbol infantil está adquiriendo una gran importancia. Además, se ha transformado en una de las áreas de desarrollo de la psicología del deporte aplicada que más repercusiones tiene dentro del ejercicio en esta en esta etapa. Dadas sus características, tiene una gran importancia a la hora de educar de forma adecuada y saludable a los más pequeños.

Cada vez más equipos de categorías infantiles y juveniles cuentan con la figura del psicólogo como referente en la estrategia deportiva. Este profesional es imprescindible a la hora de establecer técnicas efectivas de comunicación entre los jugadores. También se encargan de desarrollar un código de conducta adecuado, el cual puede ser de gran ayuda para los pequeños futbolistas a la hora en enfrentarse al éxito o el fracaso en la cancha de juego.

Niños y niñas jugando a fútbol

Por qué es importante la psicología en el fútbol infantil

Psicólogos y entrenadores están a favor de un deporte formativo, sin marcadores; un juego donde el objetivo sea disfrutar, crear hábitos de vida saludable y transmitir valores. Sin embargo, algunos aficionados al fútbol no están de acuerdo con esta visión: alegan que se perdería la esencia de este deporte, no se incentivaría el esfuerzo de los pequeños y la sana competitividad que se produce en las canchas.

La catedrática de antropología de la Universidad de Valencia Petra M. Alonso-Geta afirma que el problema es que a día de hoy el futbolista de élite es el referente más deseado a nivel social. Para los niños jugar al fútbol es más que un partido, es como presentarse a escena para representar un papel muy importante. Si se les da bien y son buenos, saben que van a ser admirados y alabados por sus padres, entrenadores y el resto de compañeros del equipo. Ahora bien, esta situación también les provoca una presión excesiva.

El psicólogo deportivo trabaja sobre todo el tema de la adquisición de valores en los jugadores. Al mismo tiempo, les prepara técnica y tácticamente, ya que este profesional es consciente de que un niño que ha aprendido el valor del esfuerzo durante los entrenamientos estará más preparado para dar el cien por cien cuando el partido lo exija; sin embargo, siempre relativizará el resultado.

“Aprendo hasta de los niños en la playa; quizás porque mi futbol es algo infantil, me divierto como un niño”.

-Ronaldinho-

Las 5 claves del éxito según la psicología en el fútbol infantil

Los psicólogos deportivos son conscientes de que, al fomentar determinados valores en los más pequeños en el terreno de juego, les preparan para algo mucho más importante que marcar un gol. En realidad, les están educando para la vida. A continuación veremos cuáles son las principales áreas en las que se centra la psicología en el fútbol infantil.

1- Esfuerzo personal

Una de las premisas que los psicólogos deportivos inculcan en sus jugadores es que sin esfuerzo no se alcanzan las metas. Es importante que los pequeños sean conscientes de la importancia de la persistencia y el trabajo para mejorar a nivel persona y contribuir además, al éxito del equipo.

La carencia de fuerza de voluntad individual desemboca en el fracaso del grupo. Es necesario generar esa energía interior, básica para afrontar dificultades, retos y esfuerzos que requiere cualquier juego de equipo.

2- Trabajo en equipo

Los psicólogos deportivos deben despertar en los niños la humildad de afrontar que nadie es insustituible. En un equipo, todos trabajan para conseguir un objetivo común. Inculcar esta idea en ellos es un trabajo diario que debe estar presente en la rutina del entrenamiento.

El fútbol es un deporte que requiere del trabajo en equipo para conseguir el éxito. Todo equipo sabe muy bien que tiene una meta conjunta, donde el éxito sólo se logrará mediante el esfuerzo de todos y cada uno de los jugadores.

“Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”.

-Alfredo di Stefano-

3- Incrementar la autoestima

El psicólogo deportivo elabora al principio de la temporada un plan personalizado y de equipo para incrementar la autoestima de los jugadores. La clave para conseguirlo radica en que actúen de forma inteligente en función de los objetivos a conseguir.

Aumentar la autoestima de los jugadores puede ser muy útil no solo dentro del terreno de juego, también les servirá para desenvolverse mejor en todas las facetas de su vida.

Niños jugando al fútbol

4- Fomentar la empatía

Trabajar un valor como la empatía supone uno de los retos más complicados para el psicólogo deportivo. Esto se debe a que es difícil inculcar en los niños lo que significa ponerse en el lugar del otro.

La empatía permite ser comprensivo, solidario, generoso y sobre todo compañero. Por eso, emplear el fútbol para desarrollarla puede ser muy beneficioso para los más pequeños.

5- Educar en el respeto

Hay normas que son innegociables, como el rechazo a la violencia física y verbal o el respeto a los compañeros. Partiendo de esta premisa comenzará un proceso de negociación democrática para establecer el resto de normas. Sin embargo, el respeto debe estar siempre en la base de todas ellas.

Por su parte, las figuras de referencia, como padres, entrenadores y educadores, deben actuar siempre desde el respeto. Esto se debe a que son un ejemplo a seguir por los pequeños jugadores.

En conclusión, la psicología en el fútbol infantil puede servir para convertir esta actividad en mucho más. Con esta herramienta, se puede utilizar este deporte para fomentar valores positivos, educar a los niños para que sean mejores personas y lograr una sociedad más respetuosa.

“Me preocupa más ser buena persona que ser el mejor jugador del mundo”.

-L. Messi-