Psicopedagogo y psicólogo: diferencias y características

Fátima Servián Franco · 15 agosto, 2017

Una de las preguntas más frecuentes en las consultas de psicología está relacionada con las dudas a las que se enfrentan los padres en la crianza de sus hijos. La mayoría de ellas no requieren terapia, sino simplemente una respuesta profesional que mitigue la incertidumbre de los padres. En estos casos, nos encontramos con que muchos padres no saben exactamente a qué profesional dirigirse, si a un psicólogo, a un pediatra o un psicopedagogo.

La mayoría de los padres suelen acudir pediatra por descarte, pero posiblemente tengan más sentido asistir a psicólogo especialista infantil. Otros, sin embargo, acuden al colegio a por ayuda y se encuentran que el psicólogo suele estar más centrado en los problemas de formación y desarrollo de los pequeños. Y, en los centros que lo tienen, también está a mano la figura del psicopedagogo.

Muchas personas continúan confundiendo la labor de un psicólogo con la de un psicopedagogo. Es cierto, que en algunos aspectos la línea de trabajo que separa a ambas profesiones es muy fina, pero aún así estamos hablando de profesiones muy diferentes. Donde más aúnan estas dos disciplinas es en el marco académico, donde suelen trabajar codo con codo, complementándose y combinando las diferentes competencias para solucionar los posibles problemas en los procesos de enseñanza-aprendizaje. 

Ambas disciplinas estudian el ser humano y su objetivo último es la intervención, de ahí en parte las dificultades que nos encontramos a la hora de diferenciarlas. A lo largo de este articulo enumeraremos las principales diferencias y similitudes de estas profesiones que tan vinculadas han estado desde sus inicios. De hecho, en la composición de las dos palabras podemos encontrar el mismo morfema: “psico“.

La principal diferencia entre la psicología y la psicopedagogía estriba en que, la psicología posee una visión más amplia que implica a todos los aspectos de la vida, mientras la psicopedagogía presta atención específica al proceso de aprendizaje.

“Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre. El propósito de la educación es mostrar a la gente cómo aprender por sí misma. El otro concepto de la educación es adoctrinamiento”

-Noam Chomsky-

Cabeza de una persona formada por engranajes

Competencias profesionales en los diferentes ámbitos laborales

El psicopedagogo actúa en diferentes puntos, como la orientación y la intervención psicopedagógica. Campos en los que entran en juego un conjunto de conocimientos, metodologías y principios teóricos que posibilitan la ejecución de acciones preventivas, correctivas o de apoyo, desde múltiples modelos, áreas y principios, dirigiéndose a diversos contextos.

Dentro de las diversas áreas de intervención psicopedagógica, se ubica la orientación en procesos de enseñanza-aprendizaje, que ha centrado su atención en la adquisición de técnicas y estrategias de aprendizaje y en el desarrollo de estrategias metacognitivas y de la motivación. En este abordaje de los diferentes perfiles de las profesiones vamos tratar de esclarecer las pautas y objetivos diferenciados que tienen las diferentes disciplinas (Palacio, López y Nieto, 2006).

En cuanto a las competencias profesionales, el psicopedagogo actúa previniendo, detectando y tratando problemas relacionados con el aprendizaje, independientemente de la edad que tenga la persona afectada. Además, trabaja con programas educativos y distintas técnicas para facilitar el proceso de enseñanza.

Por otro lado, el psicólogo es un profesional orientado hacia un conocimiento más global y a su vez específico de la persona. Sus competencias son muy amplias, incluso si nos circunscribimos en exclusiva al ámbito educativo: abarcan desde el manejo de las emociones y los pensamientos hasta la gestión de las relaciones interpersonales.

“Conozca todas las teorías. Domine todas las técnicas, pero al tocar un alma humana sea apenas otra alma humana. El encuentro de dos personas es como el contacto de dos sustancias químicas: si hay alguna reacción, ambas se transforman”

-Carl Jung-

Psicóloga con un niño

Principales diferencias entre el perfil de un psicólogo y de un psicopedagogo

Los perfiles profesionales de estas dos disciplinas tienen aspectos comunes pero también diferenciadores. Concretamente, el trabajo del psicopedagogo se centra en al aprendizaje, los procesos subyacentes y sus conductas. No obstante, existen excepciones de expertos en esta disciplina que trabajan dentro de empresas para mejorar la calidad de vida de las organizaciones y los empleados.

La labor del psicopedagogo también está estrechamente relacionada con la integración, el apoyo a niños y adolescentes con dificultades y el seguimiento de menores que viven en hogares conflictivos.

Una de las tareas que aborda el psicólogo en estos ámbitos, es la detección de conductas anómalas o conflictivas en los pequeños, estableciendo el tratamiento y las pautas a seguir para su corrección. En el caso de que afecten a áreas de la personalidad, también se puede requerir el apoyo de medicación o trabajo conjunto con un psiquiatra.

Mujer coloreando con una niña

En el ámbito escolar, la principal función del psicopedagogo es la intervención en la práctica de la orientación utilizando estrategias específicas para conseguir resultados concretos. Existen dos modelos básicos en la intervención psicopoedagógica; el modelo clínico y el modelo de consulta.

Los psicólogos, por su parte, se ocupan de más ámbitos como la afectividad; las etapas evolutivas del desarrollo humano, la conducta, la personalidad, la vocación, el trabajo y los fenómenos sociales. En cambio, el psicopedagogo se especializa, como ya hemos visto, en los procesos de aprendizaje de una persona a lo largo de su vida.

Si nuestra problemática es especifica del ámbito educativo, sería más conveniente utilizar la ayuda profesional de un psicopedagogo pero si la problemática se expande a nuestros procesos psicológicos, sería más adecuado acudir a la figura de un psicólogo.

“La educación tiene dos objetivos: educar las habilidades y educar las sensibilidades. Una sin otra, carecen de sentido”

-Rubem Alves-

Manos de niños pintadas con caritas

Referencias bibliográficas

Bravo, V. (2009). Psicología educacional, psicopedagogía y educación especial.

Castro Solano, A. (2004). Las competencias profesionales del psicólogo y las necesidades de perfiles profesionales en los diferentes ámbitos laborales. Interdisciplinaria21(2), 117-152.

Manzanares Moya, A. (2004). Competencias al psicopedagogo: una visión integradora de los espacios de actuación en la familia profesional de educación. Bordón: Revista de Orientación Pedagógica56(2), 289-302.

Palacio, C. R., López, G. C. H., & Nieto, L. Á. R. (2006). Qué es la intervención psicopedagógica: definición, principios y componentes. El Ágora USB Medellín-Colombia6(2), 215-226.

Pérez Solís, M. (2011). Puede un psicopedagogo desempeñar el rol del psicólogo educativo? Profesionalización frente al intrusismo profesional. Estud. psicol.(Campinas)28(1), 3-13.