Síndrome de Münchhausen, la necesidad psicológica de estar enfermo

El síndrome de Münchhausen es un trastorno mental que consiste en fingir o provocarse dolencias para recibir cuidados médicos y permanecer hospitalizado. Si quieres saber más sobre él, ¡sigue leyendo!
Síndrome de Münchhausen, la necesidad psicológica de estar enfermo

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 18 febrero, 2023

A casi nadie le gusta enfermarse y pasar días en el hospital, pero a ellos sí: quienes padecen el síndrome de Münchhausen fingirán estar enfermos para recibir una atención que les resulta aun más vital que su misma salud.

Este síndrome (que recibe su nombre no de su descubridor, sino del barón Münchhausen, quien solía relatar aventuras fantásticas que nunca habían sucedido) consiste en fingir o provocarse dolencias para recibir cuidados médicos y permanecer hospitalizado.

Cualquier método es válido para quienes padecen este trastorno: desde aprenderse con precisión médica todos los síntomas de las enfermedades hasta producirse lesiones ellos mismos en su afán por recibir asistencia. Veamos los detalles de este trastorno.

Síntomas del síndrome de Münchhausen

Según un artículo de divulgación desarrollado por varios investigadores de la Universidad de los Andes, el síndrome de Münchhausen es subtipo de trastorno facticio grave y crónico, caracterizado por mentiras patológicas y una conducta errante de ir de médico en médico mientras se finge una enfermedad física.

La persona con este síndrome, según una revisión de Gheis y Mayer, intenta de manera persistente y repetitiva ser hospitalizado tras una representación de síntomas físicos muy verosímil y dramática.

A nivel sintomático, una publicación de la Revista Cubana de Medicina señala que una persona con este síndrome tiende a:

  • Fingir enfermedades, lesiones y otras patologías.
  • Inventar historias dramáticas y mezcla de verdades y falsedades.
  • Desear hacerse exámenes o intervenciones médicas.
  • Presentar cuadros clínicos típicos de un libro de texto.
  • Evidenciar procedimientos (cicatrices, resultados de exámenes, etc.).
  • Tener antecedentes de múltiples hospitalizaciones.
  • Omitir los consejos médicos.

Otros síntomas o manifestaciones que se pueden observar, según los expertos de la Clínica Mayo Clinic, son:

  • Conocimientos de términos médicos y enfermedades.
  • Síntomas vagos o contradictorios.
  • Problemas que empeoran sin razón.
  • Afecciones que no responden al tratamiento.
  • Resistencia a que los médicos hablen con familiares.
  • Afán de someterse a pruebas u operaciones riesgosas.
  • Recibir pocas visitas durante la hospitalización.
  • Discusiones con los médicos y el personal.

Los síntomas de este síndrome son variados y su manifestación depende de los conocimientos médicos o la fantasía del paciente. Sin embargo, las afecciones físicas que suelen simular o autoprovocarse son:

  • Dolores en cualquier parte del cuerpo; por lo que el paciente demanda analgésicos.
  • Fracturas de hueso y lesiones en las extremidades provocadas por el mismo paciente.
  • Alteración de la coordinación psicomotora o del equilibrio.
  • Parálisis o debilidad muscular localizada.
  • Dificultad para deglutir (tragar los alimentos).
  • Erupciones o abscesos provocados.
  • Hemorragias producidas por la ingestión de anticoagulantes que él mismo se autoadministró.
  • Variedad de síntomas provocados por la ingestión intencionada de medicamentos.
  • Fiebre de origen desconocido.
  • Trastornos neurológicos como cefaleas, mareos, pérdida de la conciencia o amnesia.
  • Hemoptisis (eliminación de sangre por el aparato respiratorio) por lesiones autoprovocadas en las vías aéreas superiores.

Es importante tener en cuenta que los síntomas físicos que manifiesta el paciente no corresponden con una enfermedad física identificable. A pesar de que se conoce la terminología médica y las rutinas hospitalarias, las respuestas al tratamiento no son acordes a las esperadas y empeora cuando se le observa.

Asimismo, es frecuente que este tipo de pacientes deambule de hospital en hospital mientras recibe distintos tratamientos. De hecho, tal y como describe un estudio llevado a cabo en la Universidad Complutense de Madrid, han sido llamados «vagabundos de hospital» y «pacientes peregrinos» por este motivo. Incluso, cuando la persona es descubierta por los médicos, tenderá a buscar asistencia con otros profesionales. Por tanto, ante tanto tratamiento innecesario, es común que lleguen a enfermarse de verdad.



Criterios diagnósticos

El síndrome de Münchhausen es considerado un trastorno mental y está registrado en la última versión del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V) como trastorno facticio. Según dicho manual, el trastorno facticio aplicado a uno mismo presenta los siguientes criterios diagnósticos:

  • Falsificación de síntomas físicos o psicológicos, o inducción de lesión o enfermedad, asociada a un engaño identificado.
  • La persona se presenta a sí misma ante los demás como enfermo, incapacitado o lesionado.
  • El engaño del paciente es evidente, incluso en ausencia de una recompensa externa obvia.
  • El trastorno no se explica por otro trastorno mental, como el delirante o el psicótico.

Asimismo, el DSM-V afirma que el trastorno facticio puede coexistir con síntomas psicóticos y obsesivos graves.

Síndrome de Münchhausen por poder

El síndrome de Münchhausen también puede estar dirigido a otros. En este caso, la persona que lo padece provoca lesiones o enfermedades en otra persona. Por lo general, se trata de madres o cuidadores que simulan o provocan la enfermedad de su hijo.

Dentro del DSM-V, esta condición se denomina «trastorno facticio aplicado a otro» y sus criterios diagnósticos son los siguientes:

  • Falsificación de síntomas físicos o psicológicos, o inducción de lesión o enfermedad, asociada a un engaño identificado.
  • La persona presenta a otro individuo (víctima) frente a los demás como enfermo, incapacitado o lesionado.
  • El comportamiento engañoso es evidente, incluso en ausencia de recompensa externa obvia.

Cabe destacar que el diagnóstico se aplica al autor y no a la víctima de las lesiones o enfermedad. Por su parte, el síndrome de Münchhausen por poder se encuentra dentro del maltrato infantil, por ser esta población la más afectada.

En este caso, como señala Brahm en el 2008, las madres suelen provocar o simular enfermedades en sus hijos y manipulan a los profesionales de la salud para que el niño sea sometido cada vez más a mayores intervenciones.

En lo que se refiere a la historia clínica del niño, esta incluye síntomas muy variados que se presentan solo cuando la madre está cerca de él. Por tanto, si el pequeño es hospitalizado en ausencia de la madre, estos desaparecen.

Diagnóstico diferencial

El trastorno facticio puede confundirse con otros trastornos mentales debido a la similitud de sus síntomas. Sin embargo, los especialistas deben tener en cuenta que este trastorno difiere de otras entidades clínicas parecidas, tales como:

  • Trastorno de somatización. En esta afección los síntomas no se producen de manera intencionada y no son simulados. Además, el dolor constituye uno de los criterios diagnósticos del trastorno de somatización, mientras que en el síndrome de Münchhausen el dolor puede fingirse o ser infligido por la misma persona.
  • Trastorno de conversión. Los síntomas de conversión se diferencian por la ausencia de propósito. En el síndrome de Münchhausen, el paciente dramatiza y exagera lo que le pasa, pero sus explicaciones son vagas e inconsistentes.
  • Simulación. En el síndrome de Münchhausen la motivación del paciente es conseguir tratamiento médico; mientras que en la simulación existen incentivos externos, tales como: una compensación económica, huir de la justicia o conseguir drogas.
  • Hipocondría. En este caso, el paciente no simula, sino que cree que padece una enfermedad grave. Por tanto, se encuentra muy ansioso por las implicaciones que esta pueda tener en su vida.


Perfil del paciente

Los pacientes que padecen este trastorno suelen presentar las siguientes características:

  • Poseen un gran conocimiento de la terminología médica y de las rutinas hospitalarias.
  • Son pacientes muy difíciles, y manipuladores, que incumplen las pautas de los tratamientos.
  • Cuestionan todo y desautorizan al personal médico.
  • Las hospitalizaciones se transforman en su estilo de vida, por tanto, no logran mantener un trabajo ni una relación estable de pareja. En este sentido, son pacientes que reciben pocas visitas cuando están internados.
  • Tienen problemas de identidad, control inadecuado de impulsos, deficiente sentido de la realidad y episodios psicóticos breves.
  • Presentan una fuerte necesidad de atención.
  • Los datos demuestran que este trastorno es más común en mujeres, tal y como señala un artículo publicado por la Revista de Nefrología de Madrid.

Cómo fingen enfermedades las pacientes con este trastorno

Para los médicos, es difícil saber si los síntomas de los pacientes con Münchhausen son reales; pues son expertos en fingir sus malestares. Por eso, con el fin de detectar si se trata de un trastorno facticio o no, a continuación te presentamos los métodos a los cuales recurre el individuo al momento de inventar una enfermedad:

  • Simulan síntomas como dolor de estómago, convulsiones o pérdida del conocimiento.
  • Se dañan a sí mismos lesionándose, cortándose o quemándose. También pueden tomar medicamentos para simular enfermedades o inyectarse sustancias nocivas para el organismo (como bacterias, leche, gasolina o heces).
  • Manipulan instrumentos médicos para distorsionar los resultados (como calentar termómetros). También alteran las muestras antes de que sean analizadas por el laboratorio (el caso más común es contaminar las muestras de orina con sangre u otras sustancias).
  • Inventan historias clínicas falsas, incluso, pueden llegar a falsificar sus expedientes médicos para que indiquen que padece de una enfermedad.
  • Cuando hay una afección médica real pueden exagerar los síntomas para hacer creer que están más afectadas de lo normal.

Otro dato que se puede tener en cuenta a la hora de evaluar si está fingiendo o no es el tipo de afección con la que se presenta el paciente. Las revisiones académicas, como bien demuestra la siguiente publicada en 2017 dentro de la Biblioteca Nacional de Medicina, señalan que hay una serie de trastornos facticios que suelen presentar con más frecuencia este tipo de personas, entre ellos se encuentran:

  • Dolor abdominal o en múltiples sitios.
  • Trastornos metabólicos.
  • Heridas de difícil cicatrización.
  • Sangrado patológico en diferentes sitios.
  • Infecciones urinarias.
  • Lesiones genitales.
  • Convulsiones.
  • Lesiones en la piel.

Causas del síndrome de Münchhausen

Aunque no se conocen sus causas exactas, los expertos de las universidades de Arkansas, Oakland y Michigan sugieren que ciertos factores psicosociales pueden tener incidencia en su aparición, como una infancia traumática, la muerte de un ser querido a una edad temprana y el abandono.

Se cree que, mediante la simulación de una enfermedad, la persona puede obtener el cuidado y la atención que nunca ha tenido a lo largo de su vida. En apoyo a esta hipótesis, los expertos antes citados afirman que las pocas personas que han aceptado el diagnóstico, por lo general, reconocen que su propósito al fingir estar enfermos era tener importancia y encontrar un lugar de pertenencia.

Otros posibles factores de riesgo incluyen:

  • Edad y género. Un estudio de 2006 publicado por la Revista de Psiquiatría sugiere que esta condición puede ser más común en hombres de mediana edad.
  • Ocupación. Las personas con este síndrome, por lo general, trabajan en el campo de la salud.
  • Estado civil. Los hombres con este trastorno tienden a ser solteros.
  • Personalidad. Es común en personas rasgos o trastornos de personalidad límite o histriónicos.
  • Otros trastornos mentales. La presencia de condiciones médicas en la niñez o adolescencia que condujeron a tratamientos y hospitalizaciones a largo plazo.

Tratamiento y pronóstico

De acuerdo con varios profesionales, se debe tratar de incrementar la autoestima de las personas, así como contrarrestar las conductas fóbicas, de masoquismo, de inseguridad y de dependencia, que son muy frecuentes en ellas.

Lo complicado de tratar el síndrome de Münchhausen reside en que, cuando el paciente es descubierto, se enfada y se marcha a otro hospital; por lo que es muy difícil lograr darle seguimiento. Si bien está dispuesto a recibir atención médica por sus enfermedades ficticias, no lo está respecto del tratamiento psiquiátrico.

Enfrentar a este tipo de pacientes requiere eliminar todos los reproches y culpabilizaciones, y convencerlos de que padecen una enfermedad, pero que esta se encuentra solo en su mente y que, si la tratan, podrán disfrutar también de la maravilla de un cuerpo libre y sano.

Debido a la poca aceptación del diagnóstico por parte de los pacientes que lo padecen, el pronóstico del trastorno de Münchhausen es muy bueno; ya que pocos pacientes están dispuestos a reconocer sus comportamientos desadaptativos.

Estar alerta ante el síndrome de Münchhausen

Si consideras que una familiar o amigo finge sus problemas de salud, intenta comunicarte con ella de manera amable y manifiéstale tu preocupación. No lo juzgues, critiques o fuerces a aceptar su condición. Procura por todos los medios evitar confrontaciones o discusiones.

No intentes obligarlo a asistir a terapia contra su voluntad, más bien, aliéntalo a realizar actividades buenas para su bienestar, como hacer ejercicios, meditar, caminar en medio de la naturaleza, comer saludable, etc. Bríndale tu apoyo y cariño.

Para terminar, lidiar con este síndrome es complicado, tanto para el paciente como para su familia, por eso la mejor decisión que se puede tomar es solicitar ayuda de profesional de la salud mental.


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