Síndrome de Münchhausen, la necesidad psicológica de estar enfermo

El síndrome de Münchhausen es un trastorno mental que consiste en fingir o provocarse dolencias para recibir cuidados médicos y permanecer hospitalizado.
Síndrome de Münchhausen, la necesidad psicológica de estar enfermo
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González.

Escrito por Equipo Editorial

Última actualización: 08 noviembre, 2022

A prácticamente nadie le gusta enfermarse y pasar días en el hospital, pero a ellos sí: quienes padecen el síndrome de Münchhausen fingirán estar enfermos para recibir una atención que les resulta aun más vital que su misma salud.

El síndrome de Münchhausen (que recibe su nombre no de su descubridor, sino del barón Münchhausen, quien solía relatar aventuras fantásticas que nunca habían sucedido) consiste en fingir o provocarse dolencias para recibir cuidados médicos y permanecer hospitalizado.

Cualquier método es válido para quienes padecen este trastorno: desde aprenderse con precisión médica todos los síntomas de las enfermedades hasta producirse lesiones ellos mismos, en su afán por recibir asistencia.

No se trata de estafadores o de simples mentirosos, puesto que no buscan obtener beneficio propio de sus enfermedades ficticias o evadir responsabilidades. Quienes sufren del síndrome de Münchhausen tiene una necesidad psicológica de asumir el papel de enfermo y son conscientes de que es eso lo que buscan, aunque desconocen el motivo.

Veamos los detalles de este trastorno.

Síntomas del síndrome de Münchhausen

Los síntomas de este síndrome son variados y su manifestación depende de los conocimientos médicos o la fantasía del paciente. Sin embargo, las afecciones físicas que suelen simular o auto provocarse son:

  • Dolores en cualquier parte del cuerpo, por lo que el paciente demanda analgésicos.
  • Fracturas de hueso y lesiones en las extremidades provocadas intencionalmente por el mismo paciente.
  • Alteración de la coordinación psicomotora o del equilibrio.
  • Parálisis o debilidad muscular localizada.
  • Dificultad para deglutir.
  • Erupciones o abscesos provocados.
  • Hemorragias producidas por la ingestión de anticoagulantes que él mismo se auto administró.
  • Variedad de síntomas provocados por la ingestión intencionada de medicamentos.
  • Fiebre de origen desconocido.
  • Trastornos neurológicos como cefaleas, mareos, pérdida de la conciencia o amnesia.
  • Hemoptisis (eliminación de sangre por el aparato respiratorio) por lesiones autoprovocadas en las vías aéreas superiores.

Es importante tener en cuenta que los síntomas físicos que manifiesta el paciente no corresponden con una enfermedad física identificable. Pues, a pesar de que conoce la terminología médica y las rutinas hospitalarias, las respuestas al tratamiento no son acordes a las esperadas y empeora cuando se le observa.

Asimismo, es frecuente que este tipo de pacientes deambule de hospital en hospital recibiendo distintos tratamientos. Incluso, cuando es descubierto por los médicos, tenderá a buscar asistencia con otros profesionales. Por tanto,  ante tanto tratamiento innecesario, es común que lleguen a enfermarse realmente.



Criterios diagnósticos

El síndrome de Münchhausen es considerado un trastorno mental y está registrado en la última versión Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-V), como trastorno facticio.

Según dicho manual, el trastorno facticio aplicado a uno mismo presenta los siguientes criterios diagnósticos:

  • Falsificación de síntomas físicos o psicológicos, o inducción de lesión o enfermedad, asociada a un engaño identificado.
  • La persona se presenta a sí mismas ante los demás como enfermo, incapacitado o lesionado.
  • El engaño del paciente es evidente, incluso en ausencia de una recompensa externa obvia.

Asimismo, el DSM-V afirma que el trastorno facticio puede coexistir con síntomas psicóticos y obsesivos graves.

Perfil del paciente

Los pacientes que padecen este trastorno suelen presentar las siguientes características:

  • Poseen un gran conocimiento de la terminología médica y de las rutinas hospitalarias.
  • Son pacientes muy difíciles, y manipuladores, que incumplen las pautas de los tratamientos.
  • Cuestionan todo y desautorizan al personal médico.
  • Las hospitalizaciones se transforman en su estilo de vida, por tanto, no logra mantener un trabajo, ni una relación estable de pareja. En este sentido, son pacientes que reciben pocas visitas cuando están internados.
  • Tienen problemas de identidad, control inadecuado de impulsos, deficiente sentido de la realidad y episodios psicóticos breves.
  • Presentan una fuerte necesidad de atención.
  • Los datos demuestran que este trastorno es más común en mujeres.

Cómo fingen enfermedades las pacientes con este trastorno

Las personas con trastorno facticio son expertas en fingir síntomas o en autolesionarse. Por tanto, puede ser muy difícil, tanto para los profesionales de la salud como para sus seres queridos, saber si se trata de una enfermedad real o no.

Con el fin de detectar si se trata de un trastorno facticio o no, a continuación presentamos los métodos a los cuales recurren al momento de inventar una enfermedad:

  • Simulan síntomas como dolor de estomago, convulsiones o perdida del conocimiento.
  • Se dañan a sí mismas lesionándose, cortándose o quemándose intencionadamente. También pueden tomar medicamentos para simular enfermedades; o inyectarse sustancias nocivas para el organismo (como bacterias, leche, gasolina o heces).
  • Manipulan instrumentos médicos para distorsionar los resultados (como calentar termómetros). O alteran las muestras antes de que sean analizadas por el laboratorio (el caso mas común es contaminar las muestras de orina con sangre u otras sustancias).
  • Inventan historias clínicas falsas, incluso, pueden llegar a falsificar sus expedientes médicos para que indiquen que padece de una enfermedad.
  • Cuando hay una afección medica real, pueden exagerar los síntomas, para hacer creer que están más afectadas de lo normal.

Tratamiento y pronóstico

Lo complicado de tratar el síndrome de Münchhausen reside en que, cuando el paciente es descubierto, se enfada y simplemente se marcha a otro hospital, por lo que es muy difícil lograr darle seguimiento. Si bien está dispuesto a recibir atención médica por sus enfermedades ficticias, no lo está respecto del tratamiento psiquiátrico.

Enfrentar a este tipo de pacientes requiere eliminar todos los reproches y culpabilizaciones, y convencerlos de que efectivamente padecen una enfermedad, pero que ésta se encuentra sólo en su mente y que, si la tratan, podrán disfrutar también de la maravilla de un cuerpo libre y sano.

Diagnóstico diferencial

El trastorno facticio puede confundirse con otros trastornos mentales debido a la similitud de sus síntomas. Sin embargo, los especialistas deben tener en cuenta que éste trastorno difiere de otras entidades clínicas parecidas, tales como:

  • Trastorno de somatización. En esta afección los síntomas no se producen intencionadamente y no son simulados. Además, el dolor constituye uno de los criterios diagnósticos del trastorno de somatización mientras que en el síndrome de Münchhausen el dolor puede fingirse o ser de infligido por la misma persona.
  • Trastorno de conversión. Los síntomas de conversión se diferencian por la ausencia de intencionalidad. En el síndrome de Münchhausen el paciente utiliza un aire exageradamente dramático para lo que le pasa pero sus explicaciones son vagas e inconsistentes.
  • Simulación. En el síndrome de Münchhausen la motivación del paciente es conseguir tratamiento médico; mientras que en la simulación existen incentivos externos, tales como: una compensación económica, huir de la justicia o conseguir drogas.
  • Hipocondría. En este caso, el paciente no simula, sino que cree realmente que padece de una enfermedad grave. Por tanto, se encuentra muy ansioso por las implicaciones que ésta pueda tener en su vida.


Síndrome de Münchhausen por poder

Por su parte, el síndrome de Münchhausen puede estar dirigido a otros. En este caso, la persona que lo padece provoca deliberadamente lesiones o enfermedades en otra persona. Por lo general, se trata de madres o cuidadores que simulan o provocan la enfermedad de su hijo.

Dentro del DSM-V esta condición se denomina trastorno facticio aplicado a otro y sus criterios diagnósticos son los siguientes:

  • Falsificación de síntomas físicos o psicológicos, o inducción de lesión o enfermedad, asociada a un engaño identificado.
  • La persona presenta a otro individuo (víctima) frente a los demás como enfermo, incapacitado o lesionado.
  • El comportamiento engañoso es evidente, incluso en ausencia de recompensa externa obvia.

Cabe destacar que el diagnóstico se aplica al autor y no a la víctima de las lesiones o enfermedad.

Por su parte, en la última edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-10), el síndrome de Münchhausen por poder, se encuentra dentro del maltrato infantil, por ser esta población la más afectada.

En este caso, las madres suelen provocar o simular enfermedades en sus hijos y manipulan a los profesionales de la salud para que el niño sea sometido cada vez más a mayores intervenciones.

En lo que se refiere a la historia clínica del niño, ésta incluye síntomas muy variados que se presentan sólo cuando la madre está cerca de él. Por tanto, si el pequeño es hospitalizado en ausencia de la madre éstos desaparecen.

Te podría interesar...
Personas hipocondríacas: principales características
La Mente es Maravillosa
Leerlo en La Mente es Maravillosa
Personas hipocondríacas: principales características

A veces tendemos a pensar en alguien que exagera sus síntomas. ¿A qué debemos prestar atención para identificar a las personas hipocondríacas?




Los contenidos de La Mente es Maravillosa se redactan solo para fines informativos y educativos. No sustituyen el diagnóstico, el consejo o el tratamiento de un profesional. Ante cualquier duda, es recomendable la consulta con un especialista de confianza.