¿Qué dicen tus rasgos faciales sobre tu personalidad?

Okairy Zuñiga · 25 octubre, 2014

Existe una disciplina que se ocupa de investigar la relación que hay entre los rasgos faciales y los aspectos psicológicos de una persona. A esta especialidad se le conoce como morfopsicología. Esta ciencia se encarga de estudiar el carácter, la forma de pensar, las actitudes, las capacidades y la personalidad de una persona a través de sus rasgos faciales, así como de los elementos que la componen.

Para lograr esto, el rostro humano puede dividirse en tres áreas y la predominancia de una u otra pueden indicar el temperamento y el modo de ser de quien se observa. La zona más desarrollada nos puede ayudar a descubrir si la persona es más cerebral, sentimental o intuitiva.

Los rasgos faciales pueden dar mucha información sobre la personalidad de una persona.

Los tipos de personas y sus características clave

Si se trata de una persona cerebral, tendrá más marcada la región de la frente, las cejas y los ojos y su característica será ser pensante y reflexiva. Si es sentimental, resaltará más la zona de las mejillas, pómulos y nariz.

Será una persona empática, emocional y con una predisposición a cuidar de los demás. Por último, sabremos si es intuitiva y se deja llevar por sus impulsos si sobresale la mandíbula, la boca y el mentón.

Mujer cuidando a su abuela

Otros aspectos importantes de conocer son el marco y los receptores. El primero indica cómo está formado el rostro: es la forma del mismo y su amplitud lo que nos da la pauta de la energía y vitalidad de esa persona. En relación con esto, están los receptores que son los ojos, nariz y boca y que, de acuerdo a las dimensiones, se podrá saber dónde se gasta más o menos energía.

“En la máquina social hay que ser motor, no rueda, personalidad, no persona”.

-Santiago Ramón y Cajal-

El tono se relaciona con la firmeza del rostro y también con el grado de vitalidad de la persona. El modelado es un aspecto que va a variar de acuerdo al grado de socialización de la persona, de su adaptación al entorno y de la facilidad que tenga para las relaciones interpersonales.

 

¿Para qué se usa la morfopsicología?

La morfopsicología es muy utilizada en el ámbito empresarial, de relaciones humanas y de contacto social. Se la aplica en la selección de personal para tener una idea aproximada acerca del carácter, personalidad y características emocionales y psicológicas de quien se está evaluando.

En el campo de la psicología se utiliza para comprender mejor algunas personalidades y para tener algunos conocimientos extras antes de realizar un diagnóstico. Es usado también por docentes, trabajadores sociales, investigadores, etc para poder anticiparse y conocer posibles aspectos y reacciones de las personas con las que se vinculan.

Consulta psicológica

La posibilidad de saber reconocer la personalidad de una persona gracias a sus rasgos faciales nos da una gran ventaja. Dependiendo del ámbito en el que nos hayamos especializado, esto puede aportarnos una información muy valiosa que es necesario tratar con cuidado.

Al ser una pseudociencia, las predicciones de la morfopsicología no son exactas y solo están basadas en una observación sistemática de varios casos que hacen arribar a conclusiones que luego se aplican para generalizar. Si bien es bastante acertada la morfopsicología en sus estudios, tampoco podemos afirmar sin margen de error, que una persona es de una manera por poseer un determinado rasgo físico.

Podemos concluir, entonces, que en todo hay excepciones sobre todo cuando estamos tratando con una pseudociencia. ¿Alguna vez has sabido identificar un rasgo de la personalidad por las facciones de esa persona? Aunque muchos de los rasgos faciales comentados pueden coincidir con personalidades determinadas, esto no es una ciencia cierta. No obstante, sigue siendo una parte de la psicología muy interesante y sobre la que sería importante investigar de una manera más profundo.