¿Qué emociones desarrollamos en Facebook?

Paula Díaz · 15 enero, 2015

                      “Hay un ser humano detrás de cada tweet, blog y correo electrónico. Recuérdalo.”  

Chris Brogan

 

Cada día usamos infinidad de redes sociales que, sin darnos cuenta, condicionan nuestro estilo de vida y emociones. En un mercado tan amplio como es la humanidad, el uso de diferentes plataformas nos permite decantarnos por una u otra dependiendo de nuestra personalidad, sus beneficios y sus contras. Hoy tomemos como ejemplo una de las mayores redes sociales actuales: Facebook.

 

¿Qué emociones humanas desarrolla el uso de Facebook?

 

Un reciente estudio alemán revela que el uso de Facebook potencia sentimientos negativos en una tercera parte de los usuarios, destacando la frustración y la envidia. El fácil acceso a noticias positivas y a perfiles de amigos que “de cara al público” parecen tener una vida llena de éxito y felicidad favorece la comparación social.

La comparación social es algo que todos practicamos de una u otra forma. No, no decimos que todos seamos unos cotillas, ni que queramos estar al tanto de la vida del vecino para comentarla con otro vecino. Lo que afirmamos es que todos necesitamos saber dónde estamos, tener puntos de referencia y en el apartado social estos puntos de referencia son los demás.

Imaginemos que tenemos que realizar una tarea y que a esa tarea también se enfrentan personas similares a nosotros. Habitualmente al terminar de realizarla estimaremos un nivel de desempeño (Ej. Un examen). Si la calificación que obtenemos finalmente dista mucho de la que esperábamos nos preguntaremos si el evaluador ha sido muy duro. Y ¿De dónde vamos a sacar la información? Probablemente una de las fuentes de la que la podemos sacar es la lista con las notas de los demás.

Los expertos afirman también que las personas poco activas en las redes sociales que apenas interactúan y que emplean el uso de esta red social para realizar un seguimiento personal para descubrir, conocer y “espiar” lo que hacen sus amigos o red de contactos, sus fotos, eventos… suelen ser proclives a manifestar emociones tales como el desengaño o las decepcionessiendo especialmente propensos a mostrar los sentimientos anteriores.

También no es novedad asegurar que los autores de la red social sostienen que ésta ejerce una influencia importante en la vida emocional en la sociedad actual. Debido a esto la envidia es el personaje principal llevando a los propios usuarios a filtrar en su perfil contenidos que “den” una mejor imagen de sí mismos, provocando la famosa “espiral de envidia”.

Entonces,  ¿Sabes ya por qué no se publican fotos tristes?

 

Tomamos como ejemplo que la mayoría de las personas publica sobre todo fotos tomadas durante sus vacaciones, aun pasándose la mayor parte de sus vidas en casa y en el trabajo, o simplemente en eventos que ellos mismos consideran “aburridos” y por tanto, no atrayentes al ojo social.

Los resultados de este estudio y análisis fueron presentados en la 11ª Conferencia Internacional de Sistemas de la Información celebrada en Leipzig, Alemania.

Sobre la importancia de las emociones humanas dentro de las redes sociales tenemos innumerables estudios que demuestran la necesidad de su conocimiento, buen uso y ponernos “a nosotros mismos” en buenas manos antes de emplearlos como un hábito diario.