¿Qué es el amor platónico?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 13 septiembre, 2018
Daniela Alós · 15 enero, 2018

El amor platónico es una expresión utilizada con gran frecuencia en el argot popular para hacer referencia a un amor imposible o inalcanzable. A pesar de que lleva el adjetivo “platónico” que lo relaciona con la visión filosófica de Platón, veremos que el postulado de este filósofo, respecto al amor, iba por otra línea.

Sabemos que el amor siempre ha sido un tópico que ha dado mucho de qué hablar. Ha sido y sigue siendo fuente de inspiración para muchos poetas, escritores, pensadores y filósofos desde tiempos memorables, no siendo una excepción este conocido filósofo de la Antigua Grecia llamado Platón.

Puntualizaciones sobre Platón

Platón fue un filósofo griego discípulo de Sócrates y maestro de Aristóteles. Realizó múltiples escritos, entre ellos se encuentran el Banquete y el Mito de las Cavernas. En el primero de estos es donde Platón desarrolla su concepción del amor, que es de donde se tomará la base para definir el amor platónico.

Figura de Platón

El amor para Platón es la motivación que nos lleva a conocer y contemplar la belleza en sí. Sin embargo, la belleza contemplada desde el dualismo, que es uno de los hilos conductores de su filosofía. Esta corriente filosófica -el dualismo- se basa en el postulado de que la realidad esta conformada por dos sustancias independientes y que jamás se mezclan: el espíritu (forma) y la materia.

Estas dos sustancias pueden juntarse, pero no mezclarse. Platón consideraba que el ser humano estaba compuesto por alma y cuerpo, donde el alma pertenecía al plano de las ideas y el cuerpo al material. Por tanto, el alma coexiste con el cuerpo, en el que precisamente se encuentra atrapada; siendo independientes, eso sí, las dos realidades.

A partir de esta concepción filosófica, Platón desarrolla su concepto de amor. Malentendido por muchos, llegando a plantear que la noción del amor platónico proponía un amor abstemio o espiritual, cuando no era tal. El amor que proponía este filósofo, caminaba por la senda intermedia; evitando la promiscuidad, pero también la abstinencia, ya que para él la moral significaba contención.

El amor

La gran cantidad de usos, significados y sentimientos que abarca este concepto hace que la tarea de redactar una definición no sea fácil. Así, una de las características vertebradoras del amor es que se trata de un concepto universal que alude a la afinidad entre seres humanos.

En castellano, la palabra amor abarca una gran cantidad de sentimientos diferentes. Va desde el deseo pasional y de intimidad del amor romántico hasta la proximidad emocional asexual del amor familiar. También incluye la profunda devoción o unidad del amor religioso.

Por ejemplo, desde la perspectiva budista, el amor es el deseo de que todos los seres sean felices y tengan las causas de la felicidad. Este deseo incluye a todos los seres sin excepción, tanto a nuestros amigos, a gente neutra y a nuestros “enemigos”. Desde el budismo también se contempla el concepto de compasión, que es el deseo de que todos los seres estén libres del sufrimiento y sus causas. Tanto el amor y la compasión budista establecen una visión diferente a la que estamos acostumbrados.

Sea cual sea el tipo de amor del que se esté hablando, las emociones que están presentes son sumamente poderosas, y si se quiere podrían ser catalogadas como irresistibles, siendo imposible huir de ellas. Es en sí un importante facilitador de las relaciones interpersonales; por lo que es fuente de inspiración de las artes y objeto de estudio para la psicología.

“Lo que se hace por amor está más allá del bien y del mal”.

-Friedrich Nietzsche-

¿Qué plantea el amor platónico?

El adjetivo “platónico” adherido al concepto de amor alude a la doctrina de este filósofo griego. Platón, en el discurso de Sócrates, apunta que el amor es la motivación o impulso que nos lleva a intentar conocer y contemplar la belleza en sí. En amar las formas o ideas eternas, inteligibles, perfectas y que van más allá de la belleza física que se puede apreciar -sin embargo, no la excluye-.

En otras palabras, para este filósofo el amor surge del deseo de descubrir y admirar la belleza. El proceso se inicia cuando alguien aprecia la belleza física y después progresa hacia la belleza espiritual. Teniendo como estadio máximo la admiración pura, pasional y desprendida de la esencia de la belleza.

Así, el amor platónico no tiene que ver en sí con un amor inalcanzable o imposible. Tiene que ver con un amor que trasciende las fronteras de la belleza física, siendo tal vez eso lo difícil de alcanzar. No hay en absoluto elementos sexuales, sencillamente porque el auténtico amor para Platón no es el que se dirige a una persona, sino el que se orienta hacia la esencia trascendente de la belleza en sí.

En la obra El banquete de Platón se expone este postulado de esta forma:

“[…] Debe considerar más valiosa la belleza de las almas que la del cuerpo, de suerte que si alguien es virtuoso del alma, aunque tenga un escaso esplendor, séale suficiente para amarle, cuidarle, engendrar y buscar razonamientos tales que hagan mejores a los jóvenes, para que sea obligado, una vez más, a contemplar la belleza que reside en las normas de conducta y a reconocer que todo lo bello está emparentado consigo mismo, y considere de esta forma la belleza del cuerpo como algo insignificante”.

Chica con corazón para representar las frases de Louise Hay

La belleza y el amor en Platón

Según Platón, al encontrarnos con la belleza surge en nosotros el amor, que puede definirse como el impulso o la determinación que nos empujan a conocerla y contemplarla. Se trata de una serie de fases que se dan de forma gradual. Apreciando en cada una de ellas un tipo de belleza particular:

  • Belleza corporal: es la primera fase. Inicia con el sentimiento de amor hacia un cuerpo bello en particular que evoluciona a apreciar la belleza en general.
  • Belleza de las almas: después de supera la barrera de apreciar y enamorarse del aspecto físico de una persona, comenzamos a enfocarnos en el interior de esta; teniendo que ver con lo relacionado al plano moral y cultural de la persona. En esta fase del amor se trasciende de lo corporal, lo físico a lo interno, el alma.
  • Belleza de la sabiduría: el camino de apreciar la belleza del espíritu, del alma, conduce inequívocamente al amor por los conocimientos, las ideas; esto va más allá de la persona amada.
  • Belleza en sí misma: cuando se ha sido capaz de superar las tres fases anteriores, se abre una nueva y última puerta que es la posibilidad de experimentar el amor por la belleza en sí misma, desprendida de cualquier objeto o sujeto. Viene a ser el nivel de amor supremo, el más grande.

Este último paso se caracteriza por conocer de forma apasionada, desinteresada y pura la belleza. Contempla un sentimiento que no se corrompe ni altera con el paso del tiempo. Por lo tanto, no se trata de un amor imposible en sí, sino de uno que se basa en la apreciación de las ideas y las formas perfectas, inteligibles y eternas.

¿Por qué se relaciona al amor platónico con un amor inalcanzable? 

La expresión “amor platónico” fue utilizada por primera vez por Marsilio Ficino en el S.XV. Siendo que, el amor platónico era un amor centrado en la belleza del carácter y en la inteligencia de una persona, y no en su apariencia física. No obstante, es un amor únicamente presente en el mundo de las ideas, donde se considera perfecto e incorruptible.

Según Platón, en la realidad no es posible alcanzar la pureza de este sentimiento debido a que el amor no se basa en intereses, sino en la virtud. Es decir, vendría a ser un amor perfecto y la perfección es en sí solo una ilusión en el mundo real -no existe nada perfecto,- solo puede ser posible en el mundo de las ideas de forma perfecta.

Para simplificar el tema, se puede decir que se entiende por amor platónico a aquel que se idealiza y que no abarca el deseo sexual. Por extensión, en el lenguaje coloquial se menciona el amor platónico como el sentimiento romántico que se tiene por una persona que, por algún motivo, resulta inalcanzable. Por ende, dicho amor no puede incluir un vínculo sexual.

En este sentido, la expresión tiene congruencia con lo que plantea este filósofo respecto al amor; sin embargo, solo está abarcando un espacio ínfimo de a lo que la concepción de amor platónico se refiere, por lo que convierte a la expresión en un error de uso coloquial y frecuente.

El periódico argentino Clarín se hace eco del largometraje Pensando en él que aborda el encuentro que se produjo entre Rabindranath Tagore y Victoria Ocampo, dos intelectuales de principios del siglo XX. Esta producción argentino-india cuenta el amor platónico que vivieron sus protagonistas ya que ella sólo lo conocía a él intelectualmente. ¿Será una muestra del auténtico amor platónico?

Pareja enviándose un corazón desde planetas diferentes

¿Qué contempla el amor platónico?

Según Platón, lo Bello es igual a lo Justo, a lo Bueno, a lo Verdadero. Así, el amor busca, porque lo necesita, lo Bello, lo Justo, lo bueno, lo Verdadero, lanzándose tras de ello. En resumen, el amor platónico alude a la tarea de buscar y encontrar la parte del alma que nos falta, en una persona, sí, pero en una persona que representa para nosotros todo lo bueno, todo lo bello, todo lo verdadero, todo lo justo.

Por tal motivo, el amor platónico no es realmente un amor imposible o inalcanzable. Es un camino medio que evidentemente puede incluir lo sexual, mas no es su punto central. Se puede generar y fecundar más que el cuerpo, es poder enamorarse de las ideas, del alma de ese otro ser y ello no implica necesariamente la exclusión de lo corporal, lo sexual. Implica una inclusión, pero a su vez trascender a la misma.