¿Qué es el mansplaining?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 5 julio, 2018
David Sánchez · 5 julio, 2018

El mansplaining ocurre cuando un hombre, generalmente hacia una mujer, se muestra condescendiente o paternalista. Este fenómeno solo es un eco de una forma de comportarse y de pensar de una buena parte de la sociedad más tradicional.

Con frecuencia, este tipo de comportamiento se relaciona habitualmente con una conducta machista, aunque se dé de forma sutil, e incluso sin que el hombre sea consciente de su manera de actuar y de lo que se deriva de ella.

¿En qué consiste el mansplaining?

El término “mansplaining” proviene del inglés, y está compuesto por las palabras “man” y “explain”, que significan “hombre” y “explicar”, respectivamente. Lo más habitual es que aluda al trato condescendiente y paternalista que muchos hombres dispensan a las mujeres, como si sus interlocutoras no tuviesen suficiente capacidad, agudeza o destreza para desenvolverse en una conversación o en una situación en la que no existiese este “añadido”.

En muchos casos, pueden verse ejemplos de mansplaining cuando un hombre habla de temas que han sido tradicionalmente masculinos, tratando de mostrarse más entendido y con la intención de hacer que la mujer se limite a callar y aprender.

Hombre explicando a una mujer cómo debe actuar

La relación del mansplaining con el machismo

El mansplaining es, por norma, una manifestación machista, ya que el hombre se expresa o relaciona desde una aparente posición de superioridad. Hablamos, en ocasiones de un fenómeno bastante sutil, así el mansplaining es habitualmente calificado como micromachismo.

En definitiva, el mansplaining tiene un claro efecto sobre las relaciones de poder, lo que puede suponer que una mujer sea invisibilizada y anulada en un ámbito profesional, al tratar con compañeros o jefes que se consideran más sabios, experimentados o inteligentes.

El mansplaining hacia otros hombres

Aunque la mayoría de situaciones relacionadas con el mansplaining se dan de hombres hacia mujeres, también pueden darse casos de mansplaining dirigido hacia otros hombres. Esto suele suceder en contextos en los que la competitividad es muy grande.

También es más difícil que se dé este fenómeno de las mujeres hacia los hombres. Por un lado, no hay una cultura tradicional que haya educado en este sentido; por otro lado, son varios los estudios que apuntan a que las mujeres tienen una mayor preferencia por las relaciones simétricas.

Ideas en las que se sustenta el mansplaining

Según el comportamiento de cada persona, pueden encontrarse diferentes variantes de mansplaining en función de la lógica en la que se sustentan:

El biólogo

Este primer ejemplo se relaciona con los hombres que consideran inferiores a las mujeres a nivel biológico. Según esta lógica, la inferioridad natural de las mujeres haría necesario ese trato condescendiente y paternalista. Así, muchos hombres pueden llegar a pensar que actuar de esta manera les hace mejores, más humanos, coherentes y sensibles.

Los cierto es que la mayoría de los estudios no han encontrado diferencias significativas entre hombres y mujeres en el desempeño intelectual. Así, en la mayoría de los campos, por no decir en todos, esta posición no se sostendría.

El docente

Un último ejemplo de conducta relacionada con el mansplaining es, quizá, la más típica. Este tipo de personas suelen considerarse a sí mismo como más entendidos en cualquier materia que una mujer, incluso en temas que pueden ser más cercanos a la mujer, como el embarazo o la lactancia.

Hombre explicando a chica cómo funciona el móvil

En definitiva, detrás de la mayoría de estas conductas de mansplaining se encuentra una actitud machista en la medida que parten de una concepción minusvalorada de la persona por el hecho de ser mujer. Esta concepción en muchos casos se manifiesta en el trato de manera sutil; de hecho, es tan sutil que es muy complicado de identificar si no hay una reflexión consciente sobre ella.