¿Qué es la acción inspirada y cómo implementarla?

28 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
Todos nos hemos sentido, en algún momento, tocados por la varita de la inspiración. La sensación de que en la acción lo que parecía difícil se volvía más fácil. Ahora bien, ¿cómo podemos multiplicar estas acciones inspiradas?
 

Hay muchos momentos en los que hemos de tomar decisiones importantes. Es frecuente que en nuestra mente se libre entonces una batalla de pensamientos entre: “lo que tenga que ser, será” y “si quiero algo, debo hacer que suceda“. Pues bien, la acción inspirada es precisamente un equilibrio entre la pasividad y el empeño ciego. Es trabajar, pero hacerlo en coherencia con tus deseos.

En alguna ocasión, todos hemos sentido que no estábamos en el lugar adecuado. La intuición, sutil pero persistente, se manifiesta como una sensación de continua incomodidad que trata de mostrarnos que ese empleo, esa relación o ese estilo de vida no están verdaderamente alineados con nosotros. Se trata de un pequeño impulso, súbito y firme, que nos recuerda que ese no es el camino. 

Sin embargo, nuestro lado racional, experto en encontrar dificultades y limitaciones, no tarda en silenciar esa sabia voz interior. “No hay oportunidades laborales“, “esa relación no está tan mal“, “no puedes“, “no sabes“, “no te arriesgues“. En un abrir y cerrar de ojos, hemos desechado la inspiración, pues creemos que el razonamiento lógico y “realista” es el único camino hacia el éxito.

Mujer caminando
 

¿En qué consiste la acción inspirada?

La acción inspirada consiste en descubrir nuestras verdaderas aspiraciones, establecer la intención de trabajar hacia ellas y accionar, con la certeza de que es posible alcanzarlas. Así, habremos de seguir los siguientes pasos.

Establece tus objetivos

En primer lugar es necesario determinar cuáles son los objetivos, las áreas de nuestra vida sobre las que deseamos realizar un cambio. Es importante, en este punto, pensar a lo grande y pedir a lo grande; situarnos en un escenario libre de miedo y limitaciones y cuestionarnos: si todo fuese posible, ¿qué me gustaría lograr?

Para conectar con lo que anhelamos puede resultar de gran beneficio la meditación. En este proceso tal vez descubras que deseas emprender, que te gustaría adoptar hábitos más saludables, aprender un nuevo idioma o gozar de relaciones más sanas.

Cuando hayas establecido tus metas es importante consolidar tu intención, fijar en tu inconsciente aquello por lo que vas a trabajar. Puede ser de gran ayuda plasmarlo por escrito o practicar la visualización creativa. Trata de pensarte y verte a ti mismo cómo alguien que ya ha logrado el objetivo.

Detecta las señales

Al enfocar tu mente hacia la consecución de un logro, es probable que comiences a percibir impulsos y oportunidades; señales, nacidas de tu intuición, que actuarán como guía para acercarte a tu meta. Estas pueden surgir como una idea, una inyección súbita de motivación o un elemento externo.

 

Si tu propósito era emprender, tal vez un contacto te ofrezca una oportunidad o te facilite una información que te ayude. Por otro lado, si te propusiste disfrutar de relaciones más saludables, es probable que comiences a hacerte más consciente de las actitudes dañinas de algunas personas de tu entorno.

Mujer con los ojos cerrados pensando

Toma acción inspirada

Puede que, en un inicio, te resulte difícil dar el paso y tomar la acción que se deriva de la inspiración recibida, pues el miedo al cambio siempre está presente. No obstante, si te aventuras a hacerlo, comprobarás que la acción inspirada es cualitativamente distinta de la acción desesperada.

Esta última tiene lugar cuando hacemos algo por obligación, por necesidad, movidos por la carencia y el miedo. Actuar desde esta posición es duro, aburrido, frustrante y doloroso. Sientes que te sacrificas por algo que debes hacer, pero que no deseas hacer.

Por el contrario, la acción inspirada en sencilla, fluida y emocionante. Se siente como un juego, con la ventaja de estar enfocado a aquello que deseas. Cuando actúas guiado por la inspiración, te sientes capaz, la ilusión opaca al miedo y no hay sacrificio, sino dedicación.

 

Si tienes la valentía de diseñar mentalmente la vida que deseas y mantenerte enfocado en esa imagen, la propia actitud será abono para la inspiración. Si deseas alcanzar un logro, trabaja; tanto dentro de ti como fuera. Empieza creando la oportunidad desde dentro.

Bunge, M. (2013). Intuición y razón. Sudamericana. Romo, M. (1997). Psicología de la creatividad. Barcelona: Paidós.