¿Qué es la competencia emocional?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 13 noviembre, 2017
Gema Diez · 21 agosto, 2013

La competencia emocional se describe como la capacidad que tiene una persona para expresar sus propias emociones con total libertad. Se deriva de la inteligencia emocional, que es la capacidad para identificar y regular las emociones. La competencia se aprende y determina la habilidad que tiene una persona para interactuar de forma constructiva con otras.

Esta competencia emocional personal se basa en la conciencia de uno mismo. Se basa en el reconocimiento de las emociones individuales y cómo estas afectan a otras personas. También se basa en  la capacidad de mantener un control emocional y cómo manejar la adaptación. Hay que tener en cuenta que, para ello, hay que ser capaz de entender nuestras emociones personales antes de valorar las emociones de otras personas.

“Al menos un 80% del éxito en la edad adulta proviene de la inteligencia emocional”

-Daniel Goleman-

La competencia social, necesaria para tener éxito en las relaciones

Otro aspecto individual de la competencia emotiva, es la competencia social, que hace referencia a la empatía con los demás. En ella destacan las habilidades sociales, las cuales resultan muy importantes en un ambiente de trabajo. Del mismo modo, para lograr éxito en las relaciones, ya que es importante manejar una comunicación eficaz y saber gestionar los conflictos.

Conversación entre compañeros de trabajo

A través de la competencia emocional, los seres humanos tienen la capacidad de reaccionar a sus emociones personales y a aquellas experimentadas por otras personas. Un individuo puede responder correctamente cuando alguien experimenta emociones consideradas negativas como la ira, el miedo y el dolor.

El reconocimiento de las emociones personales abre la posibilidad de responder adecuadamente a las emociones que otras personas experimentan. Sin conocer las propias emociones, es difícil ayudar o sentir empatía por otra persona.

Conocer las propias emociones nos permite reconocer las de los demás y desarrollar nuestra empatía

Sin embargo, esto es algo que no solemos hacer. El autoconocimiento de nuestras propias emociones es algo que no nos enseñan y que, a causa de esto, surgen diferentes problemas. Por ejemplo, no sabemos expresar nuestras emociones de forma adecuada. Y, en ocasiones, tampoco sabemos encajar bien aquello que pueda sentir otra persona fruto de sus propios problemas personales.

Problemas de salud relacionados con la competencia emocional

Muchos expertos creen que la falta de competencia emocional provoca diferentes cuestiones que pueden conducir a una supresión de las emociones. Está demostrado que interiorizar las emociones, puede llevar a un deterioro de la salud física y mental. También aumentan los niveles de estrés, lo que puede causar hipertensión, aumento o pérdida rápidos de peso o fatiga.

Suprimir las emociones puede llevar a padecer depresión.  Las relaciones con otras personas pueden causar sufrimiento debido a la incompetencia emocional que provoca una falta de intercambio emotivo. Aunque existen muchos tipos de problemas emocionales que pueden causar dificultad en la competencia emocional, la inteligencia emocional juega un papel importante en la capacidad que tiene una persona para aprender competencias.

Mujer con depresión

 

Para aquellas personas que sufren enfermedades o problemas mentales que interfieren en las competencias, es importante como primer paso, ayudar a desarrollar la  inteligencia emocional. Cuando una persona con problemas es capaz de distinguir entre unas emociones y otras, puede comenzar  a aprender cómo aplicar estas emociones a la vida diaria.

“No hay separación de mente y emociones; las emociones, pensamientos y aprendizaje están relacionados”

-Eric Jensen-

Si reprimes tus emociones o tienes serias dificultades para poder manejarlas, identificarlas y expresarlas, debes saber que esto tiene solución. La competencia emocional se aprende, aunque será necesaria la paciencia, pues lo aprendido no surtirá un efecto inmediato, sino que será más bien progresivo.

En el momento en el que sientas que esto te desborda, puede ser necesaria la ayuda profesional. De esta manera, sabrás el camino que debes seguir, las pautas que debes realizar y no te sentirás tan perdido. No dañes tu salud por miedo o temor a enfrentarte a lo que se puede aprender. Nadie nace sabiéndolo todo.

Inteligencia Intrapersona e Interpersonal

Según Howard Gardner, no existe una sola inteligencia, sino varias. Entre ellas encontramos la Inteligencia Intrapersonal y la Interpersonal. La Intrapersonal hace referencia al conocimiento emocional de uno mismo. La capacidad de controlar nuestras emociones, regularlas e interiorizar en nosotros mismos. La Interpersonal es igual pero hacia los demás, reconocer emociones y sentimientos ajenos. La empatía entraría dentro de esta inteligencia.

La competencia emocional compartiría ambos tipos de inteligencia. Por un lado se competentes emocionalmente con nosotros mismos y por otro lado con los demás. Según Gardner, las inteligencias no son estáticas, sino que se pueden desarrollar. Cada uno de nosotros nacemos con cada una de estas inteligencias, sin embargo, solemos estar capacitados para desarrollar una o varias de ellas.

Así pues, nuestra competencia emocional se puede entrenar. De esta forma obtendremos muchos beneficios de ello y veremos una mejora sustancial en nuestra relación con nosotros mismos y con los demás.