Qué es la idealización

Cristina Pérez · 15 noviembre, 2013

Idealizar a alguien es exagerar en positivo las virtudes de esa persona, restándonos a nosotros valor para otorgar el poder de la “perfección” al otro. Ahora bien, el proceso de idealización suele ser normal al principio de una relación, sobre todo en la fase de enamoramiento.

No obstante, hay personas que manifiestan cierta tendencia a idealizar a los demás. Esto sucede no solo en el ámbito de la pareja, sino también en el laboral o familiar. Suelen pensar que el otro es inalcanzable y especial, sintiéndose inferiores. Profundicemos.

¡Oh amante! La conclusión que puedes sacar para ti mismo es la siguiente: te imaginas que todos los que ven a tu amado lo encuentran tan hermoso como lo ves tú” .
-Ibn Arabi-

La idealización de la pareja

Más allá de la etapa de enamoramiento, el hábito de idealizar a alguien suele ser común en las personas que tienen baja autoestima. Si uno no se siente valioso enseguida exagerará en positivo las virtudes de los demás. Se podría decir que su mente piensa algo como: “si yo no soy valioso, me enamoraré enseguida de alguien que tenga lo que yo no tengo”.

pareja abrazada bailando

Como hemos dicho, se puede idealizar en muchos ámbitos: en la pareja, en lo amistoso, familiar, etc… Ahora bien, quienes idealizan a su pareja suelen caer en la trampa de la dependencia emocionalAl no sentirse suficientes ni válidos y ensalzar a su pareja, se convierten en sus esclavos.

Ver que han conseguido a alguien que supuestamente era imposible hace que se entreguen al 200%. Así, la prioridad de esas personas será la felicidad del otro, por ello, querrán complacer sus deseos a toda costa. En esos casos se pierde la individualidad por completo, para convertirse en un ser incompleto que necesita a su pareja para ser feliz.

El gran inconveniente de idealizar a alguien

Al idealizar a alguien, las personas traspasan la realidad, de modo que las virtudes exageradas que les otorgan a otros son irreales. Eso significa que si consiguen intimar con quien han idealizado, poco a poco se les irá cayendo la venda de los ojos y verán que todos los seres humanos somos imperfectos.

Un buen día puede que aquello que tanto les gustaba, lo que tanto amaban, les deje de gustar; incluso pueden llevarse grandes desengaños cuando comience a desaparecer esa venda que cubría sus miradas.

pareja fusionada en un árbol

Quien idealiza construye una fantasía en la que atribuye unas características a otro que seguramente no se correspondan con lo que esa persona es. La imaginación forma a la persona ideal que le gustaría encontrar. Pero cuando la realidad asoma y se ven los defectos, se ponen los pies en el suelo, el sueño cae al vacío y todo se viene abajo.

En muchos casos, se rompen parejas por este motivo. Personas que afirman que les han fallado, que no eran lo que parecían, etc… no siempre es verdad, a veces estos desengaños se producen por idealizar a alguien.

No veían la realidad porque en la fantasía se habían formado a la persona perfecta y luego, al intimar más, se acaba viendo la verdad y los sueños toman menos partido cuando hay un contacto más intimo con la persona. 

Todos hemos idealizado alguna vez

Seguro que todos hemos idealizado a alguien. Por ejemplo, cuando éramos pequeños y nos gustaba ese cantante, actor, futbolista o personaje famoso y soñábamos con tener un encuentro romántico de película. Como admirábamos a esa persona, ya pensábamos que en todas las demás facetas de su vida también sería ideal.

Lo cierto es que aunque alguien sea brillante y tenga mucha fama, detrás hay más facetas en las que no será tan buenos. Tendemos a ver como “dioses” a personas que destacan en algún punto y además salen en los medios de comunicación, sobre todo en la niñez.

Pareja besándose entre árboles

Pero no solo ocurre en la niñez, mucha gente idealiza a otros debido a su baja autoestima. Ven a alguien que les gusta en algún entorno adecuado y ya piensan que será una buena persona, con un carácter genial, agradable, con madurez, humanidad, integridad, con buenos valores, etc… pero lo cierto es que no saben nada de esa persona hasta que no la conozcan de manera más íntima.

“Pocos ven lo que somos, pero todos ven lo que aparentamos”.

-Nicolás Maquiavelo-

¿Cómo evitar caer en la idealización enfermiza?

Mirando el lado humano e imperfecto que todos tenemos y sabiendo que somos iguales, que todos poseemos virtudes y defectos, podremos evitar caer en las trampas de la idealización. 

Esa persona que admiras y crees que es mejor que tú, en realidad es igual. Si vieras sus defectos, como todos los tenemos, la bajarías del pedestal. Brillará en unas cosas, pero en otras no. Va al baño como todos los mortales, por las mañanas se levanta con cara de sueño o de mal humor. Ha cometido errores y seguro que tiene secretos inconfesables que nadie debe saber o se caería su imagen.

Esa persona también enferma y tiene mal aspecto. Alguna vez habrá hecho cosas inapropiadas. Todos tenemos diferentes disposiciones y facetas durante el día. Unas horas para la seriedad y responsabilidad, otras para ser más natural y humano, otras en las que ir “como un pincel” y otros momentos donde estamos en pijama, zapatillas y despeinados.

Cuando alguien idealiza y pone a otro en un pedestal, es porque se ignora el lado humano e imperfecto que todos tenemos.

Seguramente veas a esa persona en los momentos del día donde se muestra su parte más brillante, pero si conviviéramos las 24 horas del día con ella, veríamos cómo caería el mito. Al fin y al cabo, somos animales racionales. Intentamos dar la mejor imagen, mostrar lo bueno que tenemos, pero lo cierto es que detrás de lo que las personas quieren mostrar se esconde la realidad humana e imperfecta que todos llevamos dentro.

¿Tiene algún beneficio la idealización?

Como contrapunto añadir que la psicóloga e investigadora Sandra Murray (2011) afirma que la idealización puede ser beneficiosa en la pareja a largo plazo. Con el paso de los años el desgaste natural que puede experimentar una relación puede verse fortalecido por esta idealización. Sin embargo,no consiste en fantasear sobre aspectos que no son reales, sino en resaltar los aspectos positivos y convertirlos en ideales de una forma sana para nosotros.

Si nuestra pareja es amable, simpática, generosa, cuidadosa, responsable y un largo etcétera de cualidades positivas, Sandra Murray concluyó en sus investigaciones que si estos conceptos para nosotros antes eran ideales, el hecho de que lo sigan siendo con el paso de los años fortalecerá la relación. Por lo tanto, no se trata de una idealización irreal, sino de valorar aquello que realmente apreciamos de nuestra pareja.