Qué es la neurosis fóbica o histeria de angustia

Edith Sánchez · 27 abril, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 27 abril, 2019
En la neurosis fóbica se experimenta un miedo desproporcionado frente a un objeto, idea o situación específicos. Dicho objeto, idea o situación, visto desde una perspectiva psicoanalítica, sería en realidad un símbolo de aquello a lo que verdaderamente se le teme.

El primero en hablar de neurosis fóbica fue Sigmund Freud. Para él formaba parte de las llamadas “neurosis de transferencia” y se manifiesta como un miedo desproporcionado, que surge ante la presencia de un objeto específico o una situación determinada.

Para Freud, la fobia es ese miedo desproporcionado, mientras que la neurosis fóbica es la conducta frente a ese objeto que causa temor absurdo. Hay innumerables tipos de fobia. Se nombran en función de ese objeto que causa el temor irracional. Se podría decir que cualquier objeto puede convertirse en fuente de temor en esta neurosis.

Una de las características esenciales es que la neurosis fóbica aparece en las personas que llamamos “normales”. Sin embargo, con frecuencia también está presente la llamada neurosis de angustia. En esta última el temor aparece en cualquier momento y es difuso e invasivo.

El miedo está siempre dispuesto a ver las cosas peores de lo que son”.

-Livio-

Freud con un libro

El estímulo y la neurosis fóbica

Para el psicoanálisis, el estímulo que desata la reacción de miedo es solo una causa aparente. Es decir que, por ejemplo, si una persona experimenta fobia frente a las mariposas, no es a las mariposas a lo que le teme. Lo que hay detrás de esto es un acontecimiento traumático que fue olvidado.

De este modo, el objeto que desata el miedo en la neurosis fóbica es solo un símbolo de la causa real. Por ejemplo, un niño ve que su padre es golpeado, sangra y las gotas de esa sangre manchan su vestido. Puede que olvide ese hecho y luego desarrolle una fobia hacia las camisas de color azul, ya que una así era la que llevaba su padre en esa ocasión.

Hay que tener en cuenta que lo traumático no depende necesariamente de la gravedad real de una situación. En la mente de un niño la fantasía y la realidad muchas veces se entrecruzan y generan experiencias emocionales muy fuertes.

Por ejemplo, un niño espera que su padre o su madre lleguen a recogerlo en la escuela. Sin embargo, en alguna oportunidad tardan mucho en llegar. Durante ese lapso, el niño puede fantasear con que ha sido abandonado. Es posible que en esas condiciones se torne hipersensible a estímulos “normales”, como el ladrido de un perro o el vuelo de un insecto.

Una defensa psicológica

¿Por qué en la neurosis fóbica se presenta el olvido de la situación traumática y esta se reemplaza con un objeto que la simboliza? ¿Qué se gana con ello? Una situación se torna traumática cuando es súbita, inesperada y la persona no tiene, o no cree tener, recursos para enfrentarla. En una palabra: se siente impotente ante la amenaza o el peligro.

Lo que ocurre entonces es que la mente se defiende de esa absoluta impotencia, cambiando el orden lógico de lo sucedido. Saca el miedo de sí misma, por así decirlo, y lo desplaza hacia algo externo.

Mantener ese miedo dentro es intolerable. Desplazarlo hacia fuera es una estrategia para no sentirse desbordado por la situación. El olvido también es una estrategia para mantener ese miedo extremo a distancia.

El desorden fóbico

Sigmund Freud no llegó a desarrollar del todo el tema de las fobias y de la neurosis fóbica. Actualmente, el psicoanálisis no solamente habla de fobia cuando hay terror frente a un objeto físico en particular, sino también frente a circunstancias o ideas. Se siente miedo a volverse loco, o a enfermar, etc.

El psicoanálisis actual señala que no todos los acontecimientos traumáticos generan fobias en la infancia. Estas se relacionan con angustias específicas de miedo a la pérdida del objeto amado, pérdida de amor, o castración.

Aún no se sabe por qué los niños más pequeños desarrollan fobias frente a animales grandes, mientras que los niños más grandes desarrollan fobias frente a animales pequeños, particularmente insectos.

Chica con miedo por nosofobia

El abordaje clínico

La neurosis fóbica no es la única entidad en la que hay fobias. Estas pueden ser también un síntoma de otro tipo de problemas y trastornos. A veces forman parte de un trastorno de ansiedad, en el cual la angustia es más constante y errática. O sea, no solo hay miedo frente a un objeto, idea o situación específicos, sino de forma imprecisa.

También es posible que formen parte de una neurosis obsesiva. En estos, la ansiedad es menor y tiende a volverse ritual. Por ejemplo, quien le teme a los gérmenes desarrolla una serie de rituales para defenderse de ellos. Quien tiene neurosis fóbica entra en paroxismo al contacto con una fuente de gérmenes.

Lo característico de la neurosis fóbica es que el afectado siempre huye en presencia del estímulo que le genera fobia. Así mismo, experimenta continuamente el deseo de controlar el mundo externo. En realidad, quiere mantener bajo control aquello que ha reprimido.

  • Sopena, C. (2006). Mecanismos de defensa en las neurosis. Rev. Psicoanal, 47, 103-122.